La polémica que ha originado el cambio inexplicado por el INE en la estadística de pisos turísticos y la instrumentalización del Gobierno de los datos que ofrece como refrendo a sus políticas ponen en el punto de mira las llamadas “estadísticas experimentales” del organismo. Y lo hacen en un momento en el que acaba de entrar en vigor un nuevo Estatuto del INE, el segundo en tres años. Esta nueva norma marco, además de establecer por primera vez que el Consejo de Ministros nombra al responsable del PIB, crea una División de Nuevos Desarrollos para “poner en marcha de forma urgente proyectos piloto” sobre “estadísticas innovadoras y emergentes”, además de crear un “Laboratorio de Datos”. Un texto sobre el que estadísticos consultados por Artículo14 muestran preocupación, cuando se han cumplido dos meses de que Nadia Calviño publicara un libro de memorias en el que admite injerencias para elevar el PIB en 2021.
En estos momentos, el INE elabora 13 estadísticas experimentales y hay cuatro oficiales que empezaron como experimentales. A diferencia de las oficiales, que están armonizadas en la UE, las experimentales no las controla Eurostat.
En la tarde de este lunes saltaron las alarmas de estadísticos y economistas sobre la instrumentalización de una de ellas, la de pisos turísticos, cuando tras su publicación, el Ministerio de Vivienda circuló un tuit en el que sostenía que “el número de viviendas turísticas registra su mayor caída de la serie histórica: descenso interanual del 12,4%, el dato más alto desde que hay registros”, con un gráfico llamativo ad hoc. Campaña que al día siguiente culminó con el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, en comparecencia en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros para vender estos datos y cargar contra Airbnb.
Esta estadística experimental estima el número de alojamientos de vivienda turística que hay en España, y la reducción coincide con que el organismo estadístico ha roto la serie y ha pasado de ofrecer la referencia de febrero-agosto entre 2020 y 2024 a pasar a proporcionar noviembre-mayo desde 2025, lo que impide conocer si el cambio publicitado por el Gobierno es real u obedece a la nueva metodología. Y que se produjo justo en el pico de mayor número de pisos turísticos, cuando rebasaba los 403.000.
Esta modificación no se ha avisado, y sólo este martes en plena controversia, el INE ha incluido una breve aclaración que sostiene que el cambio fue motivado por una “cuestión técnica, ya que las reservas para este tipo de alojamientos se hacen con meses de antelación a los periodos más activos en turismo”. Una justificación que no convence a economistas consultados por Artículo14 y que en todo caso creen que se debería haber explicado con detenimiento.
“Poner en marcha de manera urgente proyectos piloto”
El Real Decreto 965/2025, de 29 de octubre, por el que se modifica el Estatuto del INE, crea una División de Nuevos Desarrollos para “poner en marcha de manera urgente proyectos piloto que deben incorporarse en aras de promover, ejecutar y analizar estadísticas innovadoras y emergentes”.
Esta nueva unidad, prosigue la norma, “se enfocará en identificar nuevas necesidades estadísticas y desarrollar métodos para recolectar, analizar y presentar datos en estos ámbitos emergentes, asegurando así que las estadísticas ofrezcan una visión actualizada y completa de la economía y la sociedad”.
Esta División depende de la nueva Dirección General de Cuentas Nacionales. Su director, Francisco Sabido, ex alto cargo de la Junta de Extremadura y de la Delegación del Gobierno de Pedro Sánchez en esta comunidad, fue nombrado el pasado 29 de noviembre por el Consejo de Ministros. De Sabido cuelga la Secretaría General de Cuentas Trimestrales, encargada de elaborar el dato del PIB.
Así, las Subdirecciones Generales de Cuentas Anuales y de Cuentas Trimestrales y la División de Nuevos Desarrollos dependen de la Dirección de Cuentas Nacional. Sus responsables están todavía pendientes de ser nombrados.
Una mujer, al frente del Laboratorio de Datos
Este Decreto también crea una nueva Subdirección General Laboratorio de Datos dependiente directamente de la Presidencia del INE y que “alineará su actuación a las recomendaciones que desarrolle la Dirección General del Dato del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública”.
Esta Subdirección ya tiene a su responsable nombrada este enero: se trata de Rocío Fuente Rodríguez. Licenciada en Ciencias y Técnicas Estadísticas por la Universidad de Valladolid y perteneciente al Cuerpo Superior de Estadísticos del Estado, desde 2023 forma parte de la Asociación de Mujeres en el Sector Público.
Trabajó en el INE entre 2004 y 2014 como jefa y directora de Programa, y entre 2014 y 2023 ha sido jefa de Área de Estadísticas de Relaciones Laborales en el Ministerio de Trabajo, coincidiendo con los años de Yolanda Díaz y el análisis de datos de la reforma laboral que entró en vigor en 2022.
En junio de 2023, Fuente Rodríguez volvió al INE como jefa de Área de las encuestas de coste laboral, hasta ser nombrada responsable del nuevo Laboratorio de Datos.
Reforzar la estructura del INE
Las funciones del Laboratorio de Datos están orientadas a impulsar el uso y tratamiento de los datos del INE, implementando los procedimientos necesarios para su correcto almacenado, preparación, curado y documentación, facilitando el acceso controlado, y coordinando el cruce entre el Sistema Estadístico Nacional y otras entidades.
Se quiere que sea el punto de acceso y seguimiento de las solicitudes de datos al amparo del Convenio de acceso a datos para trabajos científicos de investigación de interés público suscrito entre el INE, la Agencia Estatal de Administración Tributaria, la Seguridad Social, el Banco de España y el Servicio Público de Empleo Estatal.
“La relevancia de esta producción estadística junto con la especialización necesaria para desarrollar estos trabajos y la responsabilidad inherente a los mismos, justifican las medidas adoptadas destinadas a reforzar la estructura y el funcionamiento del INE”, concluye la Exposición de Motivos del Decreto, que crea cinco cinco nuevos altos cargos.
Desde octubre de 2022 han cesado 16 directivos del INE. Ahora mismo sólo quedan seis de los 22 que había cuando entró la actual presidenta, Elena Manzanera, nombrada por Calviño en agosto de 2022 tras el cese encubierto del presidente del organismo, Juan Rodríguez Poo, que se vendió como dimisión. El Estatuto ya se cambió en octubre de 2022, nada más desembarcar Manzanera.
