Que un puesto sea habitualmente ocupado por hombres no impide que una mujer lo pueda llevar a cabo con igual o superior pericia. O si no, que se lo pregunten a Anita, la primera y única práctico militar de la historia de la Armada de España.
Su puesto es tan desconocido como importante, pues en la Escuela Militar de Marín habría más de un problema de entrada y salida si no fuera por su excelente labor. Conoce un poco más sobre ella y su servicio a continuación.
La trayectoria militar de Anita Sánchez
Anita Sánchez Pandal nació en Llanes, Asturias, en 1971. Y sí, ese es su nombre de nacimiento, puesto en honor a su abuela, que también se llamaba de esta manera.
Si bien no tenía antecedentes militares en su familia, de joven le atraía la vida castrense. Además, la película Top Gun (1986), protagonizada por Tom Cruise, le dejó una marca que aumentó aún más su curiosidad por el servicio.
Por suerte, en su casa, apoyaron su sueño. Así que se marchó con el respaldo familiar a Zaragoza, para preparar las oposiciones. Y en 1992, consiguió el acceso.
La primera opción que tenía era el Ejército del Aire, pero finalmente su ingreso fue en la Escuela Militar de Marín. Acabar en la Armada es algo de lo que no se arrepiente, ni se arrepentirá jamás.
En el año 1995, recibió el despacho de alférez de navío, siendo parte de la primera promoción de mujeres de la escala media del Cuerpo General de la Armada. Cumplió diferentes labores durante una década.
Y en 2006, se convirtió en la segunda mujer en tomar el mando de un buque militar. En concreto, el Cabo Fradera, en Tui. Es el único patrullero fluvial (por ríos) de la Armada.
Cómo es ser la única mujer práctico militar de la Armada española

La vida de Anita avanzó, y decidió hacer una oposición y sus correspondientes prácticas para uno de los empleos más curiosos de la Armada.
Así pues, en 2017 se convirtió en la primera y única mujer práctico militar de la historia de la Armada. Su destino fue el Arsenal Militar de Ferrol, donde aún sirve a sus funciones.
En aquel año, allí había otra práctico femenina, pero era civil. Así que Anita era y es la única mujer militar con esta ocupación. Es un trabajo realmente complejo y agotador, algo que comprobó en el primer día en su puesto, atendiendo siete maniobras.
La labor de los práctico militares es la de realizar servicios auxiliares y, principalmente, asesorar a los comandantes de los barcos durante las maniobras de salida y entrada al puerto del Arsenal Militar.
Según contó en La Voz de Galicia, la operación más complicada es la de atracar el buque de aprovisionamiento de combate Cantabria (BAC). Concretamente, en dique con el número 2, el cual mide 30 metros de ancho y el BAC cuenta con 22. La maniobra depende completamente del práctico y su precisión, ya que se lleva a cabo con los motores apagados.
Y la mejor parte de su servicio, es la de recibir a los barcos que llevan meses en el exterior, reconoce Sánchez. Siempre le reciben con mucha emoción, ya que verle quiere decir que han llegado bien al puerto.
Anita es una de los cuatros prácticos militares de Marín. Y ella espera que haya más mujeres que se animen a ocupar ese puesto.
Lejos de lo que puedan pensar sobre un cargo tradicionalmente masculino, ella asegura que se integrarán muy bien: “Yo nunca me he sentido discriminada ni tampoco siento que tenga que demostrar más por ser mujer. En mi unidad soy una más”.


