José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama acuden al Tribunal Supremo a lo que marca oficialmente el inicio del juicio oral por el conocido como caso de las mascarillas, que juzga los tejemanejes de ministro, asesor y empresario para amañar contratos públicos en la compra de material sanitario durante la pandemia.
El juez apuntó en su auto de apertura de procedimiento abreviado a un “concierto de voluntades entre los investigados”, quienes “aprovechando el cargo” de Ábalos en el Gobierno “convinieron” que podrían favorecer la contratación pública de empresas de la esfera de Aldama “a cambio del correspondiente beneficio económico” para los tres.
El magistrado Leopoldo Puente cree que la investigación judicial ha corroborado las declaraciones incriminatorias que realizó el comisionista Víctor de Aldama para salir de prisión provisional “en cada uno de sus aspectos esenciales”.
Por todo ello, la Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de prisión para Ábalos, 19 para Koldo García y 7 para Aldama. Peticiones tan altas que elevaron a un “riesgo extremo”, según el ministerio público, la posibilidad de que Ábalos y Koldo se fugaran, razón por la cual están en prisión desde noviembre.
La vista preliminar
Así las cosas, aún no hay fijada fecha oficial del juicio oral. En principio, las declaraciones empezarán en abril, pero este jueves tienen que acudir los tres a la vista preliminar. Es algo así como un debate sobre la investigación en la que los abogados de los procesados exponen sus quejas y alegaciones a la instrucción.
Discuten cuestiones clave antes del juicio oral, como la competencia del tribunal, posibles vulneraciones de derechos fundamentales, nulidades, causas de suspensión del juicio, la validez y finalidad de las pruebas propuestas o eventuales conformidades.
Todo un preámbulo a lo que después de una sentencia pueden llevar al Tribunal Constitucional de estar disconformes con lo que dicte el Supremo en su sentencia.
La defensa de Ábalos y Koldo
Las defensas de Ábalos y Koldo caminarán de la mano en esta fase previa. Ambos han ido presentando recursos pidiendo el archivo del caso principalmente porque piensan que no se respetó el aforamiento de Abalos y que el Alto Tribunal comenzó a investigarle antes de que el Congreso de los Diputados (del que formaba parte hasta principios de año) aprobara el trámite pertinente.
También alegarán indefensión porque aún no se han devuelto los dispositivos móviles incautados de los que salen todos los indicios incriminatorios. Por ello, Koldo García viene arguyendo que sin ellos no se puede defender.
Por último, tratarán de justificar que la competencia de los hechos que se investigan ya no está en el Supremo sino en la Audiencia Nacional “Si no hay cargo, no hay fuero, y el investigado debe volver inmediatamente al juez predeterminado por la ley, garantizándole así el mismo trato que a cualquier otro ciudadano”, argumentó en su último escrito la abogada de Koldo García, haciendo alusión a la renuncia al acta de Ábalos.
Según fuentes de su entorno los dos principales acusados, se han adaptado bien a sus primeros meses en prisión. Koldo García “ayudando” en lo que puede al resto de presos y Ábalos inmerso en sus lecturas, tal y como presume a través de la cuenta de X que le lleva gente de su círculo más cercano.
