El Gobierno sostiene que reconocer que los resultados de las elecciones en Aragón fueron “malos” ya supone “hacer autocrítica”. Dos días después del descalabro de la candidatura de Pilar Alegría en Aragón, pese a las voces en federaciones socialistas que llaman a reflexionar sobre los resultados del 8-F, el Ejecutivo sigue cerrado en banda a identificar errores concretos en la forma de proceder de Alegría y de Ferraz. O a aceptar que sus políticas puedan haber lastrado a la exministra portavoz.
Por la mañana, fue el expresidente del gobierno Felipe González quien cargó contra la estrategia de La Moncloa. Hasta el punto de afirmar que hoy “votaría en blanco”, en lugar de hacerlo por Pedro Sánchez. También consideró peor pactar con EH Bildu, aliado parlamentario de Sánchez, que con el partido ultraderechista Vox.
La ministra portavoz, Elma Saiz, restó importancia este martes a los reproches del expresidente, muy crítico desde hace años con la hoja de ruta de Sánchez, aunque dijo que no había podido seguir el acto en el que participaba.

“El PSOE es un partido democrático”, con “muchas voces”: “Y la de Felipe González es una más”, afirmó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. También recordó que Alegría ha pedido “sosiego” para “analizar” los resultados, y enfatizó que era “la mejor candidata”. “No se me ocurre una mejor”.
Tampoco apreció fallas en la estrategia del presidente de enviar a varios ministros a disputar elecciones autonómicas. Alegría tiene como “común denominador” con “el resto de ministros candidatos” que “conoce bien su territorio”, “sus necesidades”. Y que los cinco comparten sus “valores progresistas”, aseguró.
Por otra parte, el Ejecutivo ha aprobado este martes un real decreto ley para topar precios en situaciones de emergencia, tras los incrementos detectados después del accidente ferroviario de Adamuz.
