A medida que avanzaban las horas el martes, el día en que supuestamente las delegaciones de Irán y Estados Unidos debían reunirse por segunda vez en Islamabad para explorar un acuerdo de paz, crecía el temor a la vuelta de la guerra en Oriente Medio. Este miércoles expira el alto al fuego de dos semanas, y Donald Trump anticipó que está “preparado para ir a la guerra” en caso de que los esfuerzos diplomáticos fracasen.
La tregua de dos semanas se logró tras la aceptación iraní de reabrir el Estrecho de Ormuz, la arteria marítima por donde circula cerca del 20% del petróleo que se consume en todo el mundo. Posteriormente, Washington aplicó un bloqueo marítimo a los puertos iraníes, Teherán respondió cerrando de nuevo el estrecho, y este domingo se disparó la tensión tras la captura de un barco carguero iraní por parte de la marina estadounidense. Ambas partes se acusaron mutuamente de violar el pacto, lo que torpedeó la llegada de las delegaciones negociadoras a Pakistán este martes.

Para el presidente de EE UU, que sigue emitiendo mensajes contradictorios a diario, ahora no “tengo más opciones” que enviar a sus oficiales a Pakistán, con el vicepresidente JD Vance al frente. En una entrevista a la CNBC, Trump se mostró convencido de que su país terminará logrando “un gran acuerdo”, a pesar de que no están lidiando “con la gente más amable”. En su criterio, el bloqueo marítimo de los puertos iraníes fue “un tremendo logro”, y en un cambio de guión abrió las puertas a “bombardear, porque esta será la mejor actitud”.
La estrategia del palo y la zanahoria
“Trump está empleando una estrategia de zanahoria y palo con respecto a Irán. Si bien aún existe la posibilidad de un acuerdo, Trump señaló que Estados Unidos ha aprovechado el alto el fuego de dos semanas para reabastecer sus fuerzas en la región y que está preparado para continuar los ataques si fuera necesario”, consideró Bernd Debusmann, reportero de la BBC en la Casa Blanca.

Ante el fin de la tregua, no está claro qué términos estarían sobre la mesa del debate en Islamabad. La Casa Blanca reclama al régimen iraní la renuncia al programa nuclear, la entrega del uranio enriquecido almacenado, detener la producción de misiles balísticos o renunciar a seguir armando a las milicias proxy en la región. No obstante, no están claras las concesiones que ofrecería Washington. Durante los contactos previos, se valoró el posible levantamiento de parte de las sanciones económicas a Irán.
En respuesta a las amenazas de Trump, el portavoz del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, posteó en X que su país “está preparando nuevas cartas en el campo de batalla” en las últimas dos semanas, y repitió que no aceptarán “negociar bajo la sombra de amenazas”. Durante el martes, ninguna de las partes dio señales de querer extender la tregua de dos semanas.

El bloqueo diplomático alarga el bloqueo marítimo en Ormuz, donde los marines estadounidenses siguen desplegados para evitar la salida de embarcaciones iraníes. El Pentágono afirmó este martes que durante la noche capturó una embarcación “sin ningún incidente” en la región del indo-pacífico, para “disrumpir las redes ilegítimas que apoyan a Irán”.
La reunión entre Israel y Líbano
La bomba de relojería diplomática suma presión ante la segunda ronda de negociaciones prevista este jueves entre Israel y Líbano en Washington, con la que se pretende también extender la tregua inicial de diez días. Los desarrollos en territorio libanés, donde el conflicto entre Hizbulá y el Ejército israelí sigue derivando en enfrentamientos esporádicos sobre el terreno, tienen una afectación directa en las conversaciones de paz sobre Irán.
Abdulla Bandar Al-Etaibi, profesor adjunto de la Universidad de Qatar, describió el estancamiento actual en Al Jazeera como una “prueba de paciencia” entre los bandos enfrentados.”Trump quiere un acuerdo mejor que el de Obama y está bajo mucha presión, y está presionando a Irán para que haga más concesiones”. Por su parte, “los iraníes están jugando con el tiempo. Políticamente, tienen una ventaja: la supervivencia del régimen hasta ahora. Pero en términos económicos y militares, el país está devastado”, afirmó el analista.
Al Etaibi señaló que lograr un acuerdo integral que aporte estabilidad a la región en el corto plazo que aún queda para las conversaciones sería “imposible”. Un escenario más realista sería extender el alto el fuego o desarrollar un marco de entendimiento que sirva de base para futuras negociaciones.
