De la frustración por el resultado electoral en Aragón, al enfado por la falta de una estratega nítida para tratar de neutralizar a Vox. Más allá de la escenificación de unidad en la Junta Directiva Nacional, con paseíllo a Jorge Azcón incluido, las críticas corrieron como la pólvora, desde presidentes autonómicos a cuadros medios. También en chats internos del PP, tal y como ha podido saber este periódico. “Ir a rebufo de Vox es un error”, sentencian en el PP madrileño, la estructura que dirige Isabel Díaz Ayuso.
En síntesis, las distintas fuentes consultadas por este diario reclaman a Alberto Núñez Feijóo un golpe de timón, un giro respecto a la estrategia con Vox y que esta sea “nítida” y no “titubeante”, en palabras de un miembro del máximo órgano entre congresos, convocado este lunes en Génova para analizar os resultados en Aragón.

Esos resultados, dos meses después de que Vox ya duplicara sus escaños en Extremadura, han sentado como un jarro de agua fría en todo el partido y han servido de confirmación de que es el momento de pararse a repensar la hoja de ruta “antes de que sea tarde”. “Como sigamos sin tomar nota, vamos listos”, se revolvían la misma noche electoral cargos populares. “Hay desconcierto”, admiten.
De fondo, en el PP se pide abrir un debate estratégico de calado, aunque no hay unanimidad sobre el diagnóstico. Y el discurso de Feijóo ante la Junta Directiva no sirvió para calmar las aguas. “Estas elecciones pueden servir para marcar estrategias a futuro”, explica un alto cargo desde Andalucía en conversación con este periódico, que pide decidir entre competir con Vox o ir a una estrategia más transversal. “Copiarles no es la solución”.

En prácticamente todas las autonomías se pide una reflexión. En Murcia, reclaman “capitalizar el voto del cambio” que en estos momentos se desplaza a los de Abascal. “No puedes conducir mirando todo el tiempo por el retrovisor”, añaden desde las Islas Baleares.
Debate en los chats del partido
El partido era este lunes una olla en ebullición ante la convicción de que sin una estrategia “clara” todo el partido se verá condicionado. Un runrún en los pasillos, en las conversaciones en privado y también en varios chats del partido. “Esto es un desastre, en qué momento permites que se convoquen unas elecciones para bajar escaños”, lamentó un destacado dirigente local en uno de esos grupos. “Tal y como está el país, que perdamos escaños es inconcebible”, añadía otro. “En Ayuso se identifica mucha gente porque dice lo que muchos piensan”, aportan en esos chats a modo de referencia sobre lo que se debería hacer para frenar a Vox.
Unas quejas que, de momento, se quedan en el ámbito privado. Ni tan siquiera se trasladaron a Feijóo, ya a micrófono cerrado, en la Junta Directiva. Si bien, es habitual que esas intervenciones después salgan a la luz pública. En su discurso en abierto, Feijóo admitió que no están consiguiendo capitalizar “el voto enfado”, que es el que, a su juicio, ha operado en las elecciones autonómicas. “Quizás no somos el mejor desahogo inmediato para el enfado, pero si somos el único que quiere repararlo”, dijo.

Aunque prometió una reflexión sobre los resultados, apenas hubo autocrítica,según corroboraron las fuentes consultadas. Feijóo tan solo apeló a la responsabilidad de Vox para permitir los gobiernos en Extremadura y Aragón y pronosticó el hundimiento de Pedro Sánchez. De hecho, a su juicio,el responsable del crecimiento de Santiago Abascal es el presidente, que es el que tendría que pararlo. “Estamos tranquilos, lideramos un bloque ideológico que arrasa a la izquierda”, resuelven.

Ayuso minimiza la subida de Vox
A puerta cerrada, Díaz Ayuso habló tras la intervención inicial de Núñez Feijóo. Lo hizo antes de Alfonso Fernández Mañueco y después de que hiciera lo propio Jorge Azcón. En el discurso, la presidenta minimizó la subida de Vox y responsabilizó al PSOE de su crecimiento, según relatan cargos presentes en la cita. Luego, fuentes de su estructura sí que reclamaron a Génova revaluar su estrategia.
Tras la reunión, Feijóo no invitó a comer a sus barones, como es habitual. El objetivo fue cerrar filas y respaldar a un Azcón “tocado”, consciente de que no era el resultado electoral que esperaba, según corroboran varios de sus asistentes. “Ha hecho una buena campaña” pero “se ha votado en clave nacional, y así es muy difícil”, coincidieron varios cargos autonómicos. También se escuchó alguna crítica: “Mucho medio y poca calle”.
Negociación complicada
Por delante, una complicada negociación con Vox, si bien Azcón tiene mejor relación con su cúpula que María Guardiola, tal y como confirman ambas partes. Dicho esto, los tiempos los marcará Abascal y, tal y como avanzó este periódico, en el PP temen que no haya resultados ni en Extremadura ni en Aragón hasta después de las elecciones en Castilla y León, el quince de marzo.
“Si quieren entrar en los gobiernos, que lo pidan sin problema, la gestión es su punto débil”, apuntan algunos dirigentes. El andaluz Juanma Moreno, ausente en la cita de este lunes, fue el primero que lo verbalizó. Guardiola ya se lo ha ofrecido y Azcón está a la espera de escuchar qué es o que quieren. “Tendrían que ofrecerle la cartera de Sanidad”, propone un alto cargo.
