El arranque este martes en el Tribunal Supremo (TS) del juicio por las presuntas comisiones ilegales en la adquisición de mascarillas en la pandemia se ha saldado con una declaración de un testigo que apuntala la causa por presunta financiación irregular en el PSOE que investiga en secreto la Audiencia Nacional desde el pasado noviembre.
Joseba García, el hermano de Koldo García, ha reconocido en el Supremo, en respuesta a preguntas de su abogada, Leticia de la Hoz -que también representa a Koldo- que acudió dos veces a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid para recoger sobres con dinero, y que viajó a República Dominicana y recogió un sobre con documentación como favor a Víctor de Aldama.
Los indicios de pagos irregulares
Este nuevo indicio que ha aportado un investigado en la Audiencia Nacional se suma al informe patrimonial de José Luis Ábalos que realizó la UCO sobre los pagos irregulares en el PSOE que manejaban al menos dos gerentes –Mariano Moreno Pavón y Ana María Fuentes Pacheco– dos secretarios de organización -Ábalos y Santos Cerdán- y empleadas de Ferraz -el caso de Celia Rodríguez Alonso, trabajadora de la Secretaría de Organización y de Covadonga San Pedro Pascual-.
A este manejo masivo de efectivo se añade la operativa del entorno de Ábalos de presunto blanqueo con el PSOE de Navarra y Ferraz y el trasiego de “chistorras, soles, lechugas y folios”. Todo esto se suma al informe de la UCO sobre Cerdán de junio en el que los mensajes volcados muestran que Fuentes Pacheco cobraba el “impuesto”.
Aldama ha reconocido además haber pagado comisiones a Ábalos y Koldo por valor de entre tres y cuatro millones de euros. Sin olvidar el testimonio de la empresaria y socia de Aldama, Carmen Pano, quien ratificó en sede judicial haber entregado dos bolsas con un total de 90.000 euros en Ferraz por indicación del comisionista.
El relato de Joseba
En concreto, el hermano de Koldo García ha contestado con un “sí” a la pregunta de su abogada de si había ido a la sede del Partido Socialista en Ferraz a recoger “algún sobre con dinero en metálico para su hermano, para Patricia -en referencia a Patricia Uriz, la expareja de éste- o para alguien de su entorno”.
Según ha indicado, siempre le pedían el DNI para identificarse en el acceso a Ferraz. “Ellos me decían dónde tenía que subir, no me acuerdo de la planta; subo y ella me dice: ‘Toma, aquí tienes el dinero”, ha relatado, indicando que esa persona en Ferraz podría ser alguien de nombre Celia.
Joseba García también ha reconocido que sí era conocedor de la “mecánica habitual” de su hermano, en la etapa de asesor de Ábalos, de ir con tres sobres “atendiendo a si los gastos eran del PSOE, del Ministerio o gastos personales”. “Sí, era una manera de llevar su contabilidad o su control”, ha dicho.
Indicios “potencialmente delictivos”
La pieza separada en la que el juez Ismael Moreno investiga las cuentas del PSOE a instancias del TS y tras considerar que hay indicios “potencialmente delictivos”, podría acabar con la imputación del partido como persona jurídica. La Audiencia Nacional analiza los descuadres detectados por la UCO y la procedencia de los fondos, sobre todo, las donaciones en metálico.
El magistrado del Supremo Leopoldo Puente advirtió de la posible “procedencia ilícita o incluso delictiva” de los gastos (tickets de comidas o viajes) que Ábalos y Koldo pasaban al partido, una posible vía de blanqueo del dinero procedente de las mordidas.
“Máxime cuando, al parecer, una persona (Koldo García, sin cargo orgánico en el partido) podía encargarse de gestionar la liquidación de gastos efectuados, no por él sino por terceros” como su exmujer o su hermano.
La procedencia de los fondos con los que después se liquidaban gastos también está bajo sospecha. El propio PSOE trasladó al juez que, entre 2017 y 2024, sacó hasta un millón de euros de su cuenta bancaria para después reintegrar los gastos adelantados por sus altos cargos en comidas y viajes. El exgerente del PSOE admitió que parte de esos fondos procedían de las subvenciones obtenidas por el partido, pero también de la “cuenta de donaciones”, que “en ocasiones” se nutría de entregas “en metálico”.
