¿Por qué el nuevo bizcocho de manzana de Mercadona está arrasando en ventas?

El bizcocho de manzana de Mercadona triunfa por su sabor menos habitual, su formato de 600 g y su aspecto con trozos de fruta

Bizcocho de manzana de Mercadona - Sociedad
Imagen promocional del nuevo bizcocho.
Mercadona

El bizcocho de manzana de Mercadona ha logrado algo que no siempre es fácil en la sección de dulce: convertirse en conversación. En un momento en el que las novedades de supermercado se difunden a velocidad de pantalla, cualquier lanzamiento con apariencia apetecible y un punto de diferencia tiene el camino medio hecho. Y el bizcocho de manzana llega con esa mezcla exacta de familiaridad y novedad: es un bizcocho, sí, pero no el de siempre.

La clave está en que Mercadona ha tocado una tecla muy concreta. Durante años, el bizcocho “clásico” que muchos asocian a lo cotidiano se ha movido entre limón, chocolate o yogur. Cambiar ese guion parece pequeño, pero no lo es: introduce variedad sin arriesgar demasiado. El bizcocho de manzana de Mercadona entra por los ojos, promete un interior con trozos de fruta y, sobre todo, se presenta como alternativa a lo de siempre para el desayuno o la merienda.

El gancho: un sabor menos habitual y una textura que promete “algo más”

El bizcocho de manzana de Mercadona se apoya en una idea sencilla: la manzana no es el sabor más común en formato bizcocho en comparación con los grandes clásicos, y precisamente por eso destaca. Según la información del producto, lleva trozos de manzana en su interior y una capa dorada por fuera que lo hace visualmente más atractivo. Ese detalle importa porque en un lineal con propuestas similares, el consumidor elige muchas veces por intuición: aspecto casero, sensación de jugosidad, “pinta” de postre que acompaña bien un café.

Además, la manzana tiene una ventaja simbólica: suena más “doméstica” que otros sabores más industriales, aunque el resultado final sea un producto elaborado. El bizcocho de manzana de Mercadona se vende, en parte, como un capricho reconocible, de esos que encajan en la rutina sin pedirte que cambies tu vida.

Formato y precio: pensado para durar en casa y compartirse

Otro de los motivos por los que el bizcocho de manzana de Mercadona funciona es su formato. Viene en 600 gramos, una cantidad pensada para que, una vez abierto, se pueda ir consumiendo en varios días: desayunos, meriendas, un “algo dulce” puntual. También es un tamaño razonable para compartir si aparece visita o si en casa son varios.

En precio, el bizcocho de manzana de Mercadona se sitúa en 4,40 euros, algo por encima de otros bizcochos que rondan los 3,50 euros. Esa diferencia no es menor, pero juega a su favor en un sentido: al ser novedad, el consumidor asume con más facilidad un coste ligeramente más alto, sobre todo si percibe que el producto ofrece algo distinto (sabor, textura, trozos de fruta, apariencia más cuidada). En otras palabras: se compra como “prueba” y, si encaja, entra en rotación.

Ingredientes: mucha manzana… y también bastantes aditivos

En el interior del relato también está la letra pequeña, y aquí el bizcocho de manzana de Mercadona deja un mensaje claro: es un producto cómodo, rápido y pensado para consumo ocasional, no un sustituto de lo casero. El bizcocho incluye un preparado de manzana que representa el 35%, dentro del cual hay manzana (28%) y azúcar, además de antioxidantes, acidulantes, conservadores y aromas. También incorpora aceite de girasol refinado, gasificantes, espesantes y humectantes.

Es decir: el bizcocho de manzana de Mercadona ofrece una propuesta atractiva en sabor y formato, pero no busca competir con un bizcocho hecho en casa con pocos ingredientes. Su lógica es otra: que esté disponible, que sea uniforme, que aguante bien, que puedas abrirlo y servirlo en un minuto. Para quien valora lo práctico, eso pesa más que la lista de aditivos. Para quien busca un perfil más “limpio”, será un detalle a tener en cuenta.

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