Preocupación en Rota porque los americanos abandonen las bases: “No podemos permitírnoslo”

La tensión bilateral entre EE UU y España se traslada al municipio gaditano, temeroso de que Trump cumpla sus amenazas. "Aquí dejan millones de euros, y miles de puestos de trabajo"

Una militar, en la base naval de Rota
Armada

La durabilidad no pronosticada de la guerra en Irán ha elevado la tensión dentro de la Administración Trump. El presidente norteamericano arremete contra los socios OTAN que cuestionan sus decisiones y su diana habitual es España. El presidente Sánchez se siente cómodo en su papel de David frente a Goliat y lo exprime sin tregua de cara a su electorado.

Por su parte, Trump no ha dudado en lanzar todo tipo de amenazas desde que el Gobierno le negara el uso de las bases de Morón y Rota para atacar Irán: desde un bloqueo comercial, hasta sacar sus bases de España y trasladarlas “a un país que le permita utilizarlas”. Este lunes tuvo lugar el último dardo contra el país, aunque esta vez el tono no fuera de amenaza, sino de desprecio: “No necesitamos la ayuda de España”, afirmó.

El presidente estadounidense, Donald Trump. EFE/EPA/GRAEME SLOAN / POOL

Según afirman a este medio fuentes militares del municipio gaditano, este último órdago sí ha generado “preocupación” tanto en los efectivos como en los locales. “No podemos permitírnoslo, la gente no quiere que el personal estadounidense se vaya”, aseguran. “Aquí dejan millones de euros, y miles de puestos de trabajo, directos e indirectos”.

Según datos de la Confederación de empresas de Cádiz, en concreto la cifra en cuanto al impacto que genera la presencia de la base de Rota y todo lo que depende de la misma es de 600 millones de euros anuales.

Un miembro del destructor estadounidense USS Bulkeley en la Base Naval de Rota.
Efe

La empresa pública Navantia es el máximo ejemplo. El Pentágono ha firmado hasta dentro de dos años un contrato que alcanza los 822 millones de euros. “Y no es sólo el contrato que firme con los americanos, también son muy importantes las subcontratas, de las que dependen muchísima gente”, aseguran.

De momento, pese a la negativa del Ejecutivo a Trump para el uso de sus bases con fines bélicos, la actividad no ha variado mucho. Los aviones de transporte -que cargan mercancías, efectivos, material logístico o abastecimiento, entre otros recursos- siguen utilizando la base para despegues o aterrizajes con total normalidad, así como aviones comerciales de compañías como Delta o Fedex.

Fuentes del ministerio de Defensa informan de que los aviones de combate americanos no aterrizan en Rota desde que Sánchez enarbolara su eslogan del “No a la Guerra”, como pueden ser los bombarderos o los aviones cisterna. Las fuentes consultadas del municipio gaditano van más allá: “Yo no los he visto aterrizar aquí en más de 20 años de servicio”, afirman. “Sí he visto los F-35B y F-18 Superhornet en los portaaeronaves de los marines, y también los V22 Osprey con los marines en maniobras con infantes de marina españoles”.

Convenio vigente

El convenio firmado entre el Estados Unidos y España respecto al uso de las bases data de 1988. Este acuerdo, sellado entre Felipe González y Donald Reagan establece que cualquier acción bélica debe contar con la “autorización previa del Gobierno español”. Y dicta que el uso del espacio aéreo español se concede a EE UU exclusivamente para “objetivos dentro del ámbito bilateral o multilateral” orientados a la “defensa común y de Occidente”, frente a un ataque armado.

Aeronaves estadounidenses en la Base Naval de Rota.

Esto supone que Estados Unidos debe indicar a España qué transporta en sus aviones, pero no está obligado a especificar el destino. Según informaban desde el ministerio de Defensa al comienzo de la guerra, este convenio no ha movido una coma desde su renovación el pasado año. Un mes después, la actitud se mantiene. Por lo tanto, EE UU puede seguir con la estrategia empleada hasta la fecha: destinar sus aviones a otras bases europeas y después dirigirlos donde considere. “Han aterrizado muchos vuelos que iban después de Djibuti, Bahréin, o Chania”.

Robles afirma que la posición de España “es clara desde el principio”

Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó este lunes en declaraciones a la prensa que la posición española ha sido “desde el principio” tajante en cuanto a que le trasladó “clarísimamente” a las Fuerzas Armadas de EEUU que “no vamos a autorizar” la utilización de las bases de Morón y Rota “para ningún acto relativo a la guerra de Irán”. De momento, Trump no tiene previsto mover ficha a tenor de sus últimas declaraciones en cuanto a posibles sanciones a nuestro país. Una carta que, según fuentes diplomáticas, el presidente tiene muy en cuenta. “Trump tiene demasiados frentes abiertos, y más importantes que la trifulca con España”.