El anuncio de la extensión de la tregua en Oriente Medio por parte de Donald Trump no ayuda a calmar las aguas del Estrecho de Ormuz. Horas antes de expirar el periodo de dos semanas de alto al fuego acordado entre Estados Unidos e Irán, el líder republicano extendió unilateralmente la tregua hasta que el régimen iraní acepte volver a la mesa negociadora. No obstante, ambos bandos siguen midiendo sus fuerzas en el corredor marítimo donde se juega la estabilidad energética global.
Durante la mañana del miércoles, Irán anunció la captura de dos embarcaciones comerciales extranjeras en el Estrecho de Ormuz. Acorde a la Guardia Revolucionaria iraní, los barcos entraron al espacio marítimo violando las regulaciones sin coordinación previa. En el primer incidente, una embarcación iraní disparó hacia otro barco cerca de la costa de Omán. Según el UK Maritime Trade Operations Centre (UKMTO), los disparos causaron daños severos en el barco, de propiedad griega.
Ataques en la costa de Irán
El segundo rifirrafe se produjo cuando un barco de bandera panameña, propiedad de una compañía de Emiratos Árabes Unidos, fue atacado cerca de la costa occidental de Irán. No se reportaron daños en el barco ni entre la tripulación. El tercer incidente también involucró a un barco con bandera panameña, cuando se disponía a salir por el Estrecho de Ormuz hacia el Golfo de Omán.
Los ataques están “en línea con lo que argumentó previamente la Guardia Revolucionaria, que alertó que el paso de cualquier embarcación o barco petrolero se tiene que hacer bajo permiso y coordinación previa”, según apuntó el reportero de Al Jazeera Thid Asadi desde Teherán. Sin negociación con Washington en el horizonte, el régimen iraní pretende seguir regulando el tráfico marítimo en la zona y cobrando tasas a las embarcaciones que transitan el corredor.
El mensaje de la Guardia Revolucionaria a Trump
Según un comunicado difundido por la televisión estatal iraní, se examinará la carga y la documentación de los dos buques incautados, y advirtió que la armada está “vigilando” los movimientos a través del estrecho y prometió tomar medidas “firmes” contra los “infractores”. Los buques capturados formaban parte de un convoy más grande perteneciente a la mayor compañía naviera del mundo, MSC, que había estado en el Golfo Pérsico desde antes de que comenzara el conflicto el pasado 28 de febrero.
Los incidentes se produjeron tras una advertencia de la Guardia Revolucionaria, después de que Estados Unidos capturara un buque mercante iraní en el mar de Omán, según la versión de la agencia oficialista iraní. El régimen de los ayatolás acusa a Washington de violar el alto el fuego y de cometer “piratería armada” tras supuestamente disparar contra el buque iraní e inutilizar sus sistemas de navegación.
Las contradicciones de Trump
Tras el fracaso de la segunda ronda de negociaciones en Islamabad, que finalmente no ocurrió, Trump volvió a lanzar mensajes contradictorios en redes sociales. Según el New York Post, el presidente estadounidense afirma que es posible que una segunda ronda de conversaciones de paz con Irán comience el viernes. El periódico indica que funcionarios paquistaníes informaron que las conversaciones podrían iniciarse en las próximas 36 a 72 horas. Trump anunció que extendería el alto el fuego -que expiraba el miércoles por la noche- para darle al régimen más tiempo para elaborar una propuesta unificada para poner fin a la guerra.
“Los iraníes calculan el tiempo en meses para sí mismos, y en semanas para la Administración Trump y la economía global”, dijo Ali Vaez, director del proyecto sobre Irán del International Crisis Group, al New York Times. Y agregó: “Creen que Trump no puede tolerar que el Epermanezca cerrado durante otras tres semanas”. Para los líderes iraníes, ese resultado probablemente validará su convicción de que su disposición a soportar el dolor de la guerra es mayor que la de Estados Unidos.
Negociaciones entre Israel y Líbano
En otro frente, este jueves está prevista la reanudación de las negociaciones entre Líbano e Israel, para extender la tregua inicial de 10 días impuesta por la Administración Trump en el conflicto entre Hizbulá y el ejército israelí. Por primera vez en décadas, oficiales israelíes y libaneses se encontraron cara a cara en Washington la semana pasada. Sobre el terreno, siguen los incidentes diarios, y el ejército israelí parece dispuesto a ocupar permanentemente una franja de territorio en el sur del Líbano, junto a la frontera israelí.
