Un nuevo incidente vuelve a elevar la tensión en el golfo Pérsico después de que Irán haya atacado a tiros un buque portacontenedores cerca del estrecho de Ormuz, una de las rutas clave del comercio mundial. Según las autoridades marítimas británicas, una embarcación de la Guardia Revolucionaria se aproximó al barco sin previo aviso y abrió fuego, provocando daños importantes en el puente de mando, aunque toda la tripulación ha resultado ilesa.
Este ataque se produce apenas un día después de que Estados Unidos anunciara una tregua indefinida con Irán para intentar abrir la vía diplomática, mientras mantiene el bloqueo naval en la zona. Por ahora, no hay avances ni información clara sobre el estado de las negociaciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre una posible desescalada del conflicto.
