CRISTINA LARRIBA

La teniente coronel Cristina Larriba, la mujer con el más alto empleo militar en Galicia

Conoce la trayectoria como farmacéutica militar de esta teniente coronel con base en Galicia, que sirvió en el Ejército de Tierra desde 1992

Cristina Larriba, en el Palacio de Capitanía de A Coruña
Carlos Pardellas / Faro de Vigo

Puede aparecer más tarde o más temprano, pero cuando la vocación castrense llama, es difícil no seguirla. Cristina Larriba terminó sus estudios en Farmacia, y encontró en las Fuerzas Armadas una salida profesional que acompañaba a su espíritu valiente y viajero.

Descubre la impresionante y larga trayectoria de la teniente coronel, quien fue la mujer de mayor grado militar en Galicia durante muchos años.

Cristina Larriba, de la farmacia a teniente coronel en Galicia

Cristina Larriba Leira, en la mesa redonda Instrumentos para la Cooperación, en el III Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC)
OMC

Cristina Elena Larriba Leira nació en Ponferrada, León, en el año 1964. Su padre es aragonés, y su madre, de A Coruña. Tiene dos hermanas mayores, que estudiaron y vivieron con ella en Galicia.

Su abuelo, y algunos tíos y primos son o han sido parte de la Guardia Civil, pero no cuenta con familiares cercanos militares. Al no tener la vida castrense tan cercana, ella quiso estudiar Farmacia en Santiago de Compostela. Y tras terminar sus estudios universitarios, se planteó ingresar al Ejército de Tierra.

Dos años después de la apertura de las Fuerzas Armadas a las mujeres, la joven Cristina se instaló en Madrid. El objetivo del traslado desde Santiago era opositar para los Cuerpos Comunes del Ejército.

No era una mujer muy deportiva, pero empezó a entrenar y a correr con el fin de superar las pruebas físicas. Así pues, entre estudios y carreras, aprobó la oposición al tercer intento e ingresó al Ejército en el año 1992.

Así pues, Larriba Leira realizó la instrucción militar básica, y culminó su formación en la Escuela Militar de Sanidad de Madrid. Allí obtuvo el grado de teniente.

Su primer destino fue Canarias, donde trabajó durante dos años y medio. Concretamente, en el Centro de Farmacia del Mando Aéreo.

Servir como farmacéutica militar en España y en el extranjero

La Base General Morillo en Vilaboa, Pontevedra, donde trabajaba Cristina
Planomato

Tras su paso por las Islas, se especializó en Análisis y control de medicamentos y drogas. Esta formación la completó en el Centro Militar de Farmacia de la Defensa (CEMILFARDEF). Allí obtuvo la habilidad para trabajar en los centros de fabricación de medicamentos de las Fuerzas Armadas.

Después, estuvo en un centro similar en Córdoba durante tres años. Y, habiendo obtenido el grado de capitán, pudo volver a su hogar para servir en farmacia militar en A Coruña, Galicia.

Desde tierras gallegas, partió por primera vez en una misión de paz internacional. Se estrenó en Bosnia, en el año 2001, como parte del contingente de la OTAN para estabilizar el país. Su labor fue la de encargarse de la logística de los recursos sanitarios y los medicamentos durante más de medio año.

Entre misiones y laboratorios, 12 años después se marchó a Figueiredo (Pontevedra), y participó en una misión en el Líbano. Al volver de dicho país, residió brevemente en Valencia, sirviendo al apoyo logístico de operaciones en el exterior.

Y, en el año 2014, ascendió a teniente coronel. Durante unos años, fue la mujer con mayor graduación militar en toda Galicia.

Así pues, en 2015, volvió de manera definitiva a su querida A Coruña. Allí, tomó el mando de la coordinación de los suministros sanitarios del Ejército de Tierra en el exterior. Como inspectora, visitó países como Mali, Turquía, Irak y Letonia. Y siempre ha sido bien reconocida por su trabajo.

A pesar de ser parte de las primeras promociones de mujeres en las Fuerzas Armadas, la teniente coronel Larriba siempre se sintió integrada. Al principio notó curiosidad, más que rechazo, por parte de los compañeros varones. Pero la integración se ha ido dando adecuadamente, bajo su punto de vista.

Cristina siente que las mujeres son imprescindibles en las Fuerzas Armadas. Militares como ella “aportamos una visión de conjunto y, especialmente en zonas de conflicto, donde las mujeres están relegadas de la vida pública, contribuimos al éxito de las misiones ya que provocamos un impacto muy importante en ellas“. Así lo declaró en Faro de Vigo.

La edad de jubilación forzosa de los tenientes coronel ya la ha cruzado, por lo que Cristina Larriba probablemente se ha retirado de la vida activa de las Fuerzas Armadas.

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