El abogado de Maduro es una leyenda relacionada con Julian Assange

La figura de Maduro, la trayectoria de Barry Pollack y el precedente del caso Assange convierten este proceso en algo más que un juicio pena

Juicio de Maduro - Internacional
Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg donde aparece el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (i), junto a su esposa, Cilia Flores (d), compareciendo ante un tribunal federal, en Nueva York.
EFE/ Jane Rosenberg

La caída de Nicolás Maduro ha abierto un frente inesperado en Washington. El dirigente chavista ha contratado como abogado defensor a Barry Pollack, uno de los penalistas más prestigiosos de Estados Unidos y una figura clave en uno de los casos más simbólicos del siglo XXI: la liberación de Julian Assange.

La elección del letrado no es casual y sitúa el proceso de Nicolás Maduro en el epicentro político, judicial y mediático internacional.

El nombre de Barry Pollack adquirió proyección global tras lograr un acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense que permitió la excarcelación de Assange, fundador de WikiLeaks, tras más de 15 años entre la embajada de Ecuador en Londres y una prisión británica.

Assange estaba acusado de violar la Ley de Espionaje por la obtención y publicación de documentos militares y diplomáticos clasificados en 2010. Ahora, ese mismo abogado asume la defensa de Nicolás Maduro en un proceso que puede marcar época.

Un abogado de élite para un proceso histórico

Barry Pollack es un veterano del derecho penal federal con despacho a escasos metros de la Casa Blanca. Con más de tres décadas de experiencia, ha representado a altos ejecutivos, cargos públicos y corporaciones en investigaciones extremadamente sensibles. Su incorporación al equipo legal de Nicolás Maduro refuerza la idea de que el dictador venezolano afronta uno de los juicios más complejos y politizados de los últimos años en Estados Unidos.

Nicolás Maduro fue capturado el pasado sábado en Caracas durante una operación militar relámpago del ejército estadounidense y trasladado de inmediato a Nueva York. El lunes compareció ante un juez federal tras ser imputado por cuatro delitos graves, entre ellos enriquecimiento ilícito y planes para inundar Estados Unidos de cocaína. La fiscalía sostiene que se trata de un caso de narcoterrorismo con ramificaciones internacionales.

Traslado de Maduro - Internacional
El dictador Nicolás Maduro es trasladado a un tribunal de Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores.
EFE/Stringer

El proceso contra Nicolás Maduro se celebrará en la corte federal del distrito sur de Nueva York. Uno de los tribunales más duros del país en causas de crimen organizado y narcotráfico. El encargado de presidir el juicio será el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, nombrado por Bill Clinton hace casi tres décadas.

Fue el propio Pollack quien presentó el documento de comparecencia de Nicolás Maduro ante el tribunal. Un gesto que subraya el peso del abogado en esta fase inicial del procedimiento. En su perfil profesional, el despacho describe a Pollack como un especialista en “juicios e investigaciones sensibles y de alto perfil”. Una definición que encaja plenamente con el caso del dictador venezolano.

Del caso Enron a Maduro

La carrera de Pollack está marcada por algunos de los mayores escándalos judiciales de Estados Unidos. Participó en el histórico caso Enron, el fraude contable que acabó con la quiebra de la energética y la condena de 22 directivos. Pollack defendió a Michael W. Krautz, uno de los pocos altos ejecutivos que logró ser absuelto. De hecho, definió aquel juicio como el más difícil de su carrera.

Nicolás Maduro

En una entrevista concedida a LawDragon, Pollack reflexionó sobre la globalización del derecho penal. Una idea que hoy adquiere pleno sentido en el caso de Nicolás Maduro. “Estados Unidos tiene una visión extraordinariamente amplia de su jurisdicción mundial”, afirmó. Unas declaraciones que ahora parecen anticipar el proceso contra el líder chavista.

La defensa paralela de Cilia Flores

Por otro lado, la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores, también fue detenida y acusada de narcoterrorismo. Su defensa ha recaído en Mark E. Donnelly, un penalista con sede en Texas y amplia experiencia en el sistema federal. Donnelly inició su carrera en el Departamento de Justicia y trabajó en la fiscalía del distrito sur de Texas, una de las más activas en delitos de narcotráfico y lavado de dinero.

Curiosamente, el fiscal del caso es Jay Clayton, antiguo presidente de la Securities and Exchange Commission. Se trata del organismo que supervisa los mercados financieros. Ahora dirige la acusación contra Nicolás Maduro desde la fiscalía del distrito sur de Nueva York.