Análisis

Ellas son más pacifistas: el 80% está “muy preocupada” por Ucrania y Oriente Medio

Españolas, rusas, americanas... la mayoría de las mujeres muestra un nivel de rechazo superior a los conflictos bélicos que sus compatriotas hombres

Desde Ucrania y Rusia hasta Israel y Gaza, y llegando a Irán, las guerras siguen siendo libradas mayoritariamente por hombres. Este hilo conductor plantea una pregunta recurrente: ¿sería el mundo más pacífico si más mujeres estuvieran al mando? Algunos datos parecen apuntar en esa dirección.

Actualmente, unos 676 millones de mujeres viven en zonas de conflicto mortal o a menos de 50 kilómetros de ellas, la cifra más alta desde la década de 1990. Según la ONU, esto crea riesgos y sufrimiento sin precedentes para mujeres y niños. Las bajas civiles se han cuadruplicado en solo dos años, y la violencia sexual relacionada con conflictos ha aumentado un 87 %.

Un niño gazatí entre los escombros en el barrio de Zeitún, uno de los lugares atacados por Israel, en la ciudad de Gaza.
EFE/ Ahmad Awad

Mujeres y niñas están siendo asesinadas en cifras récord, excluidas de las mesas de negociación y desprotegidas mientras las guerras se multiplican. No necesitan más promesas; necesitan poder, protección y participación igualitaria”, advierte Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres. Su argumento es que la participación femenina contribuiría a una paz más duradera, menor gasto en defensa y democracias más pacíficas. Sin embargo, la realidad evidencia un desequilibrio fulminante. Las mujeres solo participan en una de cada diez negociaciones y reciben apenas el 0,4 % del gasto militar destinado a ayuda, según la ONU.

Vencidas por los estereotipos

No obstante, la relación entre género y belicismo no es simple. Como señala Christopher Blair, politólogo de la Universidad de Princeton, las mujeres han sido “tan, si no más, propensas a iniciar conflictos”. Menciona el caso de Margaret Thatcher durante la Guerra de las Malvinas en 1982. Además, las líderes femeninas suelen ser penalizadas si adoptan posturas pacifistas, lo que las obliga a demostrar firmeza durante las crisis. Indira Gandhi, primera ministra de la India en 1975, declaró el estado de emergencia y tomó medidas enérgicas contra opositores, derechos civiles y prensa.

Reino Unido
Margaret Thatcher
Shutterstock

Un estudio de Oeindrila Dube y S. P. Harish, que analizó a 193 monarcas europeos entre 1480 y 1913, sugiere que las reinas fueron en promedio un 27 % más propensas a participar en guerras que los reyes. Curiosamente, las reinas solteras sufrían más agresiones externas, mientras que las casadas iniciaban guerras con mayor frecuencia. Catalina II de Rusia (1729–1796), conocida como Catalina la Grande, mantuvo una política exterior agresiva, participando en guerras contra el Imperio otomano y en las particiones de Polonia. Isabel I de Inglaterra (1533–1603), aunque evitó grandes guerras terrestres en Europa, mantuvo una intensa rivalidad con España.

Aun así, voces contemporáneas como Sheryl Sandberg, ex número dos de Meta, sostienen que “ningún país gobernado por mujeres iría jamás a la guerra”. Atribuyen esta postura a su mayor capacidad de colaboración y empatía, frente a la impulsividad y exceso de confianza de muchos líderes masculinos.

Menor tolerancia al riesgo

Más allá de los gobernantes, estas tendencias se reflejan también en las actitudes y decisiones de las mujeres en la política y la sociedad, que tienden a priorizar la cooperación, la protección y la evaluación ética frente a los conflictos. Juan Moisés de la Serna, psicólogo, explica a Artículo 14 que la mujer suele favorecer partidos que promueven igualdad, derechos sociales y políticas de cuidado. Estudios experimentales muestran que prefieren decisiones cooperativas y distributivas incluso si su beneficio personal es menor, lo que se traduce en mayor apoyo a políticas sociales y menor tolerancia al riesgo político. Además, rechazan discursos de confrontación y mensajes populistas o agresivos.

En un mundo interconectado, donde la guerra ya no se limita a los campos de batalla, la percepción pública está cada vez más influenciada por los medios. Un ejemplo reciente son los ataques aéreos ordenados por el presidente Donald Trump contra Irán. Una encuesta rápida de The Washington Post a 1.003 estadounidenses revela que el 58 % de las mujeres se oponía a los ataques, frente al 32 % de los hombres, un margen de 26 puntos. Esta diferencia refleja cómo las mujeres tienden a evaluar con mayor peso los riesgos humanitarios y éticos, independientemente de las líneas partidistas.

La gente corre en busca de refugio mientras el humo se eleva tras un ataque aéreo en el centro de Teherán, Irán, este jueves.
EFE/ Abedin Taherkenareh

La edad también influye. Más de seis de cada diez adultos menores de 40 años se oponen a los ataques, mientras que la mayoría de las personas de entre 50 y 64 años los apoyan. Esto sugiere que la exposición a medios digitales y redes sociales, más alta entre los jóvenes, aumenta la sensibilidad hacia las consecuencias humanas de la guerra.

Las imágenes amplifican la angustia

El estudio Importa lo que ves muestra que la exposición repetida a imágenes gráficas de violencia aumenta significativamente los síntomas de estrés postraumático, incluso en personas no presentes en los eventos. La investigación indica que las mujeres son más propensas que los hombres a experimentar este tipo de estrés, debido a factores biológicos, sociales y culturales. En contextos de guerra, la exposición constante a la violencia a través de medios y redes sociales incrementa su percepción de riesgo humanitario y moral, reforzando la oposición a acciones militares.

La resistencia femenina a la guerra que refleja The Washington Post no es exclusiva de Irán. En Rusia, solo el 39,6 % de las mujeres apoya la guerra en Ucrania, frente al 62,8 % de los hombres, según el estudio PROPA del Instituto Aleksanteri. En España, el 66,2 % de la población cree que el país podría verse envuelto en un conflicto bélico en los próximos años, según el Estudio sobre miedos e incertidumbres del CIS, publicado en noviembre 2025. Las mujeres muestran un nivel significativamente mayor de preocupación: ocho de cada diez se sienten “muy” o “bastante” inquietas por los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, frente a seis de cada diez hombres.
Finalmente, una encuesta de CBS News indica que el 60 % de las mujeres cree que Estados Unidos no debería haber emprendido acciones militares, mientras que más de la mitad de los hombres está de acuerdo con la decisión de Trump.

En conclusión, aunque la historia demuestra que las mujeres también han tomado decisiones bélicas, la evidencia contemporánea refleja que su participación política y liderazgo tienden a priorizar la cooperación, la protección de civiles y la evaluación ética de los conflictos, lo que podría traducirse en un mundo más pacífico y menos proclive a la guerra.

TAGS DE ESTA NOTICIA