La reapertura de la línea de alta velocidad (AV) entre Madrid y Sevilla queda aplazada sine die, tras el accidente de Adamuz. El primer objetivo por Óscar Puente, ministro de Transportes, fue el 1 de febrero. Sin embargo, el 28 de enero, advirtió de que este plazo se retrasaría al menos una semana más. Entonces, el ministro situó como fecha objetivo el 8 de febrero, aún siendo consciente de las dificultades, tanto por los problemas internos en Adif como por la climatología. Una semana después, Puente ha dejado sin fecha la reapertura del corredor andaluz de alta velocidad.
“Facilitar una fecha para la restitución del servicio original en plenas condiciones de seguridad no es posible. Nos fijamos un objetivo de 10 días naturales, pero como saben, en estos días tenemos una situación climatológica que incluso han llevado hoy a la propia Junta de Andalucía a tomar medidas de limitación de la movilidad. Y es evidente que las obras también se ven afectadas por por la situación”, admitió el ministro.
Una situación anticipada
Tal y como avanzó Artículo14, la lluvia se ha convertido en el principal escollo para poder cumplir con los plazos anunciados la semana pasada. La norma técnica de Adif sobre cómo deben realizarse las soldaduras aluminotérmicas detalla las condiciones atmosféricas para los trabajos. Y advierte de que “no deben realizarse con lluvia”.
Pese a que las previsiones meteorológicas vienen advirtiéndose desfavorables en los últimos días, Puente ha apurado los plazos para comunicar que no se llegaría a tiempo.
Esta situación ya había sido anticipada por Renfe, el operador ferroviario estatal. Anoche mantenía bloqueadas las compras de billetes de AVE directo entre Madrid y ciudades andaluzas como Sevilla o Málaga para el 8 domingo. La operadora estatal ha eliminado esta tarde la disponibilidad de trenes en alta velocidad en este corredor hasta el próximo 12 de febrero.
Detalle de los trabajos
El ministro detalló el estado de los trabajos para recuperar el tramo de Adamuz. Así, desde el pasado día 18 de enero (día del fatídico accidente) y una vez concluidas las labores de rescate, Adif mantiene un operativo permanente para restaurar la infraestructura afectada. Tras la retirada de los trenes implicados y el despeje completo del área, las primeras actuaciones se centraron en la recuperación de la explotación y en la retirada de los elementos de superestructura dañados, detalló. A partir del día 24 comenzó el desmantelamiento progresivo de la vía y el tratamiento del balasto, con el acopio de más de 2.400 traviesas nuevas destinadas a la reposición.
En paralelo, los trabajos en el ámbito de la electrificación se encuentran muy avanzados -según indicó el ministro- y han podido ejecutarse antes de que concluyan las actuaciones propiamente vinculadas a la vía. “La restitución estructural de la línea aérea de contacto está prácticamente concluida. Y se ha completado el izado y hormigonado de los doce apoyos destruidos en el descarrilamiento”, aseguró. Recordó que también se han reconstruido ya las ménsulas y repuesto el cable de guarda en ambas vías.
Óscar Puente informó de que para finalizar la reposición completa, queda pendiente el tendido de los conductores de catenaria. “Unos trabajos que dependen de la disponibilidad de la vía ya restituida”, indicó.
