La publicación de 3,5 millones de documentos relacionados con Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justica de Estados Unidos vuelve a dibujar una imagen en la que el poder, la dominación y el sexo parecen converger en una misma idea. Bill Clinton, Bill Gates o Elon Musk emergen y vuelven a emerger como protagonistas de aparentes episodios perversos.
Uno de estos documentos es el EFTA00147661.pdf. En él se refleja un intercambio de correos el 27 y 28 de agosto de 2019 entre un miembro del FBI y un detective de la Oficina de Investigación Criminal Grupo de Trabajo contra la Explotación Infantil y la Trata de Personas de la Policía de Nueva York.
El denunciante, un hombre del que no se especifica ningún detalle, fue interrogado el 27 de agosto. Aquel día relató pasajes verdaderamente escalofriantes. Por lo que desvela el archivo hecho público por el Departamento de Justicia estadounidense, esta persona le explicó a los funcionarios presentes en la entrevista que en el año 2000 estuvo en un yate donde “fue víctima de una especie de sacrificio ritual en el que le cortaron los pies con una cimitarra, pero sin dejar cicatrices”. Asimismo, detalla el intercambio de correos entre el miembro del FBI y el de la Policía de Nueva York, “en el yate presenció cómo descuartizaban a bebés, les extraían los intestinos y algunas personas comían las heces de dichos intestinos“.

“Violado por Epstein”
El hombre, que entonces era menor de edad, afirmó en su declaración de agosto del 2019 que mientras estuvo en aquella embarcación “fue violado por Epstein” y por el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton. Además, denunció que, mientras era agredido sexualmente por el pedófilo convicto y el exmandatario, “se encontraba en un estado de fuerte intoxicación por drogas“. También, agrega el documento, el entonces niño “fue violado por George Bush 1” (en referencia al expresidente del país norteamericano entre 1989 y 1993). Asimismo, el denunciante afirmó que el actual líder del Ejecutivo de EE UU, Donald Trump, y su entonces pareja, Melania, “estuvieron presentes durante el mencionado viaje en yate en 2000”.
Asimismo, este denunciante describió como presenció cómo “hombres afroamericanos” mantenían relaciones sexuales con mujeres rubias blancas, “todas las cuales sangraban durante el coito“.
“Recuerdos reprimidos recuperados”
En la entrevista el denunciante explicó que coincidió con Epstein en un club náutico, del que eran socios sus familiares, a los 5 y 8 años. Lo que no se concreta es el lugar ni los años que esta persona tenía exactamente cuando habría ocurrido este horrendo episodio. Tampoco se revela si sus familiares estuvieron presentes en aquella ocasión o habría estado solo.
Sobre aquello que rodeó a la declaración, en el correo se describe que el hombre fue escoltado a un edificio del FBI por Michael Moore, “descrito por múltiples fuentes en línea como un sitio web de noticias impulsado por conspiraciones que intenta presentar al FBI bajo una luz negativa”. “Moore tiene antecedentes penales como resultado de una investigación del FBI (infracción de derechos de autor)”, añade en el documento.

Durante el interrogatorio, refleja el archivo, la presunta víctima también afirmó que todos los incidentes mencionados eran “recuerdos reprimidos recuperados” hasta que comenzó la terapia en algún momento de 2016. Sin embargo, “no ofreció pruebas ni testigos que lo respaldaran o corroboraran y con los que se pudiera contactar”. “En este momento no se recomienda destinar recursos adicionales a la investigación de la denuncia”, añade el correo.
Otro detalle que el denunciante agregó en su declaración es que “había ingerido setas alucinógenas, así como otras sustancias ilícitas en el pasado”, así como que actualmente “fumaba marihuana”. “Me pareció emocionalmente desequilibrado y no intoxicado”, detalla en el correo una de las personas que le interrogó.
