El mundo espera acontecimientos en la guerra de Oriente Medio y se debate entre dos escenarios: susto o muerte.
En los últimos días, el nerviosismo por la entrada en el tablero de juego de los hutíes en Yemen ha dado paso al rebote en las bolsas ante la posibilidad de una pronta resolución del conflicto.
El mercado cree que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dará buenas noticias y el precio del barril petróleo ha bajado con fuerza, aunque ante la ausencia de ellas ha vuelto a subir.
Sin embargo, el impacto de un conflicto que se aproxima a las cinco semanas permea en todas las estadísticas.
¿Por qué es tan importante lo que está pasando? En Artículo 14, te contamos cómo te va a afectar.
Qué ha pasado
Cuál será el desenlace de la guerra en Oriente Medio sigue siendo una pregunta sin respuesta, aunque los inversores confían en que el alto el fuego está próximo y en Trump.
El presidente de Estados Unidos ha alternado en sus declaraciones las palabras negociación y amenaza. Una operación terrestre es una posibilidad y se apunta a la isla de Jarg, desde donde se exporta el 90% del petróleo de Irán.
Teherán, por su parte, resiste y ataca. Israel y Kuwait han sido algunos de sus objetivos. Y ha desafiado a su rival: capturará soldados estadounidenses si se produce un ataque terrestre.
En la última semana, el conflicto ha sumado, además, un nuevo actor: las milicias hutíes en Yemen, aliadas de Irán.
El pasado sábado, lanzaron un misil hacia Israel. Con él, volvió el vértigo.
Con el estrecho de Ormuz, que canaliza el 20% del petróleo mundial, cerrado y los costes de la energía disparados, la sombra del bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb alteraría aún más las cadenas de suministro.
Este paso marítimo es la puerta de acceso al canal de Suez y a Europa para las mercancías que vienen de Asia.
En concreto, representa un 20% del comercio marítimo mundial —35 buques cargueros lo transitan a diario—.
Es clave para el petróleo y el gas natural pero no tanto como Ormuz porque aquí sí hay alternativas: rodear África por el Cabo de Buena Esperanza.
¿El precio a pagar? Los barcos tardan más en llegar y los costes se disparan.
Más disrupción, más coste.
Por qué es importante
El ataque de los rebeldes hutíes disparó el precio del petróleo, pero las declaraciones de Trump, sugiriendo que pronto acabará el conflicto, han calmado los ánimos. La volatilidad está en máximos.
El lunes, el barril de Brent llegó a alcanzar los 116 dólares, con los analistas abriendo la puerta a superar una cota histórica: los 150 dólares.
El martes, se ajustó momentáneamente por debajo de los 100 dólares gracias a Trump, pero sigue instalado en las tres cifras.
En Europa, el comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha instado a los países miembros a prepararse para una “perturbación prolongada” de los mercados energéticos. Y a tomar medidas para ahorrar combustible.
Mientras, la confianza en la eurozona se debilita y los precios subieron al 2,5% en marzo.
Las empresas están inquietas por el alza en costes. Especialmente, las de sectores muy intensivos en el consumo de la energía.
Al negocio de la construcción, por ejemplo, la situación actual le afecta por tres factores: la energía es más cara y también se encarecen los materiales —también son más escasos— y la logística.
Valmesa, sociedad de tasación y valoración, señala que un escenario de tensión moderada (semanas o pocos meses) podría elevar los costes de obra nueva entre un 7% y un 12%.
Global Analytics cifra entre un 6% y un 10% el alza en los costes de producción, que no han recuperado los niveles previos a la guerra de Ucrania.
Según sus datos, el coste de la obra nueva aumentó más del 32% entre 2020 y 2025.
El precio de los tubos de cobre se disparó en el arranque de 2026 y la presión se extiende a otros materiales como el PVC o el vidrio, con subidas de uno a dos dígitos.

Cómo te afecta
En su informe Perspectivas y rentabilidad del sector inmobiliario, BBVA Research alerta de que “el incremento del precio de las materias primas asociadas a la construcción podría afectar al desarrollo de nuevos proyectos”.
Es decir, si quieres una vivienda nueva, pagarás más por ella. Por el aumento de los costes derivado de la guerra en Oriente Medio y porque España sigue sin resolver el problema de la escasez y hay un desequilibrio entre oferta y demanda.
Un caso real.
“Tengo dos obras similares, la primera la iniciamos hace 14 meses y, para la segunda, preveía un 15% más en los costes de construcción. Finalmente, nos ha venido un 33% de media y ello hace que tengamos que replantear el proyecto a ver dónde podemos ajustar“, explica una fuente del sector.
“La situación actual hace que las constructoras se vuelvan muy cautelosas al ofrecer precio a las promotoras, ya que normalmente son proyectos llave en mano con un precio cerrado”, añade.
Además, “el coste de la construcción afecta a la mayoría de impuestos y tributos de una promoción como licencia de obras y tasas, y a otros servicios como arquitectos y otros colaboradores”.
El impacto llegará también de la mano de la política monetaria. Si la inflación escala y persiste, el Banco Central Europeo (BCE) se verá obligado a tomar medidas y el mercado ya se abre a una subida de tipos de interés en junio.
¿Cuáles serán las consecuencias?
Financiación más cara para compradores y promotores, menor acceso al crédito —especialmente para la demanda joven o inversores con menor solvencia— y menos demanda, tanto en residencial como para la inversión.
Y, por supuesto, que su hipoteca suba. Aunque eso ya está pasando.
El gráfico
El euríbor, que refleja el tipo de interés al que las principales entidades bancarias de Europa se prestan dinero en el mercado interbancario, sirve de referencia para calcular los intereses de préstamos e hipotecas variables.
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En España, sus variaciones afectan a cerca de cuatro millones de hogares e influyen directamente en la economía familiar.
En marzo, la media mensual se situó en el 2,565%, el mayor incremento mensual en más de tres años. Y el índice rozó durante el mes el 2,929%, el nivel más alto del año, tras varias semanas de subidas intensas.
Si tienes una hipoteca variable o mixta y te toca revisión en abril, la cuota te va a subir.
La cuantía dependerá del capital pendiente, el plazo restante y el diferencial aplicado sobre el euríbor.
Según Austin, quienes revisen ahora su préstamo afrontarán un alza de unos 400 euros más al año, en función del capital pendiente.
Mientras, Global Analytics cifra en unos 100 euros más al mes cada subida de un punto porcentual para una hipoteca media.
A qué estar atento
Cuánto dinero saldrá de tu bolsillo para pagar tu hipoteca si es variable o mixta dependerá de cómo evolucione la inflación y, esta, a su vez, de lo que suceda en Oriente Medio.
Por lo pronto, en marzo, el IPC alcanzó el 3,3% y el Banco de España avisa: podría llegar al 5,9% si se alarga la guerra. Eso obligará al Banco Central Europeo a actuar rápido.
Los expertos anticipan que, si suben los tipos, el euríbor superará el 3%. Algo que podría suceder incluso antes si la guerra en Oriente Medio se intensificase.
Ese escenario podría implicar, además, un deterioro en la confianza empresarial, que los proyectos nuevos se paren y que el mercado laboral se frene. Y añadiría más presión a la ya reducida rentabilidad del sector.
Para los consumidores, que su poder adquisitivo se reduzca supondrá destinar un mayor esfuerzo a cubrir las necesidades básicas (vivienda y cesta de la compra), reduciendo el presupuesto para las vacaciones o las compras.
Y optar por el alquiler, tensionando aún más el mercado de la vivienda en España.
Atención, pues, a Trump y a la evolución de los precios de la energía.
