Brasil investiga el salto de puenting sin cuerda que acabó con la vida de una joven de 21 años

La víctima, María Eduarda Rodrigues de Freitas, falleció tras caer desde un viaducto de entre 30 y 35 metros de altura durante una actividad de puentismo en el interior del estado de São Paulo. Hay tres detenidos

La muerte de una joven de 21 años durante una actividad de puenting en São Paulo, Brasil, ha abierto una investigación sobre los protocolos de seguridad aplicados en este tipo de deportes extremos. Las autoridades intentan esclarecer cómo fue posible que la víctima fue lanzada al vacío sin estar conectada al sistema de protección que debía evitar el desenlace fatal.

La víctima, María Eduarda Rodrigues de Freitas, perdió la vida el sábado en la conocida ruta turística de la Ponte do Esqueleto. El lugar es frecuentado por aficionados a actividades de aventura debido a un antiguo viaducto ferroviario, hoy abandonado, cuya altura oscila entre los 30 y los 35 metros.

Lo que apunta la investigación en Brasil

Según las primeras conclusiones de la investigación, la joven inició el salto sin que los arneses y las cuerdas de seguridad estuvieran correctamente fijados. La caída le provocó múltiples traumatismos incompatibles con la vida. Aunque varias personas presentes en el lugar intentaron auxiliarla y practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, los equipos médicos solo pudieron confirmar su fallecimiento.

Tres instructores permanecen detenidos mientras avanza el caso. Se trata de Vitor de Freitas Gonçalves, de 27 años; Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32; y Maicon Fernandes Cintra, de 42. Todos fueron interrogados por la Policía Civil, pero sus declaraciones han generado más interrogantes que respuestas.

Ponte do Esqueleto, en Brasil
Wikimedia

De acuerdo con informaciones difundidas por medios brasileños, los responsables de la preparación técnica del salto reconocieron que participaban en la colocación y revisión de las cuerdas antes de cada actividad. Sin embargo, ninguno pudo explicar con claridad quien debía realizar las comprobaciones finales ni cómo se distribuyeron las tareas de seguridad el día del accidente.

Uno de los instructores admitió antes los investigadores que resulta difícil comprender cómo nadie detectó la ausencia de la cuerda de protección antes del lanzamiento. Otro señaló que los procedimiento cariaban dependiendo de quién estuviera trabajando en cada momento.

Por su parte, Gonçalves declaró que su papel consistía únicamente en ayudar a posicionar a la participante antes de que se efectuara el salto. Las autoridades analizan ahora si existió negligencia grave por parte de los organizadores y si las medidas de control eran suficientes para garantizar la integridad de los participantes.

El vídeo circula en redes

El caso ha generado una fuerte conmoción en Brasil, especialmente después de que comenzaran a circular en redes sociales imágenes del momento del accidente. En la grabación se escucha la reacción desesperada de quienes observaban la actividad al percatarse de que la joven había sido lanzada sin estar sujeta a ninguna cuerda. Los gritos de alarma reflejan la incredulidad y el impacto de una escena que rápidamente se volvió viral. Mientras su novio, con el que planeaba casarse, tuvo que ser hospitalizado de urgencia tras sufrir un shock al presenciar la caída.

Mientras tanto, la defensa de los detenidos ha anunciado que solicitará su puesta en libertad. El abogado de los tres instructores sostiene que no existió intención de causar daño ni aceptación consciente del riesgo de muerte, rechazando que los hechos sean un delito doloso.

Otra tragedia en Brasil

La prensa brasileña informa que otra mujer ha muerto cuando estaba a punto de practicar rápel en una cueva en Maricá.  Rosemary Suzart García, de 59 años, cayó desde lo alto de la cueva mientras ascendía por un sendero empinado para comenzar a practicar rápel. Según testigos, la mujer resbaló mientras se aplicaba repelente de insectos. El accidente ocurrió este domingo, tan solo un día después de la tragedia del puenting, en la zona conocida como Gruta do Spar.

Según informa Globo, los testigos declararon a la Policía que ella caminaba por un sendero corto hacia el punto de anclaje, y que ya llevaba puesto el equipo de seguridad, “incluidos guantes, casco y otros equipos de protección personal”. Sin embargo, al levantar una pierna para ponerse el antimosquitos, el pie con el que se apoyaba resbaló, lo que provocó que Rosemary Suzart García, perdiera el equilibrio y cayera al precipicio.

“El guía intentó sujetarla y casi se cae también. La altura es de unos 30 metros. Ella acababa de aplicarse repelente de insectos. ¡Fue todo muy rápido!”, indicó a Globo Giovanni Maximo, uno de los 15 miembros del grupo que iban a hacer rápel.

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