Irán y Estados Unidos han recibido un plan para poner fin a las hostilidades que podría entrar en vigor este lunes y reabrir el estrecho de Ormuz, según ha informado a la agencia Reuters una fuente familiarizada con las propuestas.
El marco ha sido elaborado por Pakistán y compartido con ambos países durante la noche, detallando un enfoque en dos etapas: un alto el fuego inmediato seguido de un acuerdo integral. “Todos los elementos deben acordarse hoy”, ha indicado la fuente, precisando que el entendimiento inicial se estructuraría como un memorando de entendimiento formalizado electrónicamente a través de Pakistán, único canal de comunicación en las conversaciones.
Según el medio digital Axios, los mediadores pakistaníes, egipcios y turcos han propuesto una tregua de 45 días, mientras que el presidente estadounidense ha fijado un ultimátum para el martes por la noche antes de bombardear infraestructura en Irán.
Un alto funcionario iraní había declarado anteriormente a Reuters que Irán no reabrirá el estrecho como parte de un alto el fuego temporal, ni aceptará plazos ni presiones para alcanzar un acuerdo. Washington no está preparado para un alto el fuego permanente, ha añadido el funcionario.
Ayuda de Japón
En este contexto, el vice primer ministro y titular de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, ha pedido a Japón apoyo para “desescalar” la situación en Oriente Próximo, tras los ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, a Irán, al hilo de las especulaciones acerca de conversaciones para cerrar un posible alto el fuego.
En una llamada del jefe de la diplomacia nipona, Toshimitsu Motegi, Dar ha explicado “los esfuerzos de Pakistán ante la situación actual en Oriente Medio y afirmó que desea trabajar con Japón para la desescalada de la situación y la navegación segura en el estrecho de Ormuz”, según ha explicado la cartera de Exteriores nipona en un comunicado.
Mientras, Islamabad ha señalado que en la conversación telefónica Dar ha reafirmado su “compromiso de apoyar todas las iniciativas encaminadas a la desescalada y al logro de una paz y estabilidad duraderas”, tal y como ha resumido Exteriores en su perfil de la red social X.
La cumbre con el liderazgo iraní
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha abierto la puerta a mantener una cumbre con el liderazgo iraní. Cabe recordar que se acerca la fecha límite de Estados Unidos para atacar la infraestructura energética de la República Islámica si este país no reabre el estratégico estrecho de Ormuz.
“Se están realizando preparativos para mantener conversaciones con el liderazgo iraní cuando sea apropiado”, ha dicho la mandataria durante una sesión parlamentaria. Además, Takaichi ha señalado que su país se está preparando para “cualquier situación”, incluido un conflicto prolongado en Oriente Próximo y su posible impacto en el suministro de crudo.
La mediación de Pakistán
Cabe recordar que el ministro de Exteriores pakistaní confirmó que su país está actuando como canal oficial de las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, y que Washington ha puesto sobre la mesa una propuesta de 15 puntos para poner fin al conflicto que «está siendo deliberada» por Teherán.
Según detalló Dar en su cuenta de X, los mensajes entre ambas potencias se están transmitiendo a través de la diplomacia paquistaní y que otros países “hermanos” como Turquía y Egipto, entre otros, también apoyaron la iniciativa. “Pakistán continúa plenamente comprometido con promover la paz y continúa haciendo esfuerzos para asegurar la estabilidad en la región”, añadió.
