El inesperado abandono y los fallos técnicos marcaron la primera semifinal del Benidorm Fest 2026

Benidorm Fest 2026 vivió una primera semifinal intensa, pero marcada por una anécdota de Luna Ki y los fallos en la emisión

Luna Ki en el Benidorm Fest 2026 - Cultura
La cantante Luna Ki durante la primera semifinal.
RTVE

La primera semifinal del Benidorm Fest 2026 arrancó con ese pulso de gran noche televisiva que ya es marca del certamen: expectación, conversaciones simultáneas y un público atento a cada detalle. Pero, cuando parecía que todo iba a seguir el guion habitual de una gala de preselección, un episodio inesperado desvió el foco durante varios minutos y encendió la inquietud en redes.

En Benidorm Fest 2026, más allá de algunos problemas puntuales de sonido, el desarrollo general de la gala avanzaba con normalidad… hasta que una ausencia repentina en la zona de artistas tras la actuación dejó a parte de la audiencia preguntándose qué estaba ocurriendo exactamente.

El abandono que desconcertó al público

La protagonista de ese instante fue Luna Ki. Tras defender su tema Bomba de amor, la cantante no apareció en la Green Room junto al resto de participantes. Algo que no pasó desapercibido para quienes seguían Benidorm Fest 2026 en directo. La ausencia, en un formato donde cada gesto se interpreta al momento, generó un murmullo que fue creciendo con cada segundo.

La situación se aclaró durante la retransmisión de Benidorm Fest 2026. Fue Inés Hernand quien informó de que la intérprete había abandonado temporalmente ese espacio para recuperarse de un malestar. Poco después, Jesus Vázquez remató el mensaje con una idea tranquilizadora ante la avalancha de preguntas: se trataba de una indisposición puntual tras el esfuerzo del número musical y “se encuentra bien”.

Luna Ki y el relato artístico dentro de Benidorm Fest 2026

Antes de ese momento de tensión, Benidorm Fest 2026 había vivido una de las actuaciones más esperadas de la noche. La propuesta de Luna Ki se presentó como un tema de libertad, seducción y amor sin ataduras, construido como una invitación al baile y a vivir el momento. La puesta en escena se desarrolló con normalidad, sin señales previas de que algo se hubiera torcido después.

En el contexto de Benidorm Fest 2026, el nombre de la artista arrastra un recorrido que ayuda a entender por qué su participación concentraba tantas miradas. Cantante española de raíces cubanas, se dio a conocer en 2019 con el sencillo Septiembre y volvió a situarse en el foco mediático tras su elección para el Benidorm Fest 2022. Desde entonces, ha mantenido una propuesta marcada por temáticas ligadas a la salud mental y a los derechos del colectivo LGTBIQ+, elementos reconocibles en su repertorio.

Los fallos de sonido vuelven a perseguir al evento

Si el episodio de la Green Room agitó el directo, el debate de fondo en Benidorm Fest 2026 volvió a ser el de siempre: el sonido. Tras la primera semifinal, una multitud de usuarios expresó su frustración en X, insistiendo en que “siempre pasa lo mismo”. Un eco de críticas que ya se escucharon en la edición anterior cuando los fallos técnicos en el audio de algunas actuaciones alimentaron la indignación y el debate sobre la producción.

En Benidorm Fest 2026, esa repetición de errores generó reacciones de todo tipo: desde la resignación hasta el enfado abierto. Hubo quien concedía un salto de calidad a aspectos como los planos, la puesta en escena o la iluminación, pero insistía en que el audio sigue siendo el talón de Aquiles. Otros subrayaban algo más difícil de medir, pero fácil de notar: cuando el sonido se corta o distorsiona, la emoción se rompe y la conexión con el público se enfría, justo en los momentos que deberían sostener el impacto de la gala.

Entre el enfado y el humor: la conversación colectiva de Benidorm Fest 2026

Aun así, Benidorm Fest 2026 también volvió a demostrar que su comunidad vive el festival como un fenómeno colectivo. Entre quejas y críticas, apareció el humor: memes, ironías y ese tono de complicidad que convierte los fallos técnicos en material compartido, casi como una segunda pantalla paralela que acompaña la emisión.

El problema es que, por mucho entusiasmo que haya sobre el escenario y por mucha energía que desplieguen los artistas, Benidorm Fest 2026 se juega parte de su prestigio en lo básico: que desde casa se pueda escuchar bien. Y la primera semifinal dejó, otra vez, esa sensación de déjà vu que muchos no quieren arrastrar durante el resto del certamen.

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