Rufián remueve el “avispero” de la izquierda con Yolanda Díaz ausente

Movimientos importantes a la izquierda del PSOE. IU desliza que la vicepresidenta no debe liderar la nueva etapa y Movimiento Sumar la defiende. El día 21 presentarán una candidatura conjunta sin nombre ni candidato

Yolanda Díaz, ofrece un discurso con motivo de la firma este martes del acuerdo para la reforma de la ley de prevención de riesgos laborales.
EFE/ Borja Sánchez-trillo

La izquierda a la izquierda del PSOE vuelve al estado de ebullición. La insistencia del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en armar un frente amplio de todas las izquierdas de cara a las elecciones generales ha ayudado a remover “el avispero”, como admiten distintas fuentes de los partidos de la alianza Sumar, que representa la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz.

Hay dos hitos clave que explican estos movimientos: por una parte, que trascendiera que el diputado de ERC protagonizará un coloquio con Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid con creciente protagonismo mediático, pero distanciado de la dirección de Mónica García, para hablar sobre el estado de la izquierda alternativa. Se celebrará el 18 de febrero, y se espera que Rufián celebre otro acto similar en Euskadi con el diputado de EH Bildu Oskar Matute, en marzo.

El portavoz de Esquerra no ha planteado una estrategia concreta, ni ha querido postularse formalmente como futurible candidato, aunque esta idea ha sobrevolado su anuncio desde el primer momento.

Los partidos de Sumar han considerado su paso adelante un intento por favorecer el debate en la izquierda, y ya han dejado claro que su propio proceso interno continuará, sin cambios. “No son incompatibles”, explican fuentes de la alianza de Díaz, pero discurren por carriles “separados”. No están dispuestos a empezar “la casa por el tejado”, el debate sobre los futuribles candidatos.

Las dos partes sostienen que no hay conversaciones bajo el radar, sólo intercambios de mensajes en público. Y en el entorno de Rufián destacan que hoy copa titulares el mismo mensaje que el diputado lleva tiempo enarbolando: “Si la izquierda no ilusiona, si no funciona, si no actúa con la vivienda o los precios de los alimentos, los fascistas nos van a comer”.

El segundo hito tiene que ver con los cuatro partidos con más peso en la coalición Sumar -IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar-. El martes anunciaron que el 21 de febrero presentarán en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el inicio de los trabajos para construir una candidatura a las próximas generales, previstas para 2027, salvo giros de guion. Llega tras meses de reuniones discretas, que han contribuido a engrasar el trabajo del espacio.

Se trata, a la vez, de una “puesta de largo, una invitación y una llamada” a reconstruir una alianza que no ha dejado de perder votos y aliados desde julio de 2023, como explican fuentes de Sumar. Que tiene difícil rentabilizar su presencia en el Gobierno, y que empieza a reconocer que ha perdido el pulso de la calle.

Sobrevuelan las lecciones aprendidas en Extremadura, donde la candidatura de Irene de Miguel (Podemos e IU), mejoró sus cifras el 21-D; la de Aragón, donde IU y Movimiento Sumar aguantaron con un único escaño, con Podemos borrado del Parlamento. Y con la Chunta Aragonesista, dentro del grupo parlamentario Sumar en el Congreso, optando por concurrir por separado, logrando duplicar escaños (6). Las encuestas no juegan en favor del espacio de la vicepresidenta segunda, y la decisión de Podemos de seguir su propio camino tampoco ayuda.

Los morados o Compromís -sólo uno de sus dos diputados sigue en el grupo Sumar- no entran en esta ecuación de momento. Y, según fuentes de los distintos partidos, el 21 ni siquiera está previsto que desvelen el nombre de la candidatura -“No se ha hablado”-. Mucho menos, quién llevará las riendas. “Será el último paso”, afirman fuentes de Sumar en el Gobierno.

Yolanda Díaz ofrece un discurso con motivo de la firma este martes del acuerdo para la reforma de la ley de prevención de riesgos laborales.
EFE/ Borja Sánchez-trillo

Díaz, la incógnita por despejar

El elefante en la habitación tiene que ver con la voluntad de Díaz, que no ha comunicado si aspira a volver a representar este espacio. Ni siquiera si asistirá al acto de la próxima semana. Hay dirigentes que asumen que no hay “nadie mejor” dispuesto a hacerlo, y por ello podrían optar por su continuidad como una suerte de mal menor. “No hay nadie”, repiten a menudo.

Hay otros, como la portavoz del grupo parlamentario, Verónica Martínez (Movimiento Sumar, el partido de la vicepresidenta), que reivindican a Díaz como la candidata “natural” de la izquierda. “Yolanda ha sido un activo, lo es y lo será. Pero insisto: esto no va de nombres, va de proyecto”, afirmó también la portavoz de los Comunes, Aina Vidal.

Y hay un tercer grupo que abiertamente cuestiona que deba repetir (Antonio Maíllo, líder de IU, que también exige enterrar la marca Sumar); o que alaba su faceta como ministra de Trabajo, en presente, y su rol como líder, en pasado: “Qué duda cabe que Yolanda ha sido un elemento fundamental. Ha sido y es la mejor Ministra de Trabajo”, afirmó el martes la ministra de Sanidad, Mónica García (Más Madrid).

Como ella, la coordinadora del partido de Díaz, Lara Hernández, defendió en Al Rojo Vivo (La Sexta) que “Yolanda Díaz es algo incuestionable, es la mejor ministra de Trabajo de la democracia de nuestro país”. Hace solo dos semanas, la líder orgánica del partido de Díaz admitía en rueda de prensa que en las conversaciones “está a debate absolutamente todo”, incluido el liderazgo de la vicepresidenta segunda.

Gabriel Rufián, durante una rueda de prensa.
EFE/Biel Aliño

Dirigentes temen que Díaz podría no aclarar su voluntad en meses

Generó cierta sorpresa en el espacio que Maíllo aprovechara la jornada en la que anunciaban la presentación del embrión de su candidatura para poner en cuestión el liderazgo de Díaz. Pero no hay horizonte temporal para que la presidenta se pronuncie.

Díaz dejó pasar 9 meses desde la presentación de Sumar hasta que confirmó que sería candidata, lleva años intentando desvincularse de la vida orgánica de esta alianza de formaciones, y del pequeño partido que, oficialmente, no dirige. Y su principal papel tiene que ver con la coordinación de Sumar en el Gobierno.

Dirigentes de los partidos con más peso en este espacio deslizan que la vicepresidenta segunda puede retrasar “meses” la comunicación de su voluntad. Se remiten a la hemeroteca para asentar esta hipótesis. Y uno de ellos advierte de que, mientras siga por despejar esta incógnita, será “difícil” que “afloren” nuevos liderazgos.

Ione Belarra, en el Congreso de los Diputados.
EFE/ Mariscal

Escaso entusiasmo ante la propuesta de Rufián, que cocina a fuego lento

Sumar ha acogido con escaso entusiasmo la propuesta abierta de Rufián: “Lo que ha propuesto el señor Rufián ya lo propusimos nosotros en el 2023; ir todos a una candidatura de izquierdas, eso ya lo hicimos”, dijo García; es un “diálogo desde arriba”; “la gente está cansada de las telenovelas de la izquierda”-Maíllo-; no a los “hiperliderazgos”, “esto no va del cómo, sino del qué vamos a hacer por el país” -Díaz-.

En privado, en sus filas reconocen a Rufián una considerable potencia mediática, un discurso definido y algunos incluso la capacidad de volver a “ilusionar” a la izquierda. Pero mantienen que toca construir “la casa” por los cimientos. Hasta el momento, no ven concreción alguna en su llamamiento, reiterado después del batacazo de la izquierda en las elecciones en Aragón.

Por su parte, ERC, EH Bildu o BNG ya se han desmarcado de la apuesta de Rufián, y han reafirmado que concurrirán con sus siglas a los comicios, cuando se produzcan. El martes, el portavoz de ERC insistió en que no aspira a que nadie renuncie a sus siglas, y reconoció que quizás tenga “un 0 % de apoyo político”.

“Pero quiero creer que tengo un porcentaje mucho más alto de apoyo popular”, insistió en los pasillos del Congreso. Los suyos reconocen que queda todo por hacer, y que hoy no contemplan ir más allá sin el aval de ERC.

La charla pendiente con Matute -amigo personal de Rufián-, es “una más” de las conversaciones públicas que mantiene con cierta frecuencia, también fuera de Cataluña. La cita con Delgado fue requerida por el diputado de Más Madrid en la Asamblea, apostillan. Y, en medio del revuelo mediático y de los recelos generados en el espacio Sumar, destacan que sus palabras han servido para alimentar el debate, y para poner el foco en la necesidad de actuar. “Él no puede no hacer nada”.

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