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Seis planes gastro para celebrar el Día de la Madre

Lugares irresistibles para celebrar el Día de la Madre descubriendo lo mejor del Madrid gastronómico

Madrid vive uno de sus momentos gastronómicos más estimulantes: aperturas constantes, conceptos que mezclan tradición y tendencia, y una escena donde salir a comer se ha convertido en el plan. Por eso, celebrar el Día de la Madre ya no es solo una comida familiar, sino una excusa perfecta para descubrir lo último… y hacerlo con estilo.

De la cocina de raíces reinterpretada a los nuevos templos del producto o las direcciones que pisan fuerte, estas ocho mesas recién estrenadas dibujan el mapa más apetecible de la ciudad. Lugares donde el ambiente importa tanto como el plato, y donde cada detalle —la luz, la música, el ritmo— está pensado para convertir una comida en recuerdo.

1. Origine

El restaurante Origine, creado por el chef Salvatore Romano, es una de las propuestas más interesantes y originales de la escena gastronómica madrileña actual. Su concepto gira en torno a una fusión honesta entre la cocina italiana y el producto español, dando lugar a una experiencia culinaria que celebra lo mejor de ambas culturas. Este proyecto, fruto de más de dos décadas de trayectoria del chef, destaca por su enfoque creativo y por rendir homenaje tanto a Italia como a España a través de cada plato.

El gran protagonista de la carta es el padellino, una especialidad típica de Turín que aquí se reinventa con ingredientes de alta calidad y combinaciones sorprendentes. Esta “pizza en sartén”, con masa ligera, aireada y bordes crujientes, es prácticamente desconocida en España y se convierte en el sello distintivo del restaurante. Su carta incluye pastas, platos creativos y propuestas que mezclan tradición y vanguardia, pensadas para conquistar cualquier paladar. Un lugar muy recomendable para descubrir algo diferente sin renunciar al sabor auténtico.

2. Brach Madrid

Brach Madrid Restaurant es una propuesta sofisticada y vibrante en plena Gran Vía, donde gastronomía, diseño y estilo de vida se encuentran en un espacio con mucha personalidad. Diseñado por Philippe Starck, combina la elegancia de los grandes cafés clásicos con un ambiente contemporáneo, cálido y cosmopolita.

Su cocina, liderada por Adam Bentalha, apuesta por sabores mediterráneos con sutiles influencias orientales, en una carta pensada para compartir y disfrutar sin prisa. Con brunch, coctelería y pastelería de inspiración francesa, es una opción ideal para vivir una experiencia gastronómica especial en Madrid.

3. La Bechamel

La cocina manchega se instala en Madrid con una nueva narrativa: más ligera, más afinada, pero igual de emocional. En La Bechamel, el chef Juan Monteagudo revisita el recetario de raíz con una mirada contemporánea que convierte cada plato en una reinterpretación elegante de lo conocido. Desde el pisto hasta las gachas o los gazpachos manchegos, la carta habla de territorio, pero también de técnica y sensibilidad.

El gran icono —y razón de peregrinaje— son sus croquetas, de interior cremoso y sabor profundo, convertidas ya en seña de identidad del proyecto. En un espacio íntimo y cuidado, la experiencia se siente cercana pero refinada, perfecta para madres que valoran la tradición cuando está bien contada y mejor ejecutada.

4. Bar-Vi Wine Bar

Bar-Vi Wine Bar

Bar-Vi Wine Bar es uno de esos lugares que se descubren y rápidamente se convierten en favorito. Situado en el Barrio de las Letras, propone un concepto relajado y auténtico donde el vino natural es el gran protagonista, acompañado de una cocina sin artificios y muy centrada en el producto. Su ambiente acogedor invita a quedarse, compartir y disfrutar sin prisas, recuperando el placer de comer y beber bien en buena compañía.

La carta combina sabores mediterráneos con un claro acento italiano, ofreciendo platos sencillos pero llenos de sabor —especialmente sus pastas y recetas reconfortantes— pensados para maridar con una cuidada selección de vinos orgánicos y de pequeños productores. Además, su apuesta por el aperitivo italiano, con el Negroni como icono, refuerza su personalidad y lo convierte en un sitio ideal tanto para una cena informal como para disfrutar de una copa en un entorno diferente y con mucho encanto.

5. Nota Blu New Brasserie Madrid

Más que un restaurante, Notablu es una atmósfera. Inspirado en la elegancia de las brasseries francesas y el ritmo del jazz, este espacio en el barrio de Salamanca propone una experiencia donde gastronomía, diseño y música conviven de forma natural. La propuesta combina tradición mediterránea con una visión cosmopolita, en una carta dinámica que evoluciona con el producto y la temporada.

Aquí, cada visita se convierte en un pequeño evento: desde un almuerzo con estilo hasta una cena que se alarga entre cócteles y conversación. El interiorismo —sofisticado, cálido, muy cuidado— convierte a Notablu en uno de esos lugares donde el plan no es solo comer, sino quedarse. Ideal para celebrar el Día de la Madre con un punto chic y urbano.

6. El Campero Madrid

Hablar de El Campero es hablar de uno de los grandes templos del atún rojo en el mundo. Su llegada a Madrid traslada toda la esencia de Barbate a la capital: una cocina centrada en el producto, en su estacionalidad y en el respeto absoluto por la materia prima. Aquí, el atún de almadraba se convierte en protagonista total, trabajado en múltiples cortes y elaboraciones que exploran todas sus posibilidades.

El espacio acompaña la experiencia: amplio, luminoso y con un diseño que evoca el sur a través de materiales naturales y una estética elegante. Más que una comida, es una inmersión en una cultura gastronómica milenaria reinterpretada con técnica contemporánea. Un destino perfecto para convertir cualquier celebración en algo verdaderamente memorable.

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