El PSOE cree que Yolanda Díaz no aclarará su futuro hasta acercarse las generales: “La quieren tirar”

El socio mayoritario de la coalición cree que la vicepresidenta aspirará a revalidar su liderazgo. Aún no han terminado de organizar el acto del 21-F

Yolanda Díaz (d), observa la intervención del portavoz de ERC, Gabriel Rufián.
EFE/ Mariscal

El PSOE lleva meses con escándalos internos, crisis por las derrotas electorales o por las malas perspectivas que arrojan las encuestas en las próximas citas con las urnas. Estos días, sin embargo, los socialistas ven los toros desde la barrera, con todos los focos concentrados en los movimientos a su izquierda. Concretamente, en la alianza electoral apenas esbozada por Gabriel Rufián, portavoz de ERC, y en la refundación que los partidos de Sumar aspiran a presentar el 21 de febrero.

A poco más de una semana de esta cita, en la que desvelarán el embrión de su candidatura a las próximas elecciones generales, distintas fuentes confirman que no está detallado el esquema programático de mínimos que aspiran a presentar. Ni está cerrado de qué forma harán autocrítica sobre su actuación esta legislatura, o cómo presentarán sus principales logros.

Aseguran, incluso, que no han aclarado qué representantes de este espacio político tomarán la palabra -fuerzas como IU aspiran a que lo hagan los líderes de estas formaciones-, y ni siquiera quiénes estarán presentes en esta “puesta de largo”. El propio Pedro Sánchez y otras fuentes del Gobierno insistieron este miércoles en que no habrá elecciones hasta julio de 2027, y los partidos de Sumar no planean lanzarse a un sprint, sino a una carrera de fondo.

Por no saber, ni siquiera aclaran si Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y principal referente de esta alianza de partidos, estará presente en ese acto. El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ya ha deslizado públicamente que la vicepresidenta no debe seguir al frente de este espacio en la próxima etapa, y varias dirigentes han evitado respaldarla explícitamente para que vuelva a desempeñar este rol.

En privado, dirigentes de los partidos de Sumar -Más País, Comunes, Movimiento Sumar y la propia Izquierda Unida- se dividen entre quienes  apuestan por su voluntad de continuar, pero también hay voces que anticipan que acabará tirando la toalla.

Ella no ha dicho una palabra en los últimos meses de extrema debilidad para su espacio, aunque en 2024 sí planteó su deseo de revalidar, según distintos interlocutores. Ni siquiera ha dado pistas sobre cuándo tomará una decisión que tampoco se le ha requerido oficialmente desde ninguna de estas fuerzas. Y en su espacio hay voces que temen que no despeje las incógnitas hasta dentro de varios meses.

El PSOE se compadece de Díaz: “La quieren tirar”

Fuentes de la dirección del PSOE también vaticinan que Díaz “no va a decir nada” hasta que las generales queden a tiro de piedra. Interpretan que la vicepresidenta “quiere presentarse”, pese a que aliados como Maíllo piensan “claramente” que “no debe ser candidata”. “La quieren tirar”, se compadecen.

También interpretan que “algún ministro” de Sumar sí aspira a relevarla, aunque no quiera  hacer movimientos antes de tiempo. El único que realmente ha sonado como opción real, Pablo Bustinduy, se ha autodescartado en varias ocasiones.

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 es el único perfil que contaría, a priori, con una buena acogida por parte de los partidos de Sumar. El problema, como diagnostican fuentes del socio minoritario en el Ejecutivo, es que hasta que Díaz no aclare su voluntad es difícil que “afloren” nuevos liderazgos.

El mero hecho de que Díaz pueda asistir o no -su equipo dice estudiar cómo cuadrar su agenda-, ya suscita interpretaciones. Aquí hay un nuevo abanico, que pasa por quienes afirman que debe acudir en cualquier caso, hasta por las voces que sostienen que esto evidenciaría su intención de ser candidata. No faltan quienes anticipan que se desvinculará del acto, sin que necesariamente esto suponga que renuncia a dar la batalla. Y hasta dirigentes que no aprecian que su mera presencia apunte en una dirección concreta.

Oficialmente, en Sumar sostienen que no ha habido conversaciones sobre la nueva denominación a adoptar. Menos aún, apostillan, sobre “candidatos”, la última etapa en esta carrera. En la izquierda a la izquierda del PSOE son conscientes de que las conversaciones públicas sobre su vida interna les desgastan, pero también vende que llevaban tiempo preparando este movimiento, y que tocaba dar un paso.

Hace más de un mes que marcaron en rojo esta fecha en el calendario, pero entonces no sabían que casi coincidiría con el acto que el portavoz de ERC tiene previsto celebrar apenas tres días antes con el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado, para hablar sobre la situación de la izquierda y sus perspectivas.

“Todo lo que sume, el acto del día 18, el acto del día 21 [el de todos los partidos que componen Sumar], todo lo que ayude, bienvenido sea. Pero, insisto, va de la gente”, afirmó Díaz desde los pasillos del Congreso de los Diputados, el miércoles.

También alertó de que sería un “enorme” error “hablar de personas o marcas” en este momento. Casi en paralelo, la ministra de Sanidad, Mónica García [Más Madrid] evitaba aclarar ante los micrófonos de Radio Nacional si Díaz debe seguir siendo la principal referencia de su espacio.

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, durante el pleno del Congreso de los Diputados, el martes. EFE/ Mariscal
EFE

Cruce de recados entre Rufián e Ione Belarra

“O hablamos entre nosotros, o nos vamos al carajo”. La frase pronunciada por el diputado republicano ante el pleno de la Cámara Baja venía a incidir en su propuesta de una alianza amplia de izquierdas que aglutine a su propio partido, EH Bildu o el BNG. Ha sido rechazada por las tres fuerzas, y reducida a una forma de fomentar el debate por los partidos de Sumar. De momento, Rufián no ha dado más detalles concretos de cómo aspira a cuadrar el círculo.

El miércoles, además, el portavoz de ERC y la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, protagonizaron un intercambio de recados en sendas entrevistas en TVE. “Respeto mucho a Podemos, siempre me pareció una fuerza política que ha sido, es y será imprescindible”, afirmó Rufián. Renglón seguido, apostilló que lo que plantea es “un espacio liderado por primera vez por formaciones políticas soberanistas, no desde un despacho de una universidad de Madrid”.

Belarra respondió poco después mostrando su “respeto” por el diputado de Esquerra y por su partido, para apostillar que consideró sus palabras “una falta de respeto”. “Eso es lo que nos dice el PP, que somos un producto de la Universidad Complutense de Madrid [donde impartían clase los fundadores del partido morado].

“Nuestra estrategia se centra en Euskadi y sabemos cómo frenar a la ultraderecha”, insistió la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, a primera hora de la mañana. Rufián no logró adhesión alguna durante la jornada.

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