En un momento en el que la banca europea se reordena entre la tecnología, el riesgo y la rentabilidad, Santander mueve piezas clave de su tablero directivo. En este sentido, la hasta ahora vicepresidenta de la filial de Portugal, Isabel Guerreiro, tomará las riendas a partir del 1 de marzo del que es el tercer banco más grande del país por activos, con una cuota del 20% de hipotecas. Así, Guerreiro se sumará a Simona Cipollina, consejera delegada en Italia y a Christiana Riley, responsable de todos los negocios de la firma en Estados Unidos y México, como una de las pocas mujeres al frente de las subsidiarias de Banco Santander en el mundo.
Para el banco, la designación de Guerreiro, de 53 años, representa “una apuesta clara por la estrategia de crecimiento e innovación de un banco líder en Portugal”. La nueva CEO en el país luso, y a lo largo de su trayectoria, ha jugado “un papel central en la transformación digital de Santander, tanto en Portugal como a escala europea, al haber sido la máxima responsable de esta área dentro del Grupo para Europa”, tal y como reconoce el banco en un comunicado.
20 años de experiencia en Santander
Desde agosto de 2023, Guerreiro ejerce como directora de Banca Minorista y Transformación de Santander Portugal. Un cargo en el que combina la gestión del negocio de particulares con la modernización de procesos, productos y canales. Paralelamente, desde enero de 2019 forma parte del Consejo de Administración de Banco Santander en Portugal. Y participa en la toma de decisiones estratégicas al más alto nivel.
Su proyección internacional dentro de Santander se refleja también en su papel como miembro del Consejo de Supervisión de Santander Bank Polska desde 2019, donde contribuye a la orientación estratégica de una de las principales entidades del grupo en Europa del Este. Con anterioridad, entre julio de 2013 y diciembre de 2018, ocupó el cargo de directora de Banco Santander Totta (Portugal), donde fue responsable del área de Canales Directos. No obstante, su recorrido en Santander comenzó en 2005, cuando se incorporó como Directora. En este puesto se encargó de la gestión de proyectos y control para el Consejo de Administración de Santander Totta.

Previo a sus más de dos décadas en el grupo presidido por Ana Botín, Guerreiro trabajó entre 2001 y 2003 como responsable de Desarrollo de Negocio en Novabase, una de las principales empresas tecnológicas portuguesas.
Ingeniería financiera
Por otro lado, la recién designada cuenta también con una sólida formación técnica. Guerreio es licenciada en Ingeniería Informática por el Instituto Superior Técnico. Además, posteriormente, completó un MBA en INSEAD. Una de las escuelas de negocios más prestigiosas del mundo, lo que le proporcionó conocimientos avanzados en gestión, estrategia y liderazgo empresarial.
A lo largo de su carrera, Isabel también ha reforzado su perfil ejecutivo con formación complementaria en algunas de las universidades más reconocidas internacionalmente. En 2011 participó en el programa Finanzas Estratégicas en Banca en The Wharton School. Un plan de estudios diseñado para empleados de Santander. Por otro lado, en 2016 cursó en Harvard Business School el programa Impulsando la Estrategia Digital y Social. Finalmente, en 2017 completó un curso intensivo en la Universidad de Stanford, que reforzó su capacidad para innovar. Y liderar procesos de cambio centrados en el cliente.
“Una líder”
Tras trascender la noticia, Ana Botín, presidenta ejecutiva del Banco Santander, ha reconocido a Isabel como “una líder con un historial probado y ampliamente respetada”. Para Botín, la recién nombrada consejera delegada de la filial Totta “personifica la cultura de Santander. Y cuenta con una fuerte ambición de mejora continua y un elevado compromiso, año tras año, de servir con coherencia a sus equipos, clientes, accionistas y a la sociedad“.
En el cargo, Guerreiro relevará a Pedro Castro e Almeida, quien pasará a ser el nuevo chief risk officer (CRO) de Grupo Santander, después de más de siete años como CEO. Así, los movimientos realizados suponen para Botin una muestra de “fortaleza y profundidad de nuestro equipo de alta dirección”. Al mismo tiempo, reivindica “la disciplina de nuestra planificación de sucesión, así como nuestro enfoque continuo en ejecutar nuestra estrategia”. Eso sí, “de manera consistente y creando valor a largo plazo”, zanja la presidenta ejecutiva de Banco Santander.
