Irán ha lanzado este domingo una dura advertencia a Estados Unidos de que cualquier operación terrestre contra el país terminará con la “humillante captura” de sus tropas, que “serán alimento para los tiburones del golfo Pérsico”. Así lo ha advertido el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam Al Anbia, que coordina el Ejército regular con la Guardia Revolucionaria.
Por su parte, el presidente del Parlamento de la República Islámica, Mohammad Baqer Qalibaf, se ha mostrado convencido de que los mensajes de acercamiento que ha dejado entrever Estados Unidos durante esta semana no son sino una tapadera para ocultar los preparativos de una invasión por tierra.
“El enemigo envía abiertamente mensajes de negociación y diálogo, pero secretamente planea un ataque terrestre. Ignora que nuestros hombres esperan la llegada de soldados estadounidenses para atacarlos y castigar para siempre a sus aliados regionales”, ha manifestado Qalibaf, antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria.
Además de ello, el jefe de la Marina del Ejército del régimen de los ayatolás, Shahram Irani, ha afirmado que el portaviones estadounidense USS Abraham Lincoln será atacado si se pone a distancia de tiro. “En cuanto el grupo aeronaval del USS Abraham Lincoln esté a tiro, vengaremos la sangre de los mártires del buque Dena lanzando diferentes tipos de misiles”, ha dicho en declaraciones recogidas por la televisión estatal en referencia a la fragata iraní hundida por Estados Unidos el 4 de marzo.
3.500 militares más de EE UU
Estas declaraciones provenientes de la República Islámica se dan un día después de que Estados Unidos hiciera público el despliegue del buque de ataque anfibio USS Tripoli con 3.500 militares adicionales. “Marineros y marinos de EE UU a bordo del USS Tripoli llegaron al área de responsabilidad del Comando Central el 27 de marzo”, ha indicado el Comando Central del Ejército de EE UU (CENTCOM) en sus redes sociales, sin detallar la ubicación exacta de la nave.
El despliegue se publicitó un día más tarde de que The Wall Street Journal revelara que el Pentágono contempla enviar 10.000 soldados más a Oriente Próximo.
Ni Donald Trump ni el Pentágono han descartado una operación terrestre en Irán, lo que ha despertado más amenazas de Teherán de redoblar sus ataques contra Israel y objetivos estadounidenses en países del golfo Pérsico, así como de estrechar todavía más su control sobre el estrecho de Ormuz y de Bab el-Mandeb, claves para el comercio global.
