Según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), la recaudación tributaria en 2025 habría registrado un avance del 9,5% respecto a 2024, cuando el Estado recaudó 294.734 millones de euros. La previsión surge de un reciente informe de la AIReF titulado ‘Actualización del Documento Técnico sobre la variabilidad de los ingresos tributarios 2019‑2025‘, donde se analizan con detalle los factores que explican este crecimiento.
El alza situaría el importe final de los ingresos tributarios en torno a los 322.781 millones de euros. La cifra supone un recorte de 2.219 millones sobre la estimación inicial de 325.000 millones que había pronosticado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el pasado diciembre. A falta de conocer la cuantía acumulada hasta el último mes del ejercicio anterior, en noviembre la recaudación fiscal durante los primeros once meses del año superó por primera vez la barrera de los 300.000 millones de euros.
Un 44,5% más en cinco años
Desde que en el año 2020 se registrara una de las mayores caídas de la actividad por la pandemia de Covid-19, el Estado ha vuelto a niveles máximos en cuanto a ingresos tributarios se refiere. Así, el sistema acumulará, según las estimaciones de la AIReF, un aumento de la recaudación del 44,5% desde 2021.
Este crecimiento refleja los mayores pagos de los contribuyentes en impuestos gracias a la situación de bonanza económica que vive ahora el país. Tal y como reconocen los datos del estudio, el incremento anual en 2021 fue del 15,1%. Y en 2022 del 14,4%. Desde entonces, el alza ha sido mucho más contenida, pues en los años anteriores el ascenso venía motivado por la recuperación tras la desaceleración de la economía.
Así, en 2023 la recaudación escaló en un 6,4%. En 2024, repuntó con más fuerza hasta el 8,4%. Aunque la institución reconoce que la mayor subida de los últimos tres años se acometió el pasado 2025. Cuando el importe de los tributos recaudados, estima la AIReF, se elevó en un 9,5%. Lo que eleva en 54 puntos el incremento en los últimos cinco años.
Distribución del crecimiento
A falta de los datos definitivos del Ministerio de Hacienda que confirmen la cifra, el alza estimada de la recaudación fiscal en 2025 se debe a una combinación de factores económicos y fiscales. Con todo, el componente vinculado a la evolución real de la economía, que refleja el aumento de la actividad productiva y empresarial, aportó un 32% del incremento. Ya que más empresas, salarios y beneficios generan más ingresos por impuestos.
Por su parte, la subida de precios, o inflación, explicó otro 38%, porque cuando los productos y servicios se encarecen, los impuestos sobre consumo y rentas suben en valor. Aunque se vendan las mismas cantidades o las tasas permanezcan inalteradas. Además, las modificaciones en el IRPF, con un aumento del tipo medio efectivo, contribuyeron un 11% adicional, al implicar que los contribuyentes pagaron una proporción ligeramente mayor de sus ingresos.
Por su parte, la recuperación de los límites en el Impuesto sobre Sociedades y la vuelta a los tipos completos del IVA aportaron un 27% más. Lo que refleja la normalización de las obligaciones tributarias tras ajustes temporales. No obstante, algunos factores restaron recaudación. La AIReF señala que otros elementos diversos, como los pagos derivados de sentencias favorables a los mutualistas, lastraron en aproximadamente un 9% el total.
Casi un 20% del PIB
Si se toma mayor perspectiva, entre 2019 y 2024 los ingresos tributarios de España aumentaron su peso sobre el PIB en 1,5 puntos. Y suponían el 18,5 % del producto interior bruto del país. Esto refleja que, proporcionalmente, el Estado ha conseguido captar más recursos de la economía.
No obstante, este avance se ha visto parcialmente condicionado por medidas temporales y devoluciones excepcionales, que restaron alrededor de seis décimas de PIB al crecimiento observado. Entre estas medidas destacan las rebajas fiscales en impuestos indirectos para mitigar la inflación, la suspensión temporal del Impuesto sobre la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE). Asi como, ajustes en el IRPF y limitaciones temporales en la compensación de pérdidas del Impuesto sobre Sociedades. También se incluyó el Impuesto Temporal de Solidaridad sobre las Grandes Fortunas.

Por su parte, los ingresos y devoluciones excepcionales comprenden reintegros por prestaciones de maternidad exenta. Así como pagos asociados a sentencias judiciales, como los realizados a mutualistas en el IRPF. Y los derivados de la declaración de inconstitucionalidad del Real Decreto-ley 3/2016 en Sociedades.
Si se descuentan estos factores temporales y extraordinarios, el aumento de los ingresos tributarios desde 2019 hasta 2024 asciende a 2,1 puntos de PIB. A la espera de contar con los datos definitivos de 2025, la AIReF avanza que la recaudación supondrá el 1,7% del PIB. O lo que es lo mismo, tres décimas más que el año previo.
