El Tercio de Armada es una de las unidades de Infantería más exigentes de todas las Fuerzas Armadas. La cabo primero Marina Sara Castillo lo vive en sus carnes cada día. Ella fue pionera en la unidad, y ahora es una de las mujeres más experimentadas de la misma.
El cuerpo, con origen en 1957, nació en San Fernando (Cádiz) y allí sigue. Y es una de las unidades tácticas más destacadas de toda la Armada española. Por lo que el desempeño de Castillo es de máximo rendimiento durante cada día, sea en mar o en tierra.
Marina Sara Castillo, pionera en el Tercio de Armada

Marina Sara Castillo nació en Barcelona, Cataluña.
No tenía familiares ni pasión desde la cuna por la vida militar. Pero un amigo le habló en su día del Ejército, lo cual le embelesó y despertó su curiosidad por la actividad castrense.
Así pues, Marina Sara ingresó en las Fuerzas Armadas y se le destinó a Cádiz. Allí se enamoró de un compañero que le encantaba la vida militar. Ella, por otra parte, sólo quería servir durante tres años para después optar al acceso a la Guardia Civil. Así que dejó sus planes a un lado para buscar un nuevo rumbo.
Y su destino fue el ingreso al Cuerpo de Infantería de Marina. Durante su formación, descubrió que todo era muy distinto a lo que imaginaba. Le costó hacerse a la vida castrense, pero con el tiempo comenzó a manejarla bien.
En los años 2000, Castillo entró en la unidad Tercio de Armada. En ese momento, el acceso a este tipo de unidades tácticas llevaba poco tiempo abierto a las mujeres.
Por lo tanto, fueron los compañeros y los mandos quienes empezaron a hacer conciencia para normalizar la presencia de las pioneras como ella que empezaban a llegar al Tercio.
Así pues, Castillo pasó de pionera a ir escalando poco a poco. Actualmente, es cabo primero y una de las mujeres más experimentadas de la Brigada de Infantería de Marina-Tercio de Armada (BRIMAR-TEAR).
Las funciones de la cabo primero Castillo

Se trata de uno de los tres componentes de la Fuerza de Infantería de Marina, junto a la Fuerza de Protección y la Fuerza de Guerra Naval Especial. En la actualidad, cuenta con unos 2.400 efectivos, y principalmente se encarga de la protección de barcos y de las operaciones desde el mar hacia tierra con buques y otros vehículos anfibios.
La especialidad de la cabo primero Castillo es la de comunicaciones, especialmente entre las compañías e incluso por satélite, funcionando como supervisora en su equipo. Además, es instructora, y trabaja en el adiestramiento de fusilero, formación en topografía, deporte e instrucción militar de orden cerrado.
Como miembro del Tercio de Armada, Marina Sara también pasa parte del tiempo a bordo de los buques. Como madre, a veces se le hace “cuesta arriba” pasar tanto tiempo fuera de casa, además de que es una labor que requiere mucha paciencia.
A bordo de estos vehículos navales, ha servido en cuatro misiones internacionales. La primera de ellas, en 2003, en Bosnia. Allí, le sorprendió la hospitalidad de los locales, que incluso sin tener apenas nada lo compartían con ella y sus compañeros.
En Sarajevo, en 2007, la labor fue menos contundente, debido al avance de los bosnios en ese punto del conflicto. También sirvió en Haití, instruyendo a la policía donde le fue “difícil asimilar tanta pobreza”, como contó a magasIN en 2023.
La última misión fue en Turquía, tras el devastador terremoto que acabó con la vida de más de 50.000 personas. Allí hizo de todo, desde repartir bienes hasta ayudar a buscar a los desaparecidos y reconstruir edificios. Recuerda que fue muy gratificante encontrar a personas con vida, y poder devolver los cuerpos de los fallecidos a sus familias.
Marina Sara Castillo lleva más de dos décadas en el Tercio de Armada. Fue en su día una pionera, y ahora es testigo de la transformación de las Fuerzas Armadas desde dentro.
“Hoy en día, es uno de los trabajos con más igualdad en derechos y deberes hacia la mujer“, asegura. Sabe que todavía son la minoría, pero las mujeres están “haciendo un buen papel” en las FFAA.
¿Y qué le depara el futuro? Ella espera que su trayectoria sea la misma hasta el final: seguir siendo una de las y los “valientes por tierra y por mar”, como dice el lema del BRIMAR-TEAR.
