El movimiento MAGA abandona al presidente

El conflicto bélico con Irán ha abierto profundas fisuras dentro de esta coalición, revelando tensiones personales y estratégicas que amenazan con fragmentarla

La llamada “machoesfera”, (ecosistema digital compuesto por podcasters, influencers y comentaristas políticos dirigidos principalmente a audiencias masculinas jóvenes), que jugó un papel clave en la revitalización del movimiento de Donald Trump durante su última campaña, comienza a fracturarse. El conflicto bélico con Irán ha abierto profundas fisuras dentro de esta coalición, revelando tensiones personales y estratégicas que amenazan con fragmentarla.

Figuras que anteriormente respaldaban a Trump han comenzado a expresar críticas abiertas contra el presidente de EEUU, algo poco común en un entorno caracterizado por la lealtad y la confrontación externa. La renuncia de Joe Kent, ex funcionario vinculado a círculos conservadores, fue la primera grieta. Su desacuerdo con la política exterior del gobierno puso de manifiesto que el consenso interno ya no era sostenible.

El choque con Carlson

Hoy hemos vivido uno de los conflictos más visibles dentro de esta ‘machoesfera’ con el enfrentamiento entre Trump y Tucker Carlson. Carlson, quien durante años fue una de las voces más influyentes del trumpismo mediático, calificó los comentarios de Trump sobre Irán como “viles en todos los niveles”. La respuesta de Trump, diciendo que tenía poca inteligencia, intensificó la disputa y evidenció una ruptura en la narrativa que antes le unía a estas figuras.

Asimismo, otro gran representante de esa machoesfera, el locutor de podcast Joe Rogan, quien contribuyó significativamente a popularizar a Trump entre los votantes jóvenes, ha descrito sus acciones en Irán como “demenciales” ha cuestionado la dirección del movimiento MAGA e incluso ha pedido que se aplique la 25 enmienda para retirar a Trump de la Presidencia de Estados Unidos.

También Candace Owens, fiel a Trump en el pasado, se ha salido de la tangente calificando al presidente de “lunático genocida”, sugiriendo su destitución con la enmienda 25. Estas declaraciones, impensables hace unos meses, indican un cambio radical en la percepción interna del liderazgo de Trump.

Incluso figuras más controvertidas como Alex Jones han comenzado a cuestionar las implicaciones de una escalada militar con Irán, advirtiendo sobre consecuencias catastróficas a nivel global.

La relación con Israel

Las críticas de estos fieles seguidores reflejan desacuerdos tácticos, más allá de Irán,  principalmente por la relación con Israel. La machoesfera nunca fue ideológicamente homogénea; su cohesión se basa más en una actitud compartida de rechazo al establishment que en un programa político coherente. Trump encarnaba esa rebeldía. Sin embargo, al asumir decisiones propias de un líder tradicional, al  involucrarse en conflictos internacionales, ha erosionado el espacio antisistema que lo hacía atractivo para estos grupos.

El sentimiento de “traición” que algunos influencers políticos han comenzado a expresar es significativo. Para muchos de sus seguidores, Trump representaba una ruptura con la política convencional. La percepción de que ha incumplido promesas clave, como la transparencia en ciertos temas o la limitación del intervencionismo militar, ha debilitado su credibilidad.

La machoesfera aportó votos, pero también entusiasmo y capacidad de movilización. Si ese “flujo” de apoyo se retira, el movimiento MAGA podría enfrentar dificultades significativas, especialmente en el contexto  actual con la guerra con Irán siendo tan impopular para los estadounidenses.

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