España es uno de los países de la OTAN con más mujeres con el empleo de general. Sin embargo, el único ejército donde no se han producido ascensos de este calibre es en la Armada, donde todavía no hay ninguna Almirante.
Mientras tanto, Brasil ha ascendido recientemente a su primera General de Brigada en su Ejército, Claudia Lima Gusmão. Concretamente, lo ha hecho en la Marina, como parte de Cuerpo de Sanidad de la misma.
Pero… ¿Por qué no hay ninguna equivalente en España, y por qué es tan difícil el ascenso en general?
De la primera mujer General de Brigada de Brasil…
Hace unos pocos días, la oficial Claudia Lima Gusmão Cacho se convirtió en la primera mujer general de la historia del Ejército de Brasil.
Concretamente, Gusmão ascendió al empleo de General de Brigada (o contraalmirante) de la Marinha do Brasil, el equivalente a la Armada del país sudamericano.
Se trata de un hito para la participación femenina en la institución, donde el tiempo de servicio y los méritos profesionales de Claudia Lima se vieron recompensados con un merecido ascenso. Por delante, únicamente tiene al general de División y al del Ejército.
Al igual que en España, las puertas del ejército brasileño se abrieron a la población femenina en la década de los ochenta. De hecho, fue la Marina la primera que admitió su participación, en 1980. Fue entonces cuando se creó el Cuerpo Auxiliar Femenino de Reserva de la Marina (CAFRM).
A pesar de ser uno de los ejércitos pioneros en contar con participación femenina en el ámbito castrense, la admisión para el combate ha sido más bien reciente. Junto al resto de cuerpos del ejército, la Marinha no empezó a aceptar mujeres en sus puestos de combate hasta hace tan sólo 10 años, en 2016.
Gusmão Cacho ingresó en sus filas en el año 1996, licenciada en Pediatría y haciendo carrera en el área sanitaria militar. Ha llegado a dirigir varios hospitales militares brasileños, y como General de Brigada, tomará el mando del hospital militar de la región de Brasilia. Se trata de uno de los centros más importantes del Exército Brasileiro.
… a las 12 generales españolas, pero ninguna en la Armada

Brasil ahora cuenta con su primera mujer con el rango de general. En España, son ya 12 las que ostentan este empleo, en los diferentes cuerpos y ejércitos de nuestras Fuerzas Armadas.
Sin embargo, llama la atención que ninguna ha alcanzado el empleo equivalente dentro de la Armada, los de Almirantes y Almirantes jefes.
En estos momentos, el Almirante General Jefe de Estado Mayor de la Armada es Antonio Piñeiro Sánchez. El Almirante Segundo es Gonzalo Sanz Alisedo, y el resto de Almirantes y Generales de la cúpula de este ejército son también hombres.
La mujer de mayor empleo en la Armada actualmente es la Capitán de Navío Esther Yáñez, una de las pioneras en aguas militares. De hecho, fue la primera mujer en la Escuela Naval Militar (en 1988), y la primera en tomar el mande de un buque de guerra en la Armada (el patrullero Laya, en 2005).
Es posible que se convierta en Almirante próximamente, pues realizó el Curso de Estado Mayor. Y hace poco, completó el Curso de Actualización para desempeño de cometidos de Oficial General.
Los procesos de ascenso en las Fuerzas Armadas suelen ser más “rápidos” en Ingenieros, Sanitarios y Jurídicos. Principalmente, debido a la no dependencia del mando de unidades de combate y otros.
De hecho, la nueva general brasileña ha accedido a través del Cuerpo de Salud. Y en España, las 12 generales pertenecen en su mayoría a los cuerpos mencionados.
Esto es lo que ha “permitido” que hayan alcanzado antes el empleo: Patricia Ortega ascendió a General de Brigada del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército de Tierra en 2019, tras 31 años de servicio.
No es cuestión de machismo o patriarcado. En las Fuerzas Armadas, la estructura de ascenso es igual para todos y todas, simplemente las mujeres tuvieron su ingreso muy tardío. Como ejemplo, el Almirante General Antonio Piñeiro lleva en la Armada desde 1979. Es decir, lleva sirviendo 9 años más que la Capitán de Navío Esther Yáñez.
El tiempo de servicio y la formación de Yáñez podrían hacerla apta para atravesar una evaluación de ascenso en los próximos años, rompiéndose así otra barrera más de la mujer en las Fuerzas Armadas de España.
