La tensión diplomática entre Italia y Rusia ha escalado en las últimas horas tras los ataques verbales lanzados desde la televisión estatal rusa contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, convocó al embajador ruso en Roma, Alexey Paramonov, para exigir explicaciones por lo que calificó como expresiones “vulgares, sexistas e inaceptables”.
El origen de la controversia se encuentra en las declaraciones del presentador Vladimir Soloviev, una de las figuras más visibles de la televisión pública rusa. Durante su programa emitido en el canal estatal, Soloviev dedicó una serie de insultos especialmente duros contra Meloni, a quien calificó, entre otras expresiones, de “fascista”, “idiota”, “vergüenza de la raza humana” y llegó incluso a referirse a ella como “Giorgia ‘puta’-Meloni”.
Según afirman medios internacionales, Tajani trasladó al embajador ruso que Italia no cuestiona el derecho a la crítica política, pero sí rechaza el uso de un lenguaje ofensivo y sexista dirigido a la jefa de gobierno de un país democrático. El ministro subrayó que este tipo de intervenciones no pueden considerarse aceptables dentro del debate público, especialmente cuando proceden de un medio vinculado al Estado ruso.

Por su parte, Paramonov restó importancia al episodio y defendió que se trataba de opiniones personales del presentador, no de una posición oficial del Kremlin. El diplomático ruso sugirió además que el Gobierno italiano estaría utilizando el incidente como un “pretexto” para alimentar tensiones políticas, insinuando incluso la influencia de sectores “antirrusos vinculados a Ucrania” dentro de Italia.
Reacciones en Italia
El presidente de la República, Sergio Mattarella, expresó su indignación por las palabras del presentador ruso y trasladó su solidaridad a la primera ministra. El apoyo no se limitó al entorno gubernamental: también desde la oposición se condenaron los ataques. La líder del Partido Democrático, Elly Schlein, calificó las declaraciones de “sexistas e inaceptables”, en línea con otras voces críticas dentro del Parlamento.
El episodio se produce en un contexto político especialmente sensible. En los últimos días, Meloni ha tomado cierta distancia respecto a algunas posiciones internacionales -especialmente con Trump-, al tiempo que mantenía su firme apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa. Esta postura, sostenida desde el inicio de la guerra, ha sido constante pese a las distintas corrientes de opinión dentro del electorado italiano.
No es la primera vez que figuras cercanas al Kremlin critican a Italia, pero sí una de las ocasiones en que el ataque ha sido más directo contra su jefa de gobierno. Este cambio de tono podría interpretarse como un reflejo de las tensiones acumuladas en las relaciones entre ambos países. Factores como la política energética -en particular el rechazo italiano a retomar el suministro de gas ruso– y el alineamiento de Roma con sus aliados europeos y atlánticos parecen haber contribuido a deteriorar el clima.
Zelenski, en defensa de Meloni
En un mensaje en italiano en sus redes sociales, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, arropó a la primera ministra. “Todo mi respeto para ti, Giorgia, y para toda Italia”, indicó el mandatario ucraniano.
Pieno rispetto a te, Giorgia, e a tutta l’Italia. I propagandisti russi, miserabili, non riusciranno certo a deviare le persone la cui bussola è la difesa degli interessi nazionali del proprio Paese. Grazie a te e a tutti gli italiani per una posizione così chiara.
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) April 22, 2026
“Los miserables propagandistas rusos no lograrán, sin duda, desviar a quienes tienen como brújula la defensa de los intereses nacionales de su país. Gracias a ti y a todos los italianos por una postura tan clara”, concluyó Zelenski.
