Premios Goya 2026

“El tío madurito, interesante; nosotras, viejas”: solo cuatro nominadas a los Goya superan los 50 años

A pesar de los avances en dirección y guion, la brecha de género y edad sigue presente en el cine español

Elvira Mínguez, Elena Irureta y Nagore Aranburu y Nora Navas.
KiloyCuarto

Barcelona acoge la 40ª edición de los Premios Goya, una ceremonia que, como cada año, quiere ser un escaparate de talento y diversidad. Sin embargo, un análisis de las nominaciones revela que el cine español sigue arrastrando al menos un problema: el edadismo hacia las mujeres.

En el cine español, llegar a los 50 años parece un aviso de caducidad. Esa vida útil de la que hablan a menudo las actrices de Hollywood, en España se siente aún más implacable. Los papeles protagonistas y las nominaciones a premios siguen concentrándose en mujeres jóvenes, relegando a las intérpretes mayores de 50 a roles secundarios o al olvido. La gala de los Goya 2026 vuelve a evidenciarlo. De todas las mujeres nominadas, solo cuatro superan el medio siglo: Elvira Mínguez, Elena Irureta y Nagore Aranburu (candidatas a Mejor Actriz de Reparto) y Nora Navas (a Mejor Actriz Protagonista). Es un reflejo claro de la persistencia del “edadismo” en el sector.

“El tío madurito, interesante; nosotras, viejas”

La industria cinematográfica tiende a ofrecer menos papeles protagonistas a mujeres a partir de cierta edad, especialmente en comparación con los hombres. “El tío madurito es interesante y nosotras, viejas”, expresó hace un tiempo la actriz María Barranco. Hay mayor presencia de nuevas voces femeninas, pero sigue dejando menos espacio a mujeres maduras en papeles protagonistas. Esto reduce automáticamente el volumen de interpretaciones susceptibles de ser premiadas.

La actriz Karla Sofía Gascón, que entregará una de las estatuillas, nos dice que no es exclusivo del cine español. “Es un problema global en nuestro mundo occidental, y ni siquiera exclusivamente cinematográfico. La mujer está sometida a un escrutinio físico constante y sigue siendo tratada como un mero objeto, a veces inconscientemente, aunque no queramos reconocerlo. Si no eres joven y bella, parece que no sirves, salvo como sufridora; y cuanto más sufres, tanto en la pantalla como en la realidad, más valor generas”.

Karla Sofía Gascón, actriz
Cedida

En las categorías donde suele haber mayor visibilidad femenina (revelación, dirección novel, nuevas guionistas) abundan perfiles más jóvenes. Eso sesga la foto generacional hacia abajo. En las dos últimas décadas ha habido una entrada muy fuerte de nuevas directoras y actrices nacidas en los 80 y 90. Puede interpretarse positivamente como renovación, pero deja atrás las trayectorias más largas.

Como advierte Karla Sofía, la industria española refleja un patrón similar al internacional. Halle Berry, con casi 60 años, denunció que Hollywood intenta “borrarlas” pese a su talento y trayectoria. Las actrices mayores de 50 tienen menos oportunidades de papeles protagonistas y visibilidad en premios, si bien en Hollywood actrices como Demi Moore, Helen Mirren o Frances McDormand siguen obteniendo papeles protagonistas y premios a edades avanzadas.

Razones para el optimismo

En esta edición 2026 de los Premios Goya, las mujeres representan el 38 % de las nominaciones en categorías de producción, dirección, guion e interpretación, mostrando una tendencia de crecimiento. Destacan logros históricos como que Los domingos, la película más nominada, está dirigida, escrita y producida por mujeres, y que Carla Simón y Alauda Ruiz de Azúa compiten a Mejor Dirección, un premio históricamente muy masculinizado. El 60 % de los guiones nominados incluyen autoría femenina y la dirección novel alcanza un 40 % de presencia de mujeres.

La realizadora Alauda Ruiz de Azua tras recibir el premio a Mejor dirección por su película 'Los domingos', durante la gala de entrega de los Premios Feroz 2026
La realizadora Alauda Ruiz de Azúa tras recibir el premio a Mejor dirección por su película ‘Los domingos’, durante la gala de entrega de los Premios Feroz 2026
EFE

Son datos que a Karla Sofía le dan una razón para ser optimista. “Quiero serlo. Poco a poco, la tendencia está cambiando. Los personajes femeninos empiezan a tener más sustancia y diversidad. Aunque todavía queda un largo camino, me gustaría que existiera el mismo espectro y la misma amplitud de registros que encontramos en los personajes masculinos”.

Persisten, sin embargo, desigualdades de género significativas en áreas técnicas como dirección de fotografía, montaje y dirección de arte, donde solo una de cada cinco nominaciones recae en mujeres, y la participación profesional femenina no siempre se traduce en premios. Las categorías tradicionalmente feminizadas, como vestuario y maquillaje, siguen concentrando gran parte de la presencia femenina.
En diversidad, sigue habiendo una notable falta de representación étnico-racial y LGTBIQ+, aunque se registra un ligero avance. Miriam Garlo es la primera intérprete sorda nominada a Mejor Actriz.

 

Miriam Garlo, mujer sorda desde los 7 años, protagoniza la película 'Sorda'
Miriam Garlo, mujer sorda desde los 7 años, protagoniza la película ‘Sorda’

En el último estudio de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) se observa un paso significativo en igualdad, con una tasa media anual del 4,2 %, acelerada al 4,7 % en los últimos cinco años. De mantenerse la tendencia, concluyó que la equidad porcentual podría alcanzarse en 2026. Algo que está lejos de cumplirse.

Algunos departamentos muestran avances notables. Guion, composición musical, efectos especiales o sonido registran tasas de crecimiento anual superiores al 10 %. Dirección artística y dirección de producción se aproximan a la equidad. Sin embargo, otros núcleos duros resisten. La producción permanece estancada en un 24 % de representación femenina, con tasas de crecimiento negativas.
En el ámbito interpretativo, hay otros datos elocuentes. El 100 % de los papeles protagonistas en los largometrajes españoles de 2024 fueron interpretados por personas cisgénero. Otras identidades apenas alcanzaron el 0,60 % y solo en roles secundarios.

La brecha etaria confirma el sesgo: las mujeres concentran el protagonismo entre los 26 y 45 años. A partir de los 46, la centralidad se masculiniza de forma abrupta. Entre los 46 y 50 años, el 70,27 % de los papeles centrales recae en hombres. Entre los 51 y 55, el 61,29 %. La ficción no envejece a las mujeres. Directamente, las sustituye.

La desigualdad también tiene traducción presupuestaria. En 2024, las películas dirigidas por mujeres contaron con un 24 % menos de recursos que las dirigidas por hombres: 1.707.559 euros de media frente a 2.248.525. Más de medio millón de euros de diferencia por proyecto. En las ayudas selectivas, la brecha alcanza el 30 %. Es cierto que desde 2011 la distancia se ha reducido -entonces era del 60 %-, pero el ritmo se ha ralentizado en los últimos cinco años.

Los Premios Goya se convierten cada año en improvisada tribuna parlamentaria donde los protagonistas aprovechan el directo para lanzar reivindicaciones políticas. Forma parte del guion de la ceremonia. La gala del 28 de febrero debería ser una oportunidad para replantearse estos sesgos y celebrar el talento sin importar la edad u otros matices.

TAGS DE ESTA NOTICIA