Guerra

Las doce veces que la guerra en Irán ha estado “a punto de terminar”, según Trump

Las idas y venidas del mandatario estadounidense desde que comenzó el conflicto hacen imposible prever un final. “Puedo cambiar de opinión en segundos”, reconoce el magnate

Un miembro de las fuerzas de seguridad iraníes monta guardia junto a una pancarta con la imagen del fallecido líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en Teherán, Irán, el 31 de marzo de 2026.
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Cuando Donald Trump anunció su operación “Furia Épica” sobre Teherán también advirtió de la duración. “Serán cuatro o cinco semanas”, dijo en su primera intervención pública, horas después de lanzar el ataque sobre el corazón de la capital iraní. Desde entonces y según los últimos datos que ACLED ha confirmado a este periódico, Estados Unidos e Israel ha lanzado más de dos mil ataques sobre Irán (2.316). A los continuos bombardeos, los ayatolás responden con ataques cruzados a países del entorno y no parece que la República Islámica esté por la labor de terminar con la escalada.

Sin embargo, el conflicto cambia cada vez que Donald Trump habla. Casi a diario, el mandatario estadounidense da ruedas de prensa, publica mensajes en sus redes sociales o confía a su equipo el trabajo de valorar ante los periodistas el estado del conflicto. Su relato, a menudo cambiante y lleno de contradicciones, no ayuda a hacerse una idea de cuándo podría terminar el conflicto. Él mismo lo reconoce cuando los periodistas, sorprendidos, le preguntan sobre algunas de sus declaraciones y sus inmediatas contradicciones. “Puedo cambiar de opinión en segundos”, responde.

Desde el 28 de febrero, Trump se ha contradicho a sí mismo en, al menos, 12 ocasiones. Esas son las veces que la agencia Axios ha comprobado, a través de sus comparecencias y comunicados en redes sociales, que Trump ha dado a entender que la guerra de Irán estaba “a punto de terminar” mientras continuaba bombardeando Teherán.

Donald Trump camina por el jardín sur de la Casa Blanca a su regreso a Washington, DC, EE. UU., el 29 de marzo de 2026.
EFE/EPA/Yuri Gripas / POOL

Las doce veces del fin de la guerra, según Trump

Están derrotados, no pueden recuperarse”, “esta guerra está ganada”, “están al final del camino”, o “en la primera hora todo terminó”, son sólo algunas de las intervenciones que Trump ha hecho desde el 28 de febrero. El mandatario estadounidense lleva diciendo que la guerra está acabada desde el mismo día que empezó. 

Cualquier otra opinión sería diferente. Pero la del presidente de Estados Unidos tiene vital importancia. Sus declaraciones, seguidas en todo el mundo por miles de periodistas, son capaces no sólo de dirigir el conflicto, también de calmar sus repercusiones. Sus comparecencias pueden tranquilizar o enloquecer a los mercados, pero desde hace ya un tiempo, el mundo se ha inmunizado a su atropellado relato.

Desde el 28 de febrero -día que comienza el conflicto- Trump ha concedido más de una veintena de entrevistas. A las conversaciones con periodistas hay que sumar las declaraciones, mensajes y canutazos que el mandatario da en redes sociales o a través de su gabinete. En sus mensajes, no sólo contradicciones. También ataques y amenazas no sólo contra los ayatolás sino con cualquier otro aliado que no participe en su ofensiva.

Un miembro de Personas en Solidaridad con los Palestinos grita consignas.
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“Irán no va a ser Irak”

Su secretario de Guerra, Pette Hegseth, llegó a decir que Irán no sería Irak. La comparativa la hizo por la duración del conflicto. La guerra en Irak y la intervención de Estados Unidos en el país se prolongó desde marzo de 2003 hasta bien entrado 2011. Hegseth, que no descarta un despliegue terrestre en Irán, dice ahora que “no hay un plazo” para terminar la guerra y advierte que “la clave está en ser impredecibles”.

“Con Estados Unidos nunca se sabe” o “todo depende de la volátil estrategia de Donald Trump”, son algunas de las respuestas que las expertas responden a este periódico cuando, desde que comenzó el conflicto, les hemos preguntado si está cerca el final.

De momento, Estados Unidos e Israel continúan golpeando con fuerza la República Islámica, y su estrategia, más que un plan deliberado, parece el resultado de muchas improvisaciones. Desde que comenzó el conflicto, Trump ya ha retrasado los plazos -hasta en dos ocasiones- para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, ha rumoreado sobre la orientación sexual del nuevo líder supremo, Motjaba Jameneí, y ha reconocido que sus decisiones son realmente bandazos. “¿Sabes qué? Es un día. En el tiempo de Trump, un día, ¿sabes lo que es? Eso es una eternidad”, respondió entre las risas de su equipo.