La experta

“La UE podría ser un actor líder en la mediación con Irán, pero le falta voluntad”

La experta en relaciones internacionales, Sonia Andolz, analiza en Artículo14 el papel de la Unión Europea como mediador ante el conflicto en Irán, y advierte: "Cuanto más se alargue el conflicto más desigual se volverá"

La experta
La experta Sonia Andolz responde a las preguntas de Artículo14

Mientras Donald Trump habla de negociar una escalada y aumenta el límite que da a los ayatolás para que reabran el estrecho de Ormuz (ahora hasta el próximo 6 de abril), el presidente estadounidense baraja enviar 10.000 soldados más a Oriente Próximo.

La idea es lanzar una advertencia a los ayatolás. De no comulgar con la propuesta de Trump, la república islámica recibirá “el golpe final”. Este viernes, y según las informaciones publicadas por The Wall Street Journal, el Pentágono se estaría preparando para un escenario cada vez más probable: que Irán no ceda a las amenazas de Estados Unidos.

Ante la incursión terrestre de Trump

Desde hace días se habla de que Trump pueda llevar a cabo una “posible incursión terrestre” sobre determinados puntos del país para intentar aplacar el régimen. Pero esas posibilidades o el despliegue continuo de tropas a la región han provocado el efecto contrario. El régimen teocrático ha reforzado su aparato de seguridad y ha blindado todavía más el estrecho de Ormuz y de Bab al Mandeb.

Para Sonia Andolz, experta en Relaciones Internacionales, cuanto más se alargue el conflicto “más desigual se volverá”. Para Andolz, aunque es difícil saberlo por “la volatilidad de la estrategia estadounidense el mundo presiona en favor de una solución”. Y recuerda:  “Muchas empresas tienen más poder que la mayoría de estados medianos y harán valer sus intereses”.

Mujeres iraníes caminan cerca de un cartel del difunto líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei.
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

– Ha pasado ya un mes desde el inicio del conflicto y no hay señales claras de desescalada: ¿en qué punto real está ahora mismo el conflicto y qué escenarios son más probables a corto plazo?

– Hay varios escenarios posibles, pero, cuanto más se alargue, más desigual se volverá. Israel tiene experiencia en sostener guerras y conflictos en el tiempo. Tiene la capacidad material y humana para hacerlo, pero, sobre todo, el apoyo social necesario.

En cambio, para Irán el coste es muy alto y el desgaste interno para el régimen, también. Dependería entonces de los apoyos (visibles o no) internacionales que tenga cada parte. Otro escenario posible es que Estados Unidos se retire militarmente y asegure su abastecimiento energético por algún lado, llevándose consigo la atención internacional. Dado que otras grandes potencias tienen asegurada su autonomía (bien porque no se han enemistado con Irán bien porque son más independientes energéticamente), el escenario sería algo cambiante y el conflicto regional quedaría activo de menor intensidad.

– Irán sigue respondiendo a los ataques mientras Estados Unidos mantiene la presión militar: ¿estamos más cerca de una solución negociada o de una escalada mayor en la región?

– Es difícil hacer prospectiva por la volatilidad de la estrategia estadounidense pero el sistema económico mundial presiona en favor de una solución. Hay que tener presente que muchos actores no estatales internacionales (grandes empresas, corporaciones, etc.) tienen más poder que la mayoría de estados medianos así que harán valer sus intereses.

Un soldado hutí vigila durante una manifestación.
EFE/EPA/YAHYA ARHAB

– Hemos visto gestos ambiguos, como el de Irán al no considerar a países como España como “hostiles”: ¿hay margen real para que la diplomacia europea se adelante a la fuerza de EE UU?

– La UE tiene la capacidad de ser un actor internacional líder en la mediación pero le falta la voluntad. La polarización de los dos grandes grupos políticos europeos (conservadores y socialdemócratas) hace que no haya visión de conjunto ni lealtad “de Estado” (en este caso, de supraestado).

Cuando Von der Leyen se alinea con Trump no lo hace pensando en la UE sino en su propia estrategia y voluntad política. Ha sido bueno para la UE que España se alzase contra el ataque de Israel y Estados Unidos y que le siguieran otras voces. como Costa. Ha dado la percepción de que la UE volvía a atreverse a tener voz internacional propia, con matices, con reflexión y diálogo. Aprovechar o no el momentum marcará profundamente el futuro de la UE.

Una densa columna de humo se eleva tras el impacto de un proyectil en una zona comprendida entre Cisjordania y la ciudad israelí de Hadera.
EFE/EPA/ALAA BADARNEH

-Pakistán aparece como posible intermediario en contactos indirectos: ¿qué papel puede jugar realmente y por qué es Pakistán y no otro estado el que puede conseguirlo?

Pakistán tiene un rol interesante desde hace décadas. Por un lado, es aliado de Estados Unidos y pro-occidental, en clave asiática. Intenta siempre acercarse a la estrategia occidental externamente. En cambio, a nivel interno, continua teniendo muchos conflictos sociales y políticos que conllevan graves retrocesos puntuales en ámbitos como los derechos de colectivos concretos.

Por el otro, Pakistán es un estado nuclear y beligerante con algunos de sus vecinos. Esto le da leverage (ventaja) ante países de trayectoria militar y bélica, le da ese valor “realpolitik” relacionado con valores de fortaleza, lo que llamamos hard power (poder duro). No es visto como un país tradicionalmente neutral o pacifista, que actores conservadores suelen ver como “blandos” o incluso débiles, que ejercen más el soft power o poder blando.