A lo largo de su carrera diplomática, casi siempre fue la única mujer en la sala. Hoy, como primera embajadora de Alemania en España, Maria Margarete Gosse defiende la autoestima, el respaldo institucional y las políticas públicas como claves para que otras mujeres no tengan que ser “las primeras”. En conversación con Artículo14, aborda la brecha salarial, la violencia machista y el papel de Alemania y España en una Europa que se juega su futuro democrático. Una de las diplomáticas extranjeras con más agenda en España, abandonará nuestro país este verano rumbo a México, su siguiente destino.
-Usted es la primera embajadora de Alemania en España y una de las escasas embajadoras de países europeos en las capitales de los 27. ¿Cómo ha afrontado este reto?
-Tradicionalmente, el mundo diplomático ha estado dominado por hombres. A lo largo de mi carrera diplomática, siempre he sido la primera mujer en los puestos que he ocupado, salvo en una ocasión. Por eso, cuando hablamos hoy de romper el “techo de cristal”, sé muy bien de qué se habla. Creo que lo más importante para afrontar este reto es tener una muy buena autoestima y no dejarse confundir por la falta de mujeres en puestos de liderazgo.
-¿Qué le aconsejaría a la próxima embajadora mujer (o a cualquiera futura embajadora alemana) tras haber roto “el techo de cristal” en España?
-En primer lugar, la felicitaría: para mí, en todo momento ha sido una gran satisfacción ser la embajadora de Alemania en España. Durante mi estancia aquí me he comprometido con la capacitación de mujeres jóvenes para su participación política activa. Debemos alentar más a las mujeres jóvenes a que participen activamente en la política y asuman responsabilidad política. Por cierto, que le rogaría a cualquier sucesor, sin importar que fuera hombre o mujer, que continuara con este propósito.
-A usted que le importan y gustan tanto los datos, ¿qué cree que podría hacerse para fomentar la igualdad y reducir la brecha salarial en las multinacionales, en las empresas del IBEX, en las del DAX, pero también en las pequeñas?
-La proporción de mujeres en las escalas directivas de la empresa privada, del Servicio Público y los organismos de la Federación ha ido aumentando ininterrumpidamente en Alemania desde la entrada en vigor de las leyes de 2015 y 2021 relativas a la presencia de mujeres en puestos directivos. Esto quiere decir que las leyes tienen impacto, tanto en el sector privado como en el Servicio Público Federal, así como en las empresas y organismos de la Federación. En todos los ámbitos sigue aumentando la proporción de mujeres en puestos de liderazgo. La Federación desempeña aquí un papel precursor: Con una proporción de mujeres del 47% en puestos directivos en la Administración federal es un claro ejemplo de igualdad.
Una participación de las mujeres en igualdad de condiciones no es únicamente una cuestión de justicia, sino que además tiene gran importancia para la economía y sociedad en su totalidad. Y es que en tiempos de falta de personal cualificado y en los que se está jubilando la generación de los «boomers» necesitamos mujeres altamente cualificadas, y las necesitamos precisamente donde se adoptan las decisiones: en la política, la sociedad y la economía.
Por ello, debemos fijar el rumbo de modo que merezca la pena trabajar y que mujeres y hombres alcancen de forma duradera la independencia económica y la colaboración.
-Hace poco nos dio usted un dato devastador, en Alemania sólo el 10% de las mujeres ganaba más que los hombres…
-Tiene razón, en las parejas sólo el 10% de las mujeres ganaba más que los hombres. Lamentablemente, el caso inverso, es decir, que las mujeres ganen menos que los hombres, está aún muy extendido. La buena noticia es que en los últimos años se ha reducido la brecha salarial. Los motivos de que exista la brecha salarial son diversos: las mujeres eligen profesiones distintas a los hombres. Es mucho más frecuente que trabajen en empleos de naturaleza social o que tengan que ver con personas, y que están peor pagados que, por ejemplo, las profesiones técnicas. Otras razones son la interrupción (prolongada) de la vida laboral debido a la maternidad y la posterior reinserción en el mercado laboral a tiempo parcial.

La brecha salarial solo se podrá reducir combinando diversas medidas Un elemento es la Ley para fomentar la transparencia en las estructuras salariales (Ley de transparencia salarial). Pero, asimismo, debemos hablar en especial de los cuidados, que en su mayor parte siguen siendo realizados por mujeres de forma gratuita, quienes los compaginan con su empleo remunerado. Solo si mujeres y hombres asumen estos cuidados de forma paritaria, las mujeres partirán de las mismas condiciones que los hombres para realizar un trabajo remunerado.
-¿Qué es lo peor del machismo? ¿Usted lo ha sufrido a lo largo de su carrera profesional?
-En general, diría que la peor forma de machismo es la violencia por razón de sexo. Con la Ley para la ayuda en situaciones de violencia, que entró en vigor el 28 de febrero de 2025 en gran parte de Alemania, se alcanzó un hito histórico en la lucha contra la violencia por razón de sexo y doméstica contra las mujeres. Las afectadas por la violencia tienen desde 2023 la primera ley federal que les garantiza el derecho a protección y asesoramiento especializado. A la vista del aumento de la violencia doméstica en Alemania, en noviembre de 2025 el Gobierno Federal presentó además un nuevo proyecto de ley. Este refuerza la protección de los afectados, sobre todo, de las mujeres, y facilita una intervención rápida. El punto central de la ley son dos medidas en particular: ahora se dispone de una base jurídica homogénea a escala federal para decretar la colocación del grillete electrónico, y se ofrecen entrenamientos antiviolencia obligatorios. Los juzgados de familia pueden decretar la colocación del grillete electrónico en casos de alto riesgo. De este modo, se controlan de modo fiable las órdenes de alejamiento, se detecta el acercamiento de forma temprana y la policía puede intervenir directamente en caso de quebrantamiento. Los entrenamientos antiviolencia y el asesoramiento para la prevención de la violencia rompen los patrones de violencia. Además, se ha endurecido el derecho penal. Permítame señalar que, por ejemplo, España ha alcanzado grandes logros con esta medida, sobre todo, porque se han evitado feminicidios.
Cuando hablamos de machismo en un entorno profesional, durante su vida laboral muchas mujeres se ven confrontadas con estereotipos o comentarios sexistas. Esto sucede en el mundo diplomático como en cualquier otro entorno. Es importante que el empleador tome en serio estos casos y los combata con determinación. No debe existir impunidad. En el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, por ejemplo, hubo una campaña de sensibilización contra el sexismo, y los afectados pueden dirigirse a la división de Igualdad y Diversidad o la delegada de Igualdad.
-¿Cómo son las relaciones entre Alemania y España? ¿Se ha notado el cambio de Gobierno en Alemania que pasó en 2025 de un canciller socialdemócrata a uno democratacristiano?
–España es el cuarto país más grande de la Unión Europea y un muy estrecho aliado, socio y amigo de Alemania. Compartimos valores y convicciones fundamentales y sobre esta base colaboramos estrechamente a escala bilateral, europea e internacional. Coincidimos en los temas que en la actualidad mueven Europa, ya sea el apoyo a Ucrania o nuestro objetivo común de reforzar la Unión Europea y hacerla más competitiva.
Con España nos une el convencimiento de que una cooperación estrecha y leal entre los socios de la UE es la base para hacer de la UE un actor fuerte en el mundo. Esta base fuerte de nuestras relaciones va mucho más allá de eventuales diferencias menores debido al color político de los gobiernos. El canciller Merz ha visitado España en septiembre pasado y ha tenido un encuentro muy cordial y productivo con el presidente Sánchez.
-¿Sirve su papel como embajadora precisamente para eso, para difuminar las posibles variaciones de Berlín?
-Como embajadora represento a Alemania en España y me ocupo de cuidar las relaciones bilaterales. Entre mis cometidos se cuentan, por una parte, representar en España las posiciones del Gobierno Federal de turno y, por otra, explicar en Berlín las posiciones del gobierno español e identificar posibles puntos de conexión para la cooperación bilateral.
-¿Le ha apenado que la política exterior alemana ya no sea “feminista”?
-No es raro que tras un cambio de gobierno se desplacen los focos de interés. La implementación de la Agenda Mujeres, paz y seguridad y el apoyo a grupos vulnerables es una parte destacada de nuestra política exterior en materia de seguridad, intereses y de economía. Así lo destacó el ministro de Exteriores Wadephul en su discurso de investidura.
Alemania sigue defendiendo, además, la igualdad de género en todo el mundo y mantiene su estrecha e intensa cooperación con nuestros socios en todos los ámbitos temáticos. Todo ello, con independencia de que se haya retirado la llamativa etiqueta de «Política Exterior Feminista». El personal que asumía las funciones especiales en este ámbito ha sido integrado en las unidades que abordan estos asuntos.
-Usted llegó a España en agosto de 2022, ¿cuál será su próximo destino? ¿Qué es lo que más echará de menos de nuestro país?
-Está previsto que me traslade a México en verano, siempre y cuando el procedimiento de acreditación culmine con éxito.
España siempre ocupará un lugar especial en mi corazón. Por una parte, porque mi marido es español y, por otra, porque esta es la segunda ocasión en la que se me ha permitido pasar varios años en este hermoso país. Es por ello, que con toda seguridad volveré en visitas privadas. Lo que más echaré de menos es la amabilidad, la diversidad y el sentido de la diversión de los españoles y españolas, y también el vino español. Y, fundamental: ¡me gustan las tortillas con y sin cebolla!
