Isabel Pardo de Vera, la presidenta de Adif durante la etapa de José Luis Ábalos como ministro de Transportes, está siendo investigada en la Audiencia Nacional desde hace meses. En principio, el juez solo le atribuía su participación en la contratación “irregular y caprichosa” de Jésica Rodríguez, la amante de Ábalos, en dos empresas dependientes de Adif. Pero la Guardia Civil cree que su implicación en la trama corrupta es aún mayor.
Tras el análisis de sus dispositivos móviles, la Guardia Civil -a través de un nuevo informe- apunta a que Pardo de Vera medió con Koldo García con el objetivo de que Soluciones de Gestión, la empresa de Víctor de Aldama, obtuviera contratos públicos para la obtención de material sanitario en lo peor de la pandemia por valor de más de 12 millones de euros.
Los agentes reseñan que parte del contenido perteneciente al periodo investigado “ha sido eliminado”. Si bien, han encontrado mensajes entre Koldo García y Pardo de Vera de los que deducen esta participación.

Horas antes de que Íñigo Rotaeche, uno de los socios de Aldama, se pusiera por primera vez en contacto con Michaux Miranda, director general de gestión de personas de Adif, Koldo García le indicó a Pardo de Vera por Whatsapp: “El Íñigo es el del contrato”.
Posteriormente, ambos intercambiaron mensajes sobre el cumplimiento del contrato: “¿Koldo, cuando sepas cómo va a ir llegando el resto me informas por favor? El asiento del millón de mascarillas comprado a Jorge no está en la encomienda de los 5 millones. Tampoco entiendo que si tienen los mismos problemas uno y otro por qué se ha pagado más al mayor lote“, se preocupaba Pardo de Vera.
Otro dato que los agentes encuentran revelador son los mensajes intercambiados entre José Luis Ábalos y Pardo de Vera tras la detención en febrero de 2024 de Koldo García y Víctor de Aldama.
En ese momento, Pardo de Vera remitió a Ábalos el contacto de una abogada penalista. Él le contestó con sorpresa: “No estoy en la investigación que se sepa”. Pero la expresidenta de Adif, previendo lo que se avecinaba, le advertía: “Creo que debes hablar con ella”. En esa conversación le traslada la necesidad de hablar con él presencialmente, pero no podía porque estaba fuera y zanjaba el intercambio de mensajes con una advertencia: “Mal no te vendrá”.
“Si no Jose me corta los huevos”
Más adelante, cuando los medios de comunicación comenzaron a publicar titulares sobre su posible implicación, ella mostró sorpresa a Michaux, también imputado. Reconocía que había pasado los contactos de Soluciones de Gestión, pero el tono de sus mensajes era de defensa de su inocencia: “Michaux, lo tengo claro, por supuesto te derivé esos contactos que me enviaron, y solo espero que se resuelva todo. Los medios son pendencieros, pero todo se resolverá no me cabe duda aquí me tienes en cuanto pueda nos vemos, ánimo que esto pasa, no nos merecemos esto”, lamentaba.
Así las cosas, la expresidenta de Adif está investigada por los tejemanejes que se instruyen en los juzgados sobre el caso Koldo a pesar de que su imputación salió a raíz de la contratación de Jésica Rodríguez.
La UCO encontró mensajes entre Koldo García y Pardo de Vera en 2019: “Solo una cosa. Que llamen a la chica para que inicie los trámites para la contratación como administrativa de Joseba, que si no Jose me corta los huevos”, le dijo el exasesor de Ábalos. Ella le contestó que le remitiera la documentación de Jésica presencialmente: “Si quieres, mándamelo a la ofi en papel”.

A los días, Koldo García le volvió a preguntar y la expresidenta de Adif dijo: “Están ya con ello, mañana le llaman, no se puede dar de alta sin seguir un procedimiento”. Pero no acabó ahí. A los meses, fue la propia Pardo de Vera la que se preocupó por la situación de la joven: “Y tenemos que cerrar Jessica. Ya toca revisión del contrato. ¿Lo hablo contigo?”, preguntó al asesor del ministro ya en 2020.
Por todo lo encontrado, la UCO pone en entredicho varios pasajes de la declaración de Pardo de Vera como testigo. Extremos que tendrá que resolver ante el juez Ismael Moreno.
