Esta semana, en el sur de España, del 6 al 12 de febrero concretamente, se ha llevado a cabo el ejercicio de defensa aérea global Eagle Eye 26-1. Esta operación conjunta ha sido conformada por el Ejército del Aire y del Espacio, que ha coordinado la presencia de los aviones de combate EF-18M, el Ejército de Tierra, con elementos antiaéreos, y por la Armada, que se ha presentado con la fragata F-104 Méndez Núñez. Este despliegue se ha efectuado cerca del golfo de Cádiz con la intención de tener “una respuesta rápida y efectiva y demostrar una alta capacidad de defensa”.
En este caso, el encargado de conducir este ejercicio ha sido el Mando Operativo Aéreo (MOA), que trabaja de forma coordinada con el Terrestre (MOT), el Marítimo (MOM), el Ciberespacial (MOC) y el Espacial (MOESPA). Estos mandos están bajo el control del Jefe del Estado Mayor de la Defensa.

De acuerdo con fuentes consultadas por Artículo14, el objetivo de esta activación es la integración de los medios transferidos al MOA, así como reforzar la vigilancia y presencia en una zona históricamente de mucho interés para los españoles, como el “suroeste de la península, el golfo de Cádiz y el estrecho de Gibraltar”. Este conjunto de actuaciones forma parte del incremento de la vigilancia aérea, con el propósito de mantener una acción dinámica ante cualquier intrusión.
Cabe destacar que este tipo de activaciones permite que el “EA optimice la integración de todos los sistemas con los centros de mando y control de las redes tácticas”. Todo este conjunto de operaciones se realiza con el propósito de estimular el SDA y mejorar el adiestramiento de todas las unidades implicadas.

Durante el ejercicio Eagle Eye 26-1 se han visto diferentes medios, entre ellos el caza EF-18M, un avión de combate multipropósito, capaz de realizar misiones tanto en aire-aire como en aire-tierra gracias a la flexibilidad de sus sistemas y armamento. En este contexto, el Ala 12 operará seis cazas F-18 con la intención de integrar las unidades del Ejército de Tierra y de la Armada transferidas al MOA. De igual manera, cuenta con la integración del radar embarcado con el sistema de enlace de datos (MIDS) y con el interrogador-transpondedor. Finalmente, dispone de un armamento de misiles de corto y medio alcance, lo que confiere capacidades excepcionales de combate.
Por otro lado, la Armada ha participado mediante la fragata F-104 Méndez Núñez, que navega por el sur de la península. Este es un buque de guerra que cuenta con una capacidad antiaérea muy significativa, gracias al sistema de combate Lockheed Martin Aegis. Además, cuenta con capacidad de detección, defensa antiaérea y vigilancia, apoyando a todas las unidades de la operación.
Por parte del Ejército de Tierra ha particpado la Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA), que está bajo el mando del Grupo de Artillería Antiaérea II/73. Su presencia establece el apoyo de defensa, gracias a su sistema antiaéreo, que permite la vigilancia del espacio.
