China

El poder se sienta a la mesa sin mujeres en la cumbre Trump-Xi

¿Dónde están las mujeres en Pekín? La visita de Trump a Pekín ha reunido a delegaciones dominadas por hombres

Reunión entre las delegaciones estadounidense y china, celebrada en Pekín.
Reunión entre las delegaciones estadounidense y china, celebrada en Pekín.

La visita de Donald Trump a China dejó este jueves una imagen diplomática de alto nivel: dos presidentes, dos delegaciones, grandes empresarios, varios ministros y una agenda capaz de alterar el pulso económico y geopolítico del planeta. Pero también dejó una ausencia difícil de pasar por alto; en los principales espacios de decisión visibles, las mujeres apenas aparecieron.

La reunión entre Trump y Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo se produjo en un momento especialmente sensible para las relaciones entre Washington y Pekín. Sobre la mesa estuvieron Taiwán, la guerra comercial, la tecnología, Irán y el estrecho de Ormuz. Xi advirtió a Trump de que una mala gestión de Taiwán podía desestabilizar la relación bilateral, mientras ambos líderes intentaban proyectar un tono de cooperación.

Estados Unidos presume de poder masculino

La escena, sin embargo, no solo hablaba de diplomacia. También hablaba de poder. Y el poder, en esta cumbre, volvió a mostrarse mayoritariamente masculino. Trump viajó acompañado por altos cargos de su Administración y por una delegación empresarial de gran peso. Entre los ejecutivos estadounidenses destacados figuraban nombres como Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang.

Reunión entre las delegaciones estadounidense y china, celebrada en Pekín.
Reunión entre las delegaciones estadounidense y china, celebrada en Pekín.
@StateDept

Poco espacio para las mujeres

Entre los 17 líderes empresariales estadounidenses que acompañaron a Trump, solo dos eran mujeres: Jane Fraser, consejera delegada de Citi, y Dina Powell McCormick, presidenta de Meta, según la información publicada por medios que recogieron el recuento de la delegación. El dato no es menor. En una visita presentada como un encuentro entre las dos economías más influyentes del mundo, la representación femenina quedó reducida a una excepción.

Del lado estadounidense, la imagen oficial tampoco corrigió esa desproporción. La delegación política visible estuvo dominada por hombres en los puestos de mayor peso. Las mujeres presentes en el entorno de Trump aparecieron vinculadas sobre todo a comunicación, protocolo, apoyo político o familia, no al núcleo duro de las decisiones estratégicas.

China tampoco ofreció un contraste distinto. El sistema político chino tiene alguna mujer en cargos relevantes, pero pocas en la cúspide. El Consejo de Estado mantiene a Shen Yiqin como consejera de Estado, uno de los niveles superiores del Ejecutivo chino, según la página oficial del Gobierno chino. Además, He Rong ocupa el Ministerio de Justicia y Wang Xiaoping el de Recursos Humanos y Seguridad Social, dos carteras importantes en ámbitos legales, laborales y sociales. En 2023 quedó de manifiesto que ambas eran las dos mujeres entre los ministros del Consejo de Estado.

Sin mujeres en el politburó chino

Pero esas presencias no alteran la realidad central: el círculo máximo del poder chino sigue cerrado a las mujeres. Desde el XX Congreso del Partido Comunista, celebrado en 2022, el Politburó chino no cuenta con ninguna mujer.

Dicho esto, sí hubo mujeres en la visita. Sí existen mujeres en estructuras estatales chinas. Sí hay ejecutivas estadounidenses de enorme influencia, como Fraser o Powell McCormick. Pero lo alarmante es la distribución del poder. Las mujeres aparecen, pero rara vez encabezan; acompañan, pero no dominan la negociación; gestionan áreas sociales o comunicativas, mientras los grandes asuntos de seguridad, finanzas, comercio y tecnología siguen en manos masculinas. Es más, en las fotografía de las reuniones es raro toparse con alguna cara femenina.

China
El presidente Xi Jinping y su homólogo estadounidense, Donald Trump
Efe

La cumbre tampoco produjo, al menos en su primera jornada, grandes acuerdos económicos. La Casa Blanca y Pekín buscaron transmitir cordialidad, y Trump invitó a Xi a visitar Washington en septiembre. Pero las cuestiones centrales —la tregua comercial, los semiconductores, las compras chinas de productos estadounidenses o el futuro de Taiwán— quedaron pendientes de concreción.

Dos superpotencias, dos presidentes hombres, delegaciones mayoritariamente masculinas y una conversación sobre el futuro global en la que las mujeres no tuvieron silla.