María Teresa Fernández de la Vega y Soraya Sáenz de Santamaría han sido consideradas por analistas y medios españoles y extranjeros las mujeres que han tenido más poder en la democracia española, pero no consta que ellas mismas se lo atribuyeran. ¿Es María Jesús Montero “la mujer, sin duda, con más poder del conjunto de la democracia”? Ha sorprendido este calificativo que se ha endilgado a sí misma este martes en su primera aparición pública tras convocar Juanma Moreno las elecciones andaluzas y que además no parece que se ajuste a la realidad. En un tono que no es habitual, como ha podido verse este viernes en su discurso de despedida mucho más humilde en el Ministerio de Hacienda, que algunos comentaristas atribuyen paradójicamente a inseguridad, ha destacado que “es bastante inusual” ver a una persona con “grandes responsabilidades en el Gobierno” dar una paso al lado “dejando sus cargos institucionales y apostando por Andalucía”.
“Me permiten que ponga en valor lo que me parece que tiene más valor […] Que una persona con ese recorrido, con ese número de funciones que tiene asignadas, decida venir a Andalucía a disputar unas elecciones autonómicas para rescatar a los ciudadanos andaluces del desgaste y el deterioro de los servicios públicos […] Eso no se ve habitualmente”, ha destacado hablando en tercera persona de sí misma.
Montero ha sido vicepresidenta primera entre diciembre de 2023 y este viernes, ministra de Hacienda desde 2018 y desde 2022 es vicesecretaria general del PSOE, además de secretaria general del PSOE de Andalucía desde 2025. Fue portavoz del Gobierno entre 2020 y 2021, y entre 2021 y 2023 también fue ministra de Función Pública.
Médica, antes fue consejera de Sanidad y de Hacienda en la Junta de Andalucía y diputada, y mantiene su plaza de directora gerente en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Sostiene que va a mantener el acta de diputada hasta el final porque si no perdería el derecho a la reserva de su plaza.
Sus compañeras Calvo y Calviño lo fueron antes
Montero ha sido además la tercera vicepresidenta primera de Pedro Sánchez, por detrás de Carmen Calvo y de Nadia Calviño. Calvo es doctora en Derecho y con una larga trayectoria como profesora, ministra y diputada. Ahora presidenta del Consejo de Estado, tuvo una cuota de poder considerable como ministra de la Presidencia, donde controlaba el CNI.
Sin embargo, los gobiernos de Sánchez reúnen a tantos ministros y vicepresidentes que hay menos concentración de competencias. De hecho, Pablo Iglesias, vicepresidente segundo, entró a formar parte de la Comisión Delegada que supervisaba al CNI. En el caso de Calviño, con un abultado currículum como alta funcionaria del Estado y de la UE, la gestión de la actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI) se circunscribía a lo económico.
Pero ha habido otras dos vicepresidentas con más poder que Montero: María Teresa Fernández de la Vega y Soraya Sáenz de Santamaría, como ministras de la Presidencia.
De la Vega: la primera en alcanzar todas las cimas
Fernández de la Vega ha sido la primera mujer en alcanzar la cima en muchos ámbitos, y lo hizo además 20 años antes que Montero.
En abril de 2004 se convirtió en la primera mujer vicepresidenta del Gobierno de España, ministra de la Presidencia y portavoz del Ejecutivo, cargos que ostentó hasta octubre de 2010. También fue la primera mujer que presidió un Consejo de Ministros.
Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y jurista especializada en Derecho Comunitario por la Facultad Internacional de Derecho Comparado de Estrasburgo (Francia), ha ejercido el servicio público en los tres estamentos del Estado: el jurídico, el legislativo y el ejecutivo.
Profesora de Derecho del Trabajo, en 1982 fue nombrada jefa de Despacho del Gabinete del Ministro de Justicia. En 1985 y hasta 1989, directora General de Servicio del Ministerio de Justicia.
Ese año ingresó en la carrera Judicial como magistrada, con el número 1 de su promoción. Un año más tarde, ya era vocal del Consejo General del Poder Judicial, cargo que ostentó hasta 1994.
Diputada en el Congreso durante las Legislaturas VI, VII, VIII y IX, entre 1994 y 1996 fue secretaria de Estado de Justicia, desde donde promovió el nuevo Código Penal.
Y entre 1998 y 2004 fue secretaria general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados. En 2018 se convirtió, una vez más, en la primera mujer que presidió el Consejo de Estado.
Soraya: la más poderosa para algunos medios y la más joven
Soraya Sáenz de Santamaría ha sido denominada por medios nacionales e internacionales la mujer más poderosa en la historia de la democracia española. Esta abogada del Estado fue además la más joven en ser nombrada vicepresidenta -cargo sin apellido numérico porque hasta Sánchez sólo había una Vicepresidencia- y ministra de la Presidencia, con 41 años, en diciembre de 2011.
Ejerció además de portavoz del Gobierno hasta 2016, y desde 2016 hasta 2018 sumó a sus responsabilidades como ministra de la Presidencia la cartera de Administraciones Territoriales. También en virtud de la activación del Artículo 155 de la Constitución Española, desde el 27 de octubre de 2017 hasta el 2 de junio de 2018 fue presidenta de la Generalitat de Cataluña.
Anteriormente, había ocupado el cargo de secretaria ejecutiva de Política Territorial del Partido Popular y un escaño de diputada por Madrid entre 2004-2008. En la siguiente legislatura fue designada por Mariano Rajoy como la portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados.
Sáenz de Santamaría podría haber sido la primera mujer en concurrir a unas elecciones generales como candidata a presidir el Gobierno. Tras el éxito de moción de censura presentada por el Grupo Parlamentario Socialista contra Rajoy y la renuncia de éste a la Presidencia del Partido Popular, presentó su candidatura para sucederle, obteniendo el mayor número de votos entre todos los candidatos de la primera vuelta de las elecciones primarias. Pero Pablo Casado ganó la segunda vuelta. Sáenz de Santamaría renunció a su escaño y anunció su retirada de la política.
