Rumbo a la Luna

Diez días, 189 platos y varios trajes espaciales: el día a día de Artemis II

Cada jornada de este histórico viaje incluye ensayos de maniobras, ejercicio físico, observaciones científicas, revisiones médicas y comidas especialmente diseñadas

La misión Artemis II marca un hito en la exploración espacial. Es el primer vuelo tripulado de la NASA a bordo del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave Orion, enviando astronautas más lejos en el espacio que cualquier misión Apolo. La tripulación -los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense- se han preparado para recorrer 252.959 millas en un viaje de 10 días alrededor de la Luna, llevando a cabo una agenda planificada al minuto que combina ciencia, entrenamiento de supervivencia, revisiones médicas y exploración.

Preparativos previos al despegue

Antes de partir, los cuatro astronautas pasaron un periodo de cuarentena en el Edificio de Operaciones y Verificación Neil Armstrong. La mañana del lanzamiento comenzó con el llenado del cohete con combustible a las 7:30 a.m., un proceso que duró cinco horas y media. Vestidos con los trajes naranjas del Sistema de Supervivencia de la Tripulación Orion (OCSS), los astronautas se prepararon para los momentos más críticos, el despegue y el regreso a la Tierra.

Trajes llamados Sistema de Supervivencia de la Tripulación Orion. Ayudan a proteger a los astronautas el día del lanzamiento, en situaciones de emergencia, durante las partes de alto riesgo de las misiones cerca de la Luna y durante el regreso a alta velocidad a la Tierra. Fotografía: NASA Joel Kowsky
NASA Joel Kowsky

Los trajes OCSS son esenciales para la seguridad de la tripulación durante el lanzamiento, emergencias en el espacio, maniobras cerca de la Luna y la reentrada atmosférica. Equipados con tubos para alimentación, bebida y gestión de desechos, estos trajes pueden proteger a los astronautas hasta seis días en caso de pérdida de presión en la cabina.

Día 1. Lanzamiento y primeras maniobras

El vuelo comenzó con los primeros ocho minutos críticos de lanzamiento a bordo del cohete SLS. Tras alcanzar la órbita, Orion y su módulo de servicio se separaron de la etapa de propulsión ICPS y la tripulación realizó maniobras de proximidad para probar la capacidad de la nave de operar alrededor de otros objetos en el espacio, un entrenamiento crucial para futuras misiones lunares. Durante este primer día, los astronautas realizan comprobaciones de sistemas, guardan sus asientos de lanzamiento y se cambian a ropa más cómoda antes de dormir, con un primer ciclo de descanso de 8,5 horas dividido en dos partes.

El cohete SLS Sistema de Lanzamiento Espacial Artemis II de la NASA y la nave espacial Orion. Fotografía: NASA
NASA

Día 2. Ejercicio físico

Durante su primer día completo en microgravedad, los astronautas probarán los dispositivos de ejercicio de Orion para contrarrestar los efectos de la falta de gravedad. Unas seis horas después de despertar, realizarán la maniobra de inyección translunar (TLI), que coloca a Orion en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna, asegurando un regreso seguro a la Tierra sin necesidad de otro encendido principal.

Día 3. Ensayos del sobrevuelo lunar

La tripulación ensaya las tareas que realizarán durante el sobrevuelo lunar. Aunque han practicado en simuladores, ahora se adaptarán a la microgravedad real. Jeremy Hansen preparará la nave para una pequeña corrección de trayectoria y la tripulación realizará demostraciones de seguridad, incluido entrenamiento de reanimación cardiopulmonar.

Día 4. Preparación científica y fotografías

Se repiten pequeñas correcciones de trayectoria mientras los astronautas revisan imágenes lunares y practican la localización de objetivos geográficos. También se han reservado 20 minutos para fotografiar la Tierra y la Luna desde una distancia ligeramente superior a la mitad entre ambos cuerpos celestes.

Día 5. Prueba de trajes

Por primera vez desde 1972, los astronautas entrarán en el espacio lunar, donde la gravedad de la Luna supera a la de la Tierra. Dedicarán las primeras horas del día a probar los trajes espaciales, presurizándolos rápidamente y asegurándose de que todo funcione correctamente para el sobrevuelo del día siguiente. Los icónicos trajes naranjas no suelen ser necesarios durante los vuelos espaciales, pero la tripulación los usa durante el lanzamiento y el reingreso en caso de despresurización de la cabina.

Día 6. La Luna como un balón de baloncesto

El día central de la misión. Orion se aproximará a la Luna a 4.000–6.000 millas de distancia. Aproximadamente una hora después de despertar, la tripulación pasará unas tres horas realizando observaciones científicas, tomando fotografías y estudiando formaciones geológicas específicas. Dependiendo de la trayectoria, podrían viajar más lejos de la Tierra que cualquier humano en la historia.
La Luna, vista desde la ventana de Orion, tendrá aproximadamente el tamaño de una pelota de baloncesto sostenida con un brazo extendido. Orion tardará la mayor parte del día en orbitar la cara oculta de la Luna.

El comandante de la misión Artemis II, Reid Wiseman; el piloto Victor Glover; la especialista de misión Christina Koch; y el especialista de misión de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen. Fotografía: NASA
NASA

Día 7. Regreso de observación y comunicación

Orion inicia el regreso de la órbita lunar. La tripulación transmitirá datos a los científicos en la Tierra y por la tarde realizará una llamada con la Estación Espacial Internacional, conmemorando su experiencia más allá de la órbita terrestre baja. Desde nuestro planeta, un equipo se ocupa en todo momento tanto del rendimiento de Orion como de las experiencias físicas de los astronautas y su estado psicológico.

Además, llevarán a cabo la primera de tres maniobras de corrección de trayectoria para asegurar un regreso seguro. El resto del día está reservado para que los astronautas descansen, reflexionen y disfruten de unas horas de tiempo libre antes de la etapa final de su misión.

Día 8. Protección

En su trayecto de regreso, los astronautas practicarán técnicas de protección contra la radiación, usando los suministros de Orion como escudos, y demostrarán la maniobrabilidad de la nave con los modos de propulsión de tres y seis grados de libertad.

Día 9. Preparativos para la reentrada

El penúltimo día se dedica a la preparación del aterrizaje: maniobras finales de corrección, demostraciones tecnológicas y pruebas de prendas de compresión para minimizar los efectos de la microgravedad tras el regreso a la Tierra. La tripulación asegurará que todo esté listo para el gran final.

Día 10. Reentrada y amerizaje

La reentrada atmosférica será intensa. Orion se desprenderá del módulo de servicio, orientará su escudo térmico y soportará temperaturas de hasta 1.650 °C (3.000 °F). La tripulación se pondrá sus trajes naranjas, desplegará sus asientos y se preparará para un regreso de fuego.

Durante los últimos minutos del descenso, se desplegará un paracaídas que permanecerá suspendido sobre la nave Orion, reduciendo su velocidad a tan solo 27 km/h (17 mph) al impactar contra el agua. El amerizaje tendrá lugar en el océano Pacífico, frente a la costa de San Francisco, donde un buque de la Armada estadounidense y otros equipos de recuperación se encontrarán con Orion en alta mar y recogerán la nave a bordo. Una vez allí, la tripulación podrá desembarcar para regresar a tierra firme y dar por finalizada su misión.

Un menú sin productos frescos

La NASA ha diseñado un menú cuidadosamente planificado, sin productos frescos, que incluye alimentos rehidratables, termoestabilizados o irradiados. Los astronautas podrán rehidratar y calentar comidas usando dispensadores de agua y calentadores compactos. El menú incluye tortillas, quiche de verduras, salchichas, falda de ternera, brócoli gratinado, macarrones con queso, frutos secos, pan plano y más, junto a cinco tipos de salsas picantes, chocolate y mantequilla de cacahuete.

Menú espacial para Artemis II. Infografía: NASA
NASA

Cada astronauta dispone de dos bebidas con sabor al día, incluyendo café, té verde, batidos de frutas y limonada. Durante la preparación del menú, los astronautas probaron y evaluaron cada comida, asegurando que la selección final sea nutritiva, segura y adaptada a sus preferencias personales. La alimentación está organizada para cada fase de la misión: lanzamiento, tránsito y reentrada.

La misión Artemis II promete ser un referente histórico por acercar a la humanidad nuevamente a la Luna y también por establecer rutinas, protocolos y experiencias que sentarán las bases para futuras expediciones humanas hacia Marte.

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