La carrera militar en España es, para muchos, una vocación de servicio que termina en un callejón sin salida. Este jueves, la Comisión de Defensa del Congreso ha dado luz verde a una Proposición No de Ley (PNL) presentada por el Partido Popular a principios de esta semana. Esta propuesta, que contó con el respaldo de Vox, exige al Ejecutivo de Pedro Sánchez una solución inmediata a la “precaria y alarmante” situación que atraviesan los oficiales de complemento y los Reservistas de Especial Disponibilidad (RED).
El debate que se ha producido es una radiografía de lo que la oposición define como una “flagrante injusticia“. Tras casi dos décadas de servicio y compromisos temporales que se encadenan hasta los 18 años, miles de profesionales se ven obligados a abandonar las Fuerzas Armadas sin una salida profesional clara y con una compensación económica pulverizada por la inflación y el aumento del coste de vida.
La defensa del PP
El diputado popular Agustín Conde, encargado de defender la iniciativa, fue tajante al describir el escenario actual como un “laberinto jurídico“. Según Conde, los oficiales de complemento se encuentran en una situación laboral irregular. Mientras que en otros sectores de la Administración Pública la Ley de 2021 permite estabilizar plazas para reducir la temporalidad, el Ministerio de Defensa mantiene a sus oficiales en un régimen de “usar y tirar“.

Al llegar al límite de edad, las puertas de la permanencia se cierran. La escasez de plazas y las estrictas restricciones convierten el sueño de la carrera militar en una jubilación forzosa a edades tempranas, dejando a profesionales altamente cualificados fuera del sistema productivo y del sistema militar.
El desplome
Uno de los puntos más críticos de la jornada fue la denuncia presentada por los reservistas. Los datos aportados por el PP son demoledores y reflejan una brecha social creciente.
En el 2007 la prestación anual de un reservista era de 7.200 euros, apenas un 5,18% por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Por su parte, en el 2024 la cuantía apenas ha subido a 8.710 euros, situándose hoy en un 81% por debajo del SMI actual.
Esta realidad, calificada de “indignante” por las asociaciones del sector como Asores, es la que la PNL pretende revertir. La propuesta aprobada exige permitir que los reservistas se adscriban voluntariamente a unidades activas de su zona geográfica y, sobre todo, garantizar una pensión contributiva digna que no los condene a la exclusión.

División en el bloque del Gobierno
Como era de esperar, la iniciativa fracturó el hemiciclo. Desde Vox, el general retirado Asarta Cuevas apoyó la medida apelando a la “seguridad nacional“. Para la formación de Abascal, es una contradicción estratégica invertir millones en formar a un oficial durante 18 años para luego expulsarlo del sistema cuando más experiencia táctica posee.
En otra orilla, el PSOE se plantó en el “no“. La diputada Nasarre Oliva defendió la gestión de Margarita Robles, recordando la inversión de 1.000 millones de euros en retribuciones que ha beneficiado a 130.000 efectivos. Los socialistas acusaron al PP de buscar el “titular fácil” en una materia que, a su juicio, requiere una planificación técnica compleja que no cabe en una PNL. Por su parte, Sumar optó por la abstención, criticando lo que consideró un uso de los militares como “moneda de cambio” política.
Pese a las retenciones de bloque gubernamental, la aritmética parlamentaria dio la victoria a la oposición: 19 votos a favor, 14 en contra y 3 abstenciones. El mandato es ahora claro: el Gobierno debe dejar de mirar hacia otro lado y afrontar la reforma de un modelo que, a día de hoy, parece castigar a los veteranos militares.
