Puede que hace unos años, la imagen más parecida a la de viajar en solitario fuese la de Julia Roberts en Come, Reza, Ama. Sin embargo, un reciente estudio confirma el auge sin precedentes del turismo en solitario; una tendencia cada vez más popular en España, donde más del 59% de los viajeros ha realizado al menos un viaje individual, mientras que las reservas de este tipo han crecido hasta un 83% interanual en plataformas de búsqueda como Skyscanner. De hecho, el Observatorio Nacional de Turismo Emisor (ObservaTUR) indica que las motivaciones principales detrás de este fenómeno pasan por la búsqueda de autoconocimiento, la desconexión y, especialmente entre los más jóvenes, la oportunidad de conocer a otras personas.
Como ya predijo hace unos meses el club y servicio de viajes vacacional Club Med, “el bienestar, el deporte, la fatiga digital y la huida de toma de decisiones se encuentran entre las cinco grandes tendencias que definen este nuevo año que entra. “Entre todas las predicciones, el bienestar se sigue manteniendo como un nexo común, reflejando la creciente importancia que cada huésped le da al autocuidado y al descanso durante sus vacaciones” dice Sandra Bódalo, PR de la marca en España.

No en vano, en los últimos meses se han acrecentado las reservas en solitario, especialmente en los viajes de estilo más boutique; “hemos podido observar el aumento de huéspedes que vienen en solitario buscando descansar en sus viajes con el objetivo de mimarse a sí mismo y desconectar del estrés las grandes ciudades”, explica Marina López Franco, Wellness & Experience Manager de Las Caldas Villa Termal by Blau Hotels. “La flexibilidad a la hora de planear y de disfrutar de estas escapadas es una de las razones que más les motiva”, explica.
“Viajar solo ya no es una alternativa; es el mayor lujo contemporáneo”, dicen desde su agencia de comunicación, Comm Media Group. En concreto, hablan de esta como una oportunidad perfecta para “adueñarse por completo del tiempo, romper con la rutina y descubrir el mundo a un ritmo estrictamente propio”. “Hoy en día, el viajero cosmopolita ya no busca un simple alojamiento, sino una experiencia memorable basada en la absoluta libertad”, comentan.
Sin embargo, el miedo a viajar solas sigue presente, tal y como resaltaba un estudio publicado por The Social Hub que se hizo público coincidiendo con el pasado Día Internacional de la Mujer. En él, la investigación confirmaba que las mujeres en España todavía no se sienten seguras viajando solas, incluso durante viajes de trabajo. “Este estudio surge con el objetivo de comprender las realidades de la seguridad de las mujeres cuando viajan solas y mostrar al conjunto del sector de la hospitalidad por qué deberían considerar estas cuestiones como una prioridad absoluta”, dicen desde la compañía con sede neerlandesa.

Así, de las 2.000 mujeres encuestadas en ocho países de Europa y el Reino Unido, todas las jóvenes de entre 18 y 24 años afirmaron que les preocupaba su seguridad al viajar solas, mientras que más del 80% de las mujeres de entre 25 y 45 años mantienen la misma preocupación. Además, la mayoría de las mujeres (53%) indicó que contar con garantías de una presencia visible del personal [hotelero, en este caso] les hacía sentirse más cómodas a la hora reservar viajes en solitario. Algo que pone de manifiesto la necesidad de incorporar elementos de seguridad en las habitaciones, así como recepción abierta las 24 horas y servicios disponibles en el propio establecimiento para proporcionar de todo lo necesario para que las mujeres se sientan seguras, como base prioritaria.
“Estamos comprometidos a abordar estas preocupaciones y a fomentar espacios donde las mujeres estén seguras y puedan sentirse verdaderamente parte, sin tener que minimizarse, comprometerse o cuestionar su propia presencia. Aún no hemos llegado a ese punto, lo sabemos, pero seguiremos evolucionando y aprendiendo, como esperamos que haga todo el sector”, ha comentado al respecto Amber Westerborg, directora de Sostenibilidad e Impacto en The Social Hub. “Las mujeres no deberían tener que cambiar su comportamiento, limitar su ambición o rechazar una oportunidad porque no se sienten seguras”.
Con esta línea como argumento trabajan en Huakai, una plataforma de viaje española que opera con el objetivo de transformar esta nueva realidad y lograr “dar un cambio de perspectiva”.
“Hemos visto un aumento del 35% en las reservas de mujeres en nuestros viajes en grupo en el último año” afirma Fernando Cerro, co-fundador de Huakai. “Las mujeres buscan la independencia de viajar solas, pero también valoran la comodidad y la seguridad que proporcionan nuestros grupos. Además, nuestros itinerarios están diseñados para fomentar la amistad y el intercambio social, lo que enriquece aún más la experiencia de cada viajera”.
Desde que en 2019 Cerro fundó, junto a Roberto Castello, esta plataforma, afirman que se ha logrado revertir esa larga lista de inconvenientes y dudas, en un punto de partida hacia una nueva fórmula. “Si hay miles de millennials que no están dispuestos a dejar de viajar, la pregunta que surge entonces es: ¿por qué no juntarlos?”, una premisa que se zafaba de los handicaps habituales como la falta de amigos o familiares disponibles para centrarse, simplemente, en la de “recorrer cualquier parte del mundo, mientras vives experiencias únicas y conoces gente con tus mismos gustos y afinidades”.

Así, los destinos más populares registrados por su plataforma incluyen desde países asiáticos como Tailandia o Sri Lanka, hasta Latinoamérica (con destinos estrella como Cuba y Colombia), por encima de los prejuicios iniciales. “Viajar en grupo me ha permitido conocer el mundo de una manera que nunca imaginé”, comenta Mar del Vas, una de las viajeras frecuentes de Huakai. “He hecho amistades que duran toda la vida y he explorado lugares increíbles sin sentirme nunca sola o insegura.”.
No en vano su clientela de mujeres no hace más que ascender, gracias a lo que desde la empresa definen como una “mentalidad más independiente” además de autonomía y capacidad de autogestión, por lo que Huakai espera seguir liderando esta nueva tendencia de viajar en solitario, “ofreciendo la oportunidad de explorar el mundo sin miedos ni inseguridades”.
También es el caso de Paula Martins, periodista y coordinadora de viajes en WeRoad, que viaja varias veces al mes de este modo. “Mi experiencia viajando sola siempre ha sido grata. Hay algo indescriptible que no sabría definir y que es mágico, porque hacerlo te permite improvisar mucho más que en compañía, cambiar los planes cuando quieras y hasta quedarte descansando un día si es que es lo que necesitas (porque no siempre hay energía, y no pasa nada: está bien). Te das cuenta de que la intuición suele llevarte siempre a buenos parajes, y que si no lo hace, entonces te lleva a aprendizajes”, explica.
Martins viaja sola tanto por trabajo (colabora con varias publicaciones) como por placer. “Empecé a hacerlo hace unos cuatro años, porque hasta entonces nunca me había aventurado guiada por prejuicios, temores ajenos que había adoptado (y que tienen mucho que ver con ser mujer), y un síndrome del impostor que, incluso hoy, todavía amenaza”, cuenta la gallega afincada en Lisboa. “A veces pasa: tengo miedo, pero también tengo el convencimiento necesario para saber que ese miedo no sirve para nada, que solo es un obstáculo que nos ponemos y que se supera saltándolo (no esquivándolo)”, apunta.
Foto 4: Un viaje a Vietnam de WeRoad
En conjunto, la periodista escribe la experiencia de viajar por su cuenta como algo “completamente personal y emocional”; “hay quien viaja para visitar el destino, quien lo hace para conocerlo y vivirlo; y quien, además, busca salir de su zona de confort, enfrentarse a situaciones que nunca había habitado antes y emprender una aventura que te conecta con tu ‘yo’ interno de la que pocas veces hay vuelta atrás”, explica la periodista. “En mi caso, es una mezcla de las tres cosas, y puedo decir que cada vez que he viajado sola he vuelto renovada, como cuando sales de una sesión de terapia”.
Además, en su caso y si es posible, intenta quedarse bastantes días en el destino y dedicar “dos o tres a las atracciones turísticas principales, para después dejarme guiar por recomendaciones locales y conocer gente”, dice como base. Respecto al resto de la planificación, antes de llegar al destino Martins revisa opiniones en grupos de Facebook “como Solo Female Travelers” y, muchas veces, busca habitación compartida en hostels (casi siempre en la opción de dormitorio femenino). “Una vez allí me apunto a eventos que organiza el alojamiento, hablo con otros viajeros por la aplicación donde reservo el alojamiento (Hostelworld) y también busco actividades en otras como Meet Up.”, explica.
Fuera de la tecnología, la periodista hace hincapié en la importancia de la labor offline en todo momento. “Me empujo a hablar con los camareros en los bares, y paso muchas horas pegada al ordenador en cafeterías y parques donde, sorprendentemente, casi siempre acabo conociendo gente”, cuenta. “Al final de las costumbres y tradiciones de los locales, educación, palabras, o de su hospitalidad puedes extraer mucho más que en una explicación de Google. Y quién sabe, llevarte amigos… y hasta puede que alguna otra cosa”, dice Martins.
Lo que está claro es que mantener una mentalidad abierta es, en cualquier caso, vital. Además de que, tal y como apuntaría antes: “Muchas veces las cosas más bonitas de la vida las perdemos por pensar en el ’qué pasará”.

