Mientras los principales líderes del G7 dedicaban una nueva jornada de reuniones a debatir cuestiones internacionales de máxima relevancia, como la situación en Oriente Medio o la guerra en Ucrania, la atención pública también se desplazó durante unas horas hacia las estrechas calles empedradas de Yvoire, una localidad medieval situada a orillas del lago Lemán.
La visita estuvo encabezada por Brigitte Macron, encargada de organizar las actividades paralelas destinadas a los acompañantes de los mandatarios participantes en la cumbre celebrada en Évian. La primera dama francesa ejerció de anfitriona de una delegación integrada por varias parejas de dirigentes internacionales, que recorrieron uno de los pueblos más emblemáticos del este de Francia.
Quiénes son las primeras damas (y primero caballero)
Entre quienes participaron en la visita figuraban Victoria Starmer, esposa del primer ministro británico; Charlotte Gass, pareja del canciller alemán; Diana Fox Carney, esposa del jefe del Gobierno canadiense; y Heiko von der Leyen, marido de la presidenta de la Comisión Europea. También se sumaron Janja Lula da Silva, esposa del presidente de Brasil, y Rachel Ruto, primera dama de Kenia, cuyos países asistieron a la cumbre como invitados. El programa cultural permitió mostrar a los invitados parte del patrimonio histórico y paisajístico de una región estrechamente vinculada al lago que comparten Francia y Suiza.
La elección de Yvoire no fue aleatoria. La localidad es considerada uno de los destinos más pintorescos del país y figura habitualmente en las clasificaciones de los pueblos más bellos de Francia. Sus murallas, sus jardines y sus construcciones de origen medieval ofrecieron un contraste llamativo con el intenso calendario político que se desarrollaba simultáneamente en Évian.

Melania Trump vuelve a saltarse el G7
La ausencia más comentada entre los acompañantes fue la de Melania Trump. La esposa del presidente estadounidense no formó parte de la delegación desplazada a Francia, por lo que Donald Trump acudió solo a la cita internacional. Tampoco estuvieron acompañados por sus parejas el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ni varios de los dirigentes presentes en la reunión, entre ellos las primeras ministras de Italia y Japón.
Sin embargo, el nombre de Trump terminó igualmente vinculado a uno de los momentos más comentados de la cumbre. Durante el acto de bienvenida celebrado a su llegada a Francia, las cámaras captaron una escena que rápidamente se difundió en redes sociales. Tras saludar al presidente Emmanuel Macron, el mandatario estadounidense se dirigió a Brigitte Macron para darle el tradicional beso protocolario en ambas mejillas. Lo llamativo llegó después: Trump mantuvo la mano de la primera dama francesa durante varios segundos mientras continuaba conversando con la pareja presidencial.
Trump does his weird handshake tug of war with Brigitte Macron pic.twitter.com/b4LZpg2sly
— Aaron Rupar (@atrupar) June 15, 2026
Este gesto es otro de los saludos peculiares que han caracterizado algunas de las interacciones públicas de Trump a lo largo de los años. En concreto con Macron, desde 2017 ya van varios encuentros entre ambos presidentes han generado comentarios por sus prolongados apretones de manos.

Las bromas de Trump respecto a la primera dama francesa
La escena se vuelve aún más incómoda recordando las declaraciones de Trump meses atrás sobre el matrimonio Macron. El presidente estadounidense había hecho comentarios irónicos sobre la relación entre el mandatario francés y su esposa, en referencia a unas imágenes difundidas el año anterior que mostraban a Brigitte Macron golpeando el rostro de su marido antes de descender de un avión. Emmanuel Macron restó importancia a aquel episodio y aseguró posteriormente que se trataba de una broma entre ambos.
Más allá de las anécdotas, la cumbre de Évian posee una relevancia histórica especial para Francia. El país se convirtió nuevamente en anfitrión de una de las principales reuniones económicas y políticas del mundo, reforzando una tradición que comenzó en 1975 con el encuentro fundacional celebrado en Rambouillet. Desde entonces, Francia ha acogido en varias ocasiones a los líderes de las principales economías industrializadas.

