No se presentan Pedro Sánchez ni Alberto Núñez Feijóo, pero como si así fuera. Las elecciones convocadas para el próximo 17 de mayo en Andalucía son una especie de primera vuelta de las generales, previstas en teoría de 2027. Del carrusel electoral, estas son las más relevantes en clave nacional, y de ahí que presidente y jefe de la oposición se la jueguen.
María Jesús Montero, la candidata del PSOE en Andalucía, ha sido la mano derecha de Sánchez en el Consejo de Ministros y conserva actualmente su poder orgánico en Ferraz. En estas elecciones, vuelve a operar la estrategia ministro-candidato. Esa que fracasó en Aragón con Pilar Alegría, quien marcó el mínimo histórico de los socialistas en la comunidad con 18 escaños. En Castilla y León, con un candidato más alejado de Ferraz, los socialistas subieron dos escaños.

Por la parte del PP, Juanma Moreno es, en teoría, el barón más próximo a Alberto Núñez Feijóo. Un gran apoyo para el gallego y uno de los líderes autonómicos más respetados entre los populares. En su haber, de los pocos que mantiene una mayoría absoluta junto a Alfonso Rueda en Galicia, Gonzalo Capellán en La Rioja e Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid. Moreno, además, ha aplicado una política económica y social muy parecida a la que su líder nacional ha promulgado para cuando llegue al Gobierno.
El objetivo del PP
Así las cosas, el resultado se medirá en clave nacional. De las urnas del 17M se podrá extraer la lectura de si el PP consigue desembarazarse de Vox revalidando otra mayoría absoluta. Lo que sería un hito indiscutible. La “madre de todas las batallas”, y Feijóo ya se ha puesto a las órdenes de Juanma Moreno. “Irá todo lo que pida Juanma”, explican en su entorno. Y es que los populares dejan total libertad al barón andaluz en el diseño de su campaña electoral.

De momento, la cautela se impone. “Las mayorías absolutas son casi una reliquia del pasado”, explican los estrategas de Moreno. Y es que, el presidente andaluz ha dado la orden a los suyos de no dar la partida “por ganada antes de tiempo”. Explican las fuentes consultadas que cuentan con un Vox fuerte y que no pueden dar por derrotada a la izquierda.
“Montero es la peor candidata, pero el PSOE es mucho PSOE. Tiene aparato aquí”, avisan. Las encuestas que manejan en estos momentos en San Telmo hacen viable recuperar la mayoría absoluta, que empezó a ser un sueño poco viable cuando Moreno tuvo que enfrentarse a la peor de sus crisis a causa de los fallos en los cribados de cáncer de mama. Sin embargo, su gestión en la tragedia de Adamuz y ante las riadas de principios de año devuelven al PP la posibilidad de acercarse a ella. “Dependerá de los restos”.

En caso de no alcanzar la absoluta, el otro objetivo de Moreno es el de gobernar en solitario, sin depender de Vox. De ahí que el presidente andaluz haya marcado distancias con los de Abascal desde el minuto uno. “No hablar de Vox ni mirarle por el retrovisor”, es la máxima que ha trasladado a los suyos. En caso de que quisieran entrar en su gobierno, no descarta incluso la repetición electoral.
Los objetivos de Ferraz
Pedro Sánchez y su equipo también se volcará en campaña con Montero. Con el traje de candidato, se espera que el presidente del Gobierno se eche la campaña encima, enarbolando “el no a la guerra” y ese perfil propio en política internacional con el que, interpreta, la conectado de nuevo con buena parte de la sociedad español.
En el cuartel general socialista hay una cifra que se persigue como un trofeo: la del medio millón de andaluces que se quedaron en casa en las elecciones autonómicas de 2022 y que sí se movilizaron en favor de los socialistas en las elecciones generales de 2023.
Los socialistas se preparan también para pelear con Vox por la segunda plaza en distintas provincias. El gran terror de Montero es quedar por detrás de los de Abascal, que están muy fuertes por ejemplo en Almería. Las encuestas prevén, en estos momentos, para el PSOE el peor de los resultados, por debajo de los 30 escaños de su antecesor Juan Espadas.
