A la hora de planificar la transmisión del patrimonio, la conversación gira en torno a las cuentas del banco y los inmuebles. Pero hay un activo cuya información sobre cómo manejarlo desconoce mucha gente. Y es el plan de pensiones, junto a la decisión que debe tomarse al heredarlo.
El problema es que el método de reclamación puede suponer una mayor o menor tributación a Hacienda, dependiendo de cuál se lleve a cabo. Por ello, es importarte conocer cómo gestionarlo para aprovechar su herencia al máximo.
Cómo tributa un plan de pensiones

La primera gran duda en el momento de recibir una transmisión de un plan de pensiones es su tributación.
Es importante saber que este está exento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD). Ese dinero no forma parte integrante de la masa hereditaria como tal.
A priori es una gran noticia, pero al no tributar por Sucesiones, el dinero heredado pasa al IRPF del beneficiario. Como si se tratara de un rendimiento del trabajo.
Por lo tanto, si tienes un sueldo alto, podrías saltar de tramo impositivo y alcanzar un tipo marginal de hasta el 47% en el año fiscal en que recibes la herencia. Depende de la comunidad autónoma de residencia.
Entonces, lo importante es decidir qué hacer con el dinero invertido, y ver qué te conviene hacer con él teniendo en cuenta las cuestiones fiscales.
Estrategia de rescate al heredar un plan de pensiones

Cuando se hereda un plan de pensiones, existen diferentes maneras de recibirlo.
Por un lado, puedes rescatar el capital. Es decir, retirar todo el dinero de una vez. Eso sí, al sumar todo el capital del plan a tus ingresos anuales en el ejercicio fiscal, probablemente alcanzarás los tramos más altos del IRPF.
No obstante, si el fallecido realizó aportaciones a plan antes del 31 de diciembre de 2006, es posible reducir un 40% de impuestos sobre esa parte del capital reclamado. El plazo es de un año desde el fallecimiento, pero pueden ser hasta dos.
La otra vía de obtención es el rescate como renta. Es una opción más rentable, recibiendo el cobro en varios periodos. Esto evita dispara la base imponible del IRPF de un solo golpe.
Se puede escoger recibir el dinero durante un periodo de tiempo determinado (renta temporal), o bien ajustado para percibirlo de por vida (vitalicio). Todo depende de la situación financiera personal y lo que más convenga a cada uno.
Para recibir la transmisión tal y como se desee, lo primero es resolver la designación de herederos. Si no están especificados en el plan o en el testamento, siempre se sigue el orden legal de relación familiar.
Con este aspecto aclarado, la entidad gestora reclamará varios documentos. Entre ellos, el DNI del fallecido y del beneficiario, el certificado de Últimas Voluntades y copia del Testamento, el certificado de defunción y el modelo de solicitud de prestación por fallecimiento.
En definitiva, decidir la vía de reclamación del dinero del plan de pensiones teniendo en cuenta la campaña fiscal es lo más importante ante esta situación. Anticipa el proceso con paciencia y la suficiente planificación, y maximiza el capital que regresará a la familia.
