Moda

Pilar Dalbat: “España posee uno de los patrimonios artesanales más ricos de Europa”

Entre piezas históricas de alta costura, la diseñadora granadina inaugura en Málaga una muestra impulsada por la inquietud de entender la moda como patrimonio cultural. Hablamos con ella, entre otras cosas, sobre autenticidad, identidad y la responsabilidad de los museos como instrumento educacional

Pilar Dalbat
Pilar Dalbat

En un momento en el que la moda reivindica su papel como expresión cultural, el nombre de Pilar Dalbat (Granada) se consolida como una de las voces más singulares del diseño español. No en vano, la creadora ha construido una trayectoria de más de dos décadas en la que la artesanía, la arquitectura, el patrimonio y la identidad andaluza dialogan con una mirada contemporánea, dando forma a un universo creativo propio que ha trascendido la pasarela.

Habitual de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, Dalbat ha convertido cada colección en un relato que conecta tradición e innovación, demostrando que la moda puede ser también memoria, territorio y legado. Esa visión alcanza ahora una nueva dimensión con Fashion & Heritage in Motion, una exposición que reúne una selección de sus diseños junto a piezas históricas de grandes maestros de la alta costura como Balenciaga, Dior, Chanel, Fortuny o Pertegaz, estableciendo un diálogo entre pasado y presente que reivindica la moda como patrimonio cultural vivo.

Hablamos con ella tras la inauguración de la misma en el Museo del Automóvil y la Moda de Málaga, donde permanecerá hasta el 30 de agosto.

Cristóbal Balenciaga, Christian Dior, Coco Chanel, Mariano Fortuny, Paco Rabanne o Manuel Pertegaz son algunos de los creadores cuyas piezas aparecen en la muestra. ¿Cómo ha sido la selección de esas influencias?

Más que hablar de influencias en un sentido literal, me gusta hablar de diálogo. Todos ellos han construido un legado que ha cambiado la forma de entender la moda y, desde mi punto de vista, era muy interesante poner mi trabajo en conversación con esas miradas. Cada uno representa una manera distinta de entender la costura, el volumen, la innovación o la relación entre el cuerpo y la prenda. La exposición invita precisamente a descubrir esos puntos de encuentro sin establecer jerarquías, demostrando que la moda contemporánea también puede conversar con la historia desde el respeto y la identidad propia.

Especial relevancia tiene tu colección Zambra SS26, presentada en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, ya que actúa como hilo conductor de la propuesta. ¿Cómo fue la concepción de esta colección y qué referentes de los ahora expuestos tuviste más presentes?

Zambra nace de la idea de movimiento, de identidad y de memoria. Es una colección profundamente conectada con Andalucía, pero desde una lectura contemporánea y muy arquitectónica. Más que inspirarme en un creador concreto, me interesa compartir valores con ellos: la excelencia del oficio de Balenciaga, la capacidad de Fortuny para convertir la tradición en modernidad o la elegancia atemporal de Pertegaz. Son referentes que han demostrado que la autenticidad nunca pasa de moda y esa filosofía está muy presente en mi manera de diseñar.

En esta muestra, tu postura como creadora se centra especialmente en la importancia de la artesanía, los oficios y su capacidad como vehículo de transmisión cultural. Desde tu formación en el extranjero y marcada vocación internacional, ¿cómo ves a España en este papel?

España posee uno de los patrimonios artesanales más ricos de Europa; tenemos talleres extraordinarios, técnicas centenarias y profesionales con un conocimiento inmenso que debemos cuidar y proyectar. Mi experiencia fuera de España me ha permitido valorar aún más todo ese patrimonio. Creo que nuestro reto ya no es demostrar la calidad que tenemos, sino seguir dándole visibilidad internacional y entender que la artesanía no pertenece al pasado, sino que representa uno de los grandes valores del futuro de la moda.

Este vínculo también llega hasta la arquitectura, el patrimonio o la feminidad, parte de tu discurso propio y narrativa creativa. Si tuvieras que definir la marca a día de hoy, ¿cómo lo harías?

Diría que Pilar Dalbat es una firma que transforma la cultura en moda. Nuestra identidad nace de la arquitectura, de la luz mediterránea, del patrimonio, del paisaje y de la artesanía, pero siempre desde una mirada contemporánea. Diseñamos pensando en mujeres reales, con personalidad, que buscan piezas con alma y que valoran tanto la belleza como el proceso que existe detrás de cada creación.

“La artesanía no pertenece al pasado, sino que representa uno de los grandes valores del futuro de la moda”

Como gestora cultural también, ¿cómo ha sido diseñar esta muestra desde un inicio? ¿Hay alguna pieza o archivo de diseñador con el que te haya hecho especial ilusión trabajar?

Ha sido una experiencia muy enriquecedora porque obliga a mirar tu propio trabajo desde otra perspectiva. Una exposición no se construye únicamente con prendas; también se construye con relatos, conexiones y contexto; en este sentido, poder compartir espacio con piezas históricas de grandes maestros supone una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, un privilegio. Más que elegir una sola pieza, lo emocionante ha sido comprobar cómo diferentes épocas pueden dialogar de forma tan natural cuando existe un mismo respeto por el oficio y la excelencia.

“Creo que es fundamental generar espacios donde la moda pueda explicarse. Cuando el público conoce el proceso creativo, entiende el valor del tiempo, de los materiales, de la investigación y del trabajo artesanal que hay detrás de una prenda”

En este sentido, la moda está cada vez más posicionada como un arte y su legado como patrimonio nacional, aunque países como Francia, Bélgica o Reino Unido siguen siendo referencia. ¿Qué crees que es esencial para acercar el trabajo de los creadores y el oficio al público?

Creo que es fundamental generar espacios donde la moda pueda explicarse. Cuando el público conoce el proceso creativo, entiende el valor del tiempo, de los materiales, de la investigación y del trabajo artesanal que hay detrás de una prenda. Los museos, las exposiciones y las iniciativas culturales cumplen un papel esencial porque permiten mirar la moda desde un lugar mucho más profundo que el consumo inmediato.

Tal y como señala la muestra, es importante que el diseño contemporáneo de calidad no pierda este eje de referencia, especialmente frente a los peligros del fast fashion. ¿Cuál es tu opinión como diseñadora sobre la globalización y qué papel juega la moda de autor?

La globalización ha abierto muchas oportunidades, pero también ha acelerado los tiempos y ha favorecido un modelo de consumo muy rápido. Frente a eso, la moda de autor representa otra manera de entender el diseño: más pausada, más consciente y más respetuosa con las personas, los oficios y los materiales. Creo que el verdadero lujo hoy es precisamente el tiempo, el conocimiento y la autenticidad que hay detrás de cada prenda.

Especialmente como andaluza, ¿cómo ha sido poder dar vida a esta exposición en Málaga? ¿Y qué importancia crees que tienen las referencias que descubre la exposición con respecto al legado cultural de la región?

Tiene un significado muy especial. Andalucía forma parte de mi identidad creativa y poder presentar este proyecto en Málaga, en un espacio con tanta personalidad como el Museo del Automóvil y de la Moda, es una enorme satisfacción. Nuestra tierra posee un patrimonio artístico, arquitectónico y artesanal extraordinario, y creo que es importante seguir reivindicándolo desde una mirada contemporánea, demostrando que tradición e innovación pueden convivir perfectamente.

“La autenticidad es el mayor valor que puede tener una firma”

El lenguaje mediterráneo y sus códigos son cada vez más globales. Con talleres artesanales que son referencia para grandes casas internacionales, ¿qué crees que aún hay que reivindicar en la artesanía y el diseño españoles para remarcar su valor internacional?

Tenemos que sentirnos orgullosos de lo que hacemos. Como he dicho, España cuenta con artesanos de un nivel excepcional y con una creatividad muy reconocible, así que  quizá debemos seguir contando mejor nuestras historias, poner en valor los procesos y entender que la identidad es precisamente lo que nos diferencia en un mercado global. La autenticidad es el mayor valor que puede tener una firma.

Tras más de 25 años de trayectoria y 40 colecciones presentadas en espacios emblemáticos, ¿qué objetivo tienes aún por cumplir?

Sigo teniendo la misma ilusión que el primer día. Más que alcanzar una meta concreta, mi objetivo es seguir creando desde la honestidad, evolucionando sin perder nuestra esencia y contribuyendo a que la moda española ocupe el lugar que merece dentro del panorama internacional. Si además puedo seguir impulsando la artesanía, el patrimonio y la cultura a través de mi trabajo, sentiré que el camino ha merecido la pena.

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