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El sector de Indra que apoya la fusión con EM&E reitera su dificultad debido al conflicto de intereses

El consejero delegado, José Vicente de los Mozos, admitió que si el presidente de la compañía no fuera Ángel Escribano, la operación ya estaría hecha "hace mucho tiempo"

Javier y Ángel Escribano.
Kiloycuarto

Es un momento complejo en Indra. La posibilidad de que la empresa Escribano Mechanical & Engeneering (EM&E) y el gigante español de defensa se fusionen parece difuminarse. Una idea que, incluso, está patente en el sector de Indra que quiere que dicha operación se haga efectiva.

El consejero delegado, José Vicente de los Mozos, admitió que si el presidente de la compañía no fuera Ángel Escribano, la operación ya estaría hecha “hace mucho tiempo”. Es decir, la persona que ahora lidera esta corriente ve difícil dicho movimiento, pues es plenamente consciente de que se generaría un conflicto de intereses en caso de que se fusionaran la compañía presidida por Javier Escribano y de la que su hermano, Ángel, es copropietario.

Y es que la entrada del año nuevo ha tornado las cosas, ya que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Indra con un 28%, cambió su criterio y ahora se muestra en contra de la operación. Tal y como informó este medio, el pasado jueves se celebró el consejo de administración, el cual estuvo enmarcado por las dudas respecto a la conveniencia de la fusión. Algunos de los motivos; la SEPI no quiere perder el control mayoritario de la principal empresa nacional de defensa, el litigio abierto por General Dynamics a través de su filial, Santa Bárbara, y el cese de la directora de Comunicación de Indra, Carmen Pérez, tras siete meses en el cargo.

Según conoció Artículo14, este último movimiento ha generado un gran malestar en Presidencia del Gobierno. Anteriormente, Pérez fue directora de Información Internacional en la Secretaría de Estado de Comunicación de Moncloa. Además, tal y como informó este martes El Confidencial, la presidenta de la SEPI, Belén Gualda, forzó al consejero delegado de Indra a salir de la reunión para informarle de que el Gobierno no aprobaría ninguna operación con la empresa propiedad de Ángel Escribano y de su hermano Javier.

José Vicente de los Mozos y Ángel Escribano, CEO y presidente de Indra, respectivamente.
Indra.

Una compra por 1.500 millones

La operación, según han reflejado varios medios, estaría valorada en torno a los 1.500 millones de euros. En este sentido, el valor definitivo, que se prevé conocer cuando se auditen las cuentas correspondientes a 2025 de ambas compañías, adquiere una relevancia clave dado que podría modificar la ecuación de canje de acciones y el grado de influencia de los actuales accionistas en el futuro capital de la tecnológica. Según Business Insider, esto resultaría en que la empresa familiar de los Escribano pasaría de tener el 14% a cerca del 30% del capital. Es decir, que la SEPI ya no sería el principal accionista.

Aunque más allá de esa opción también está la alternativa de que, en lugar de absorber el 100% de EM&E, Indra tome una participación de control -a partir del 50,01%- en efectivo o en acciones. En caso de una toma del control en acciones, en lugar del 100%, la mencionada dilución de los otros accionistas sería menor, algo que encajaría, por ejemplo, con el objetivo del Gobierno de no perder el control de la principal compañía nacional de defensa.

Además de ello, De lo Mozos declaró en el foro Observatorio de la defensa organizado por el diario El Español que “cuando empezamos a estudiarlo (en referencia a la potencial operación con EM&E), yo pedí al consejo de administración hacer una comisión independiente (para estudiar el conflicto de intereses)”. En esa línea, recordó que el encaje estratégico de la potencial operación con EM&E recibió a finales del año pasado el “visto bueno unánime” del consejo de administración de Indra.

Sin embargo, el directivo ahondó en que, debido a ese posible conflicto de intereses derivado de que Ángel Escribano sea el copropietario de EM&E junto a su hermano y presidente de dicha compañía, Javier Escribano, que también es consejero dominical en Indra, existen cuestiones de gobernanza que, como empresa del Ibex 35, deben “respetar”. Aun así, como declaró el pasado mes de julio, “un conflicto de intereses no significa que no pueda llevarse a cabo una transacción”.

En este contexto, el sector que quiere que se materialice la fusión argumenta que Indra podría así ampliar su negocio a la fabricación de armas. Ambas compañías son complementarias, pues hasta ahora la especialización de Indra era la tecnología, mientras que EM&E está volcada en el desarrollo de armamento.

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