“La gente se sorprende cuando se entera de que el matrimonio infantil es legal en Estados Unidos”

Al contrario que en la mayoría de países desarrollados, en gran parte de Estados Unidos se permite el matrimonio infantil. Varias mujeres se han lanzado a cambiar leyes que han perpetuado los abusos

El matrimonio infantil es legal en 34 de los 50 estados de Estados Unidos, lo que convierte al país en una excepción que contrasta con el resto del mundo desarrollado. Mientras que en la Unión Europea rige en general el principio de que solo se puede contraer matrimonio a partir de los 18 años, en Estados Unidos no hay una edad mínima a nivel federal y en cada estado se regula de manera diferente, lo que abre la puerta a los abusos contra la infancia.

Se estima que entre 2000 y 2021, 315.000 menores fueron casados en Estados Unidos, pero aún así el problema sigue siendo desconocido por muchos estadounidenses. “La mayoría de la gente se sorprende cuando se entera de que el matrimonio infantil es legal en Estados Unidos”, le dijo a Artículo14 la abogada Anastasia Law, de la organización Equality Now.

Manifestantes de Unchained at Last hablan frente a la Casa del Estado de Massachusetts en Boston para poner fin al matrimonio infantil. Susan Landmann/Unchained at Last

Ella es una de las que dedica su vida a la causa de cambiar las leyes que permiten que niñas se casen con hombres. Porque casi siempre son niñas. Según los datos de la organización Unchained At Last (Desencadenadas Por Fin), un 86% de los matrimonios entre adultos y menores en Estados Unidos tienen a una niña como contrayente.

Y suele ser muy dañino para ellas, ya que quedan durante años o de por vida atrapadas en un yugo patriarcal que aún no tienen edad para entender; tampoco, los medios para rebelarse o escapar. “La experiencia demuestra que las que se casan antes de la mayoría de edad tienen un mayor riesgo de sufrir violencia doméstica, embarazos no deseados y abandono escolar, o de quedar atrapadas en relaciones tóxicas durante años”, explicó Law.

Con frecuencia, las niñas a las que se casa con hombres proceden de entornos donde impera el conservadurismo religioso, como le ocurrió a Fraidy Reiss. Crecía en una familia de judíos ultraortodoxos de Brooklyn cuando fue obligada a casarse con un hombre al que apenas conocía. “Fue un matrimonio abusivo desde el principio”, contó.

Fraidy Reiss

Según dijo, su marido amenazó con matarla solo dos semanas después de la boda y siguió haciéndolo durante los 12 años que estuvieron casados. “Cuando logré escapar con mis dos hijas, mi familia me castigó evitándome”, recuerda, ahora convertida en una activista contra el matrimonio infantil desde Unchained At Last, la organización que fundó.

Sherry Johnson tenía 11 años cuando la obligaron a casarse con el hombre que la había violado, del que había tenido un hijo solo con 10. Desde entonces, hasta que por fin logró divorciarse ya con 17 años, tuvo otros cinco hijos de él. “Nunca jugué con muñecas; tenía una muñeca de verdad. Tenía que alimentar a mis hijos reales y cambiarles los pañales”, recuerda Johnson, que se convirtió en la abanderada de la lucha por terminar con los matrimonios infantiles en Florida. Su caso y sus denuncias empujaron a la legislatura estatal a aprobar una ley para poner fin a los matrimonios infantiles en el Estado.

Aún queda mucho por hacer en otros lugares del país. Anastasia Law explica que “no hay una edad legal mínima para casarse a nivel federal; esto es algo que se regula por los Estados, y las leyes al respecto fueron redactadas hace muchos años por legisladores que no tuvieron en cuenta la complejidad y dificultad del problema del matrimonio infantil”.

Así, el panorama es diverso. Mientras que estados como Delaware, Nueva Jersey o Michigan prohíben estrictamente el matrimonio de menores de edad, el límite en otros varía. Diez estados fijan un mínimo legal de 17 años, 20 de 16 y dos de 15. Pero hay cuatro estados que no especifican una edad mínima en sus leyes, como California, Nuevo México, y Oklahoma.

“En los estados republicanos tendemos a ver más dificultades para cambiar las leyes, pero es un problema transversal. En la liberal California las niñas pueden ser casadas a cualquier edad”.

Pero, ¿qué hace a Estados Unidos diferente al resto de países desarrollados? Un cúmulo de factores históricos, políticos y sociales ayudan a explicarlo.

“Estados Unidos es uno de los pocos países occidentales que no tiene reconocida la igualdad entre hombres y mujeres en su Constitución y esto ha contribuido a un desarrollo legislativo patriarcal”, indica Law.

También es el único miembro de las Naciones Unidas que no ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño, frenada en el Senado por la oposición de sectores conservadores que la consideran una intromisión en la soberanía nacional. Y con Donald Trump en el gobierno, con sus embestidas contra los programas de Igualdad, Diversidad e Inclusión, el asunto parece lejos de ser una prioridad. Un ejemplo está en que aunque la Administración Biden se adhirió a un plan de la ONU para acabar con el matrimonio infantil en 2030, las iniciativas para cambiar las leyes que lo permiten siguen estancadas en muchos estados.

El secretario de Estado, Marco Rubio (izda), conversa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
EFE/FRANCIS CHUNG / POOL

Los activistas denuncian que grupos ultrarreligiosos de distinto credo están detrás las trabas a los cambios legales y han contribuido a la peculiaridad estadounidense. Muchos de estos grupos presentan los intentos de proteger a las menores como una intromisión del estado en la libertad de las familias.

Y, sin embargo, la causa de las niñas ha logrado notables victorias en los últimos años, gracias a la labor de las víctimas, organizaciones basadas y algunas figuras públicas destacadas que se han volcado en ella, como Chelsea Clinton, la hija de Bill y Hillary.

En un momento en que el país y el mundo descubren horrorizados el alcance de la red del explotador sexual Jeffrey Epstein gracias a la publicación de los archivos clasificados de su caso, Law espera una mayor toma de conciencia y que se sigan haciendo progresos. “Hasta 2018 todos los estados permitían el matrimonio infantil y desde entonces 26 han introducido medidas. Es algo que hemos logrado con el trabajo de base al nivel de los estados y si logramos que los medios y la sociedad le presten más atención a esta problemática podremos seguir avanzando”, concluye Law.