Este martes la ministra de Defensa, Margarita Robles durante su comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, a petición del PP para informar sobre las consecuencias para España de la guerra en Oriente Próximo, Robles ha afirmado que este despliegue responde al compromiso de España en la “defensa colectiva de los países miembros de la Alianza Atlántica y de Europa”.
Defensa de un portaaviones francés
Según ha explicado, la fragata Cristóbal Colón se encontraba integrada en operaciones en el mar Báltico con un grupo naval francés liderado por el portaaviones Charles de Gaulle, con una previsión inicial de operar en el Atlántico Norte entre el 26 de febrero y el 7 de marzo. No obstante, la ministra ha indicado que el grupo naval francés recibió la orden de dirigirse al mar Mediterráneo, manteniéndose la fragata española en esa integración desde hace varias semanas.
Robles ha detallado que este grupo está formado además de la fragata española y ese portaaviones galo, por otras fragatas francesas, el buque de aprovisionamiento de combate Jacques Chevalier, además de la participación de una fragata holandesa y otra italiana.
La misión asignada a la fragata española, que a partir del 7 de abril asumirá la Méndez Núñez, es desplegarse en el Mediterráneo oriental integrada en el grupo naval francés “con la finalidad de protección de ese grupo naval y participar en la defensa del territorio europeo, colaborando en la estrategia de disuasión y defensa de la Alianza Atlántica”.

Concretamente, ha indicado que desarrolla cometidos de protección cercana del portaaviones, así como de defensa de Chipre, en una zona situada “al sudeste de la isla” solicitada por las autoridades chipriotas.
“Principal contribuyente” a las misiones OTAN
Asimismo, la titular de Defensa ha asegurado que España es “uno de los principales contribuyentes a las misiones de disuasión de la Alianza Atlántica” y que seguirá siéndolo porque cree “en la defensa colectiva, en la paz y en la seguridad”, en un contexto geoestratégico que ha calificado de “tensionado e inestable”.
Robles también ha afirmado que el Gobierno de España tiene “muy claros” sus principios, entre ellos “la defensa de la paz, el compromiso con los aliados y el rechazo claro, contundente y sin fisuras de las guerras que no gozan de la resolución internacional correspondiente”.
“EEUU e Isarael no pueden ser lo que decidan que tipo de reglas hay en el mundo”
Durante su comparecencia, la ministra de Defensa, Margarita Robles, lanzó un mensaje contundente a la geopolítica, que ni Estados Unidos ni Israel pueden dictar unilateralmente las reglas del orden mundial o los términos de la paz sin contar con sus aliados. Según Robles, la postura de España que califica el conflicto en Oriente Próximo como una “violación del derecho internacional“, cuenta con un amplio respaldo social en toda Europa.

Asimism0, la ministra, ha defendido la decisión del Gobierno de limitar el uso de las bases de Rota y Morón, así como del espacio aéreo nacional. Margarita Robles ha sido tajante al asegurar que la prohibición de autorizar vuelos vinculados a la ofensiva contra Irán “no supone una ruptura con Washington ni un abandono de las responsabilidades de España en la OTAN“, sino una medida de coherencia con el derecho internacional.
Seguridad de las tropas y repliegue en Irak
Durante su intervención, la ministra rindió tributo a los tres cascos azules indonesios fallecidos en Líbano, zona donde España mantiene a 700 militares bajo bandera de la ONU. Asimismo, reconoció la labor de las Fuerzas Armadas en Irak, destacando el éxito en la evacuación de más de 1.300 personas bajo condiciones de extremo peligro. Robles confirmó que la prioridad absoluta ha sido la seguridad de los efectivos españoles, lo que motivó un repliegue temporal ante el evidente deterioro de la seguridad en la región.
Finalmente, Robles vinculó la estabilidad internacional con la prosperidad interna, recordando que el conflicto ya tiene repercusiones directas en la economía y la seguridad de la sociedad española. Reafirmó que la política de Defensa del Gobierno seguirá pivotando sobre dos ejes: el apoyo “sin fisuras” a Ucrania y la búsqueda de soluciones diplomáticas para lograr una paz justa y duradera en Oriente Próximo.
