Tras la publicación del IPC adelantado de marzo con una subida de un punto, hasta el 3,3%, por el alza de los carburantes, la subida de la cesta de la compra está en el punto de mira del Gobierno. “Vamos a estar encima de cómo evolucionan los precios de la cesta de la compra y ver si ampliamos las medidas“, ha reconocido este lunes Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía.
Una cuestión que también inquieta al ministro de Agricultura, Luis Planas, quien desde Bruselas ha apelado a la responsabilidad del sector alimentario. “El precio de los alimentos es un tema que estamos siguiendo muy, muy de cerca”, ha asegurado, al tiempo que ha reconocido que en la producción primaria deben evitarse aumentos de precios para limitar su efecto en efecto en los ciudadanos. En este ámbito, preocupa mucho el coste de los fertilizantes.
La preocupación del Ejecutivo es, sin duda, hasta dónde llegará el impacto de los costes energéticos en el precio de los alimentos si en abril prosigue la guerra de Irán. Así, en la agenda figuran dos fechas clave. La primera será la publicación el 29 de abril del IPC adelantado, pero sobre todo su confirmación, con el dato definitivo, el 14 de mayo. Éste será el punto de partida para que Economía valore la ampliación de las medidas frente a la guerra de Irán, incluyendo la reducción del IVA a los alimentos.
Precisamente el 17 de mayo están convocadas las elecciones andaluzas, un plebiscito con una lectura nacional, en el que la candidata del PSOE es María Jesús Montero, ministra de Hacienda hasta el pasado 27 de marzo.
En mayo se valorarán las medidas
La importancia del IPC de abril ya está en el radar del Ejecutivo en el primer paquete de medidas, que entró en vigor el pasado 22 de marzo. El Real Decreto-ley, convalidado el jueves 26 de marzo, prevé el mantenimiento de las medidas actuales si el IPC es, al menos, un 15% superior al de abril de 2025. De esta forma, si los precios crecen más del 2,5% el primer paquete de medidas se mantendrá hasta el 30 de junio, plazo de vigencia fijado en la norma.
“Tenemos tres meses por delante para ver el efecto tanto de la evolución de la guerra como del impacto de estas medidas. E iremos viendo efectivamente si es necesario ampliar o no este primer paquete de medidas. En el caso de la guerra de Ucrania al final tuvimos que poner en marcha siete paquetes de medidas de manera sucesiva, puesto que iba alargándose el conflicto más allá de lo esperado inicialmente”, ha reconocido Carlos Cuerpo este lunes.
Perspectivas poco halagüeñas
Actualmente, las perspectivas no son halagüeñas. El barril de petróleo Brent ha superado este lunes los 110 dólares -en la sesión, intradía rebasó los 115 dólares-. La dificultad a la que se enfrenta el Ejecutivo radica en que estas nuevas subidas diluyen el efecto de la rebaja fiscal en los precios de los carburantes. Tras la aprobación del primer paquete de medidas anticrisis de Irán, que redujo el IVA del 21% al 10% en los carburantes, el PVP medio del gasóleo en la Península y Baleares bajó un 9%: desde casi 2 euros (1,967 euros por litro) hasta los 1,789 euros.
Según los datos que maneja el Ejecutivo, tras la rebaja de impuestos, un 90% de las gasolineras redujeron los precios respecto al día previo a la publicación en el BOE del decreto de medidas. En este sentido, se mantiene una estrecha vigilancia sobre las estaciones de servicio. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) está monitorizando los precios de las 12.700 gasolineras operativas.
El PVP del diésel vuelve a subir
Sin embargo, desde el pasado 28 de marzo, la tendencia vuelve a ser alcista. El precio del gasóleo tiene un fuerte impacto en los costes del transporte. Ante la amenaza de una huelga por parte de los transportistas, el Ministerio de Transportes acordó el pasado viernes una revisión de los precios cuando la subida del combustible sea igual o superior al 5%, sin incluir impuestos (ni el Impuesto Especial de Hidrocarburos ni el IVA).
Además junto con Economía y Hacienda, se ha constituido una mesa de seguimiento para el establecimiento de una ayuda directa a todo el sector que cubra los sobrecostes sufridos desde el inicio de la crisis hasta la entrada en vigor del Real Decreto-ley, así como la valoración de otras medidas adicionales en función de la evolución del precio del carburante. Los transportistas exigen también la eliminación del límite de 50.000 litros que se aplica a la devolución del gasóleo profesional. En el primer paquete de medidas, este descuento se elevó hasta los 20 céntimos.
Constituimos una mesa de diálogo con los transportistas para avanzar en medidas de apoyo al sector.
Detalles de la reunión: https://t.co/BkYo13PM6Y pic.twitter.com/ep0lq0FpUV
— Ministerio Transportes y Movilidad Sostenible (@transportesgob) March 27, 2026
IVA de los alimentos
Tal y como informó Artículo14, el borrador de medidas frente a la crisis de Irán permite al Gobierno ir más allá si la crisis se agudiza. En las medidas energéticas, aún queda capacidad de establecer mayores rebajas fiscales, pero es sin duda la rebaja del IVA de los alimentos la de mayor calado. Esta reducción se aplicó en 2023 cuando se pasó al 0% los productos que tributaban al tipo superreducido del 4% y del 10% al 5% el IVA en aceites y pastas. Esta rebaja tuvo un coste en las arcas públicas de 1.703 millones de euros.
Sin embargo, la situación era muy diferente a la actual. Durante 2022, los precios llegaron a escalar un 10,8% en julio y rebasaron del 6% en todo el año (una tasa que triplica el objetivo del 2% que marca el Banco Central Europeo). A su vez, desde julio de 2022, la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como los alimentos frescos y los productos energéticos, se instauró por encima del 6%.
El encarecimiento de los precios resta poder adquisitivo a los ciudadanos, con mayor impacto en los colectivos más vulnerables. De momento, la subida del del 3,1% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ya se ha visto superada por el IPC de marzo. Y ante un año en precampaña electoral como el actual su impacto preocupa, y mucho.
