CASO EPSTEIN

De escándalo a crimen de lesa humanidad: “No eran delincuentes marginales, eran políticos, filántropos o príncipes”

Expertas en derechos humanos alertan de que la documentación revelada sobre la red de Jeffrey Epstein apunta a abusos sistemáticos que podrían encajar en la categoría de delitos contra la humanidad

Copias impresas de los archivos de Jeffrey Epstein en Miami,
EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH

Durante años, el caso Jeffrey Epstein ha sido leído como un escándalo de poder, sexo y dinero. Pero desde hace unas semanas -especialmente tras la publicación masiva de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos- el foco ha cambiado. Lo que emerge ya no es solo la dimensión de una red de explotación sexual, sino la posible calificación jurídica de algunos de esos actos. Un grupo de expertos independientes vinculados a Naciones Unidas ha advertido de que la escala y el carácter sistemático de los abusos podrían situarse en el terreno de los crímenes contra la humanidad.

Los archivos, divulgados por la obligación del Congreso estadounidense, incluyen correos electrónicos, registros judiciales, documentos del FBI y material audiovisual que detallan más de 1.200 víctimas identificadas y las conexiones de Epstein con figuras influyentes de la política, las finanzas y el entretenimiento. Según las últimas informaciones, el magnate habría explotado al menos a un millar de niñas y jóvenes menores de edad a través de una red internacional.

La normalización de la violencia

Para la doctora en Estudios de Género, Rosa Márquez, lo que evidencian estos documentos va más allá de un caso individual. “Más que odio extremo, lo que evidencia el caso Epstein es lo normalizada que está la violencia sexual”, explica en conversación con este periódico. Y añade: “No solo la ejercen delincuentes marginales, sino hombres de todas las clases sociales, incluidos políticos, filántropos o príncipes”.

Esa normalización es la que, según la experta, ayuda a entender la duración y el alcance del sistema. “La impunidad con la que actuaron durante años muestra la complicidad social de la que todavía gozan este tipo de delitos contra las mujeres”, subraya.

La dimensión internacional

El pronunciamiento de los expertos de Naciones Unidas ha marcado un punto de inflexión. Entre los posibles delitos mencionados figuran esclavitud sexual, violencia reproductiva, desapariciones forzadas y tortura.

Fotografía que muestra a Jeffrey Epstein con una mujer no identificada en un avión.

Los relatores están intentando que se abran investigaciones independientes para determinar cómo estos abusos pudieron prolongarse durante décadas sin control efectivo. También denunciaron fallos en la protección de las víctimas tras la publicación de los documentos, que en algunos casos expusieron identidades sensibles y provocaron una nueva revictimización.

La calificación de crímenes contra la humanidad no es automática. “Suele estar reservada a contextos de conflicto armado o de violencia sistemática ejercida por un Estado contra la población civil”, matiza Márquez. “No sé si en este caso podría aplicarse”, se pregunta, aunque inmediatamente después destaca que “la misoginia y la violencia contra las mujeres son problemas estructurales y muy arraigados”.

Más allá del escándalo

Desde su detención en 2019 y su posterior “suicidio” en prisión, el caso ha ido ampliando su magnitud. Las nuevas publicaciones, que superan los tres millones de páginas, han reforzado la percepción de que la red no operaba en los márgenes, sino en el centro de determinados círculos de poder.

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Donald Trump y Jeffrey Epstein (The House Committee on Oversight and Accountability)
The House Committee on Oversight and Accountability

Para Márquez, la conmoción pública no responde solo al número de víctimas. “Calificar el caso como la mayor red de pederastia y abuso de la historia probablemente sea desproporcionado”, advierte. “En el mundo hay millones de mujeres y niñas víctimas de trata y esclavitud sexual por parte de redes criminales”, recuerda. La diferencia, señala, está en el perfil de los implicados y en la nacionalidad de muchas víctimas. “Lo que nos conmociona no es tanto su magnitud como el hecho de que los agresores pertenecieran a las élites políticas y económicas”.

El impacto social ya es visible. “El caso ha tenido consecuencias a nivel social”, sostiene la experta. La cuestión es si esa toma de conciencia se traducirá en responsabilidades penales. “Habrá que ver si esa presión se convierte en consecuencias judiciales reales para esos hombres que, hasta ahora, habían gozado de impunidad gracias a su dinero y sus influencias”, afirma.

Las víctimas, en el centro

La publicación de los archivos ha vuelto a situar a las supervivientes en el centro del debate. Para muchas, la exposición mediática puede suponer un nuevo golpe. “Verse expuestas puede reavivar el trauma”, reconoce Márquez. Sin embargo, también observa un posible efecto positivo: “La enorme repercusión internacional puede suponer una mayor presión social para que sus denuncias no vuelvan a ser ignoradas”.

Anuncio de servicio público nacional que exige la publicación de TODOS los archivos de Epstein
World Without Exploitation

El desafío, añade, es evitar que el caso quede reducido a un episodio más. “Entonces veremos si se produce por fin un cambio estructural en la lucha contra la violencia sexual o si solo estamos ante un escándalo más sin rendición de cuentas”, concluye.

Los lazos de Epstein

Mientras tanto, la investigación continúa en varios países. Francia ha creado un equipo específico para revisar posibles implicaciones nacionales; Reino Unido y otros Estados europeos han abierto diligencias preliminares. En Estados Unidos, el escrutinio se mantiene sobre la gestión institucional del caso.

Lo que empezó como la caída de un financiero poderoso ha derivado en una discusión más amplia sobre poder, género e impunidad. Y en ese debate, cada nuevo documento no sólo aporta nombres y fechas, sino preguntas de mayor alcance: hasta qué punto la violencia sexual ha sido tolerada en determinados círculos y qué mecanismos fallaron para impedirla.